abcLa discusión en la SCJN sobre el caso del incendio de la Guardería ABC es una de las discusiones más interesantes en tiempos recientes. A partir del dictámen que presentó el Ministro Arturo Zaldivar (el cuál básicamente fue rechazado por la mayoría en la corte), en la discusión pública se han hecho reflexiones sobre el significado de la responsabilidad, la atribución de la SCJN para investigar graves violaciones de derechos, la impunidad, los derechos sociales, la decencia, y el sistema de guarderías del IMSS entre otros. Por ello hemos recopilado un buen número de artítculos sobre el tema publicados en distitntos periódicos nacionales.

Sergio López Ayllón, dice que lo urgente es eliminar la facultad de investigación de la corte, pues se corre el riesgo de que se convierta en un “tribunal moral al márgen de la regla de derecho”.

Lorenzo Córdova, aclara que aunque la faculta de la corte para investigar no es ideal, considerando que existe, debió de aprobar el dictámen del ministro Zaldivar,”a pesar de la falta de idoneidad de ese mecanismo, la Suprema Corte no podía sino ordenar una investigación minuciosa y rigurosa como la plasmada en el dictamen del ministro”.

Miguel Carbonell coincide con Córodova y dice que pese a que sea una atribución extraña para una corte, una vez que existe “debe ejercerla de forma tal que tenga sentido y pueda dar lugar a una determinación efectiva de responsabilidades”.

Emilio Rabasa, no cuestiona la atribución de investigación de la corte, y llama el proyecto del magistrado Zaldivar “una obra de relojería jurídica en la que cada una de las piezas están concatenadas con gran exactitud unas con otras”.

Ana Laura Magaloni, recalca que si hubiera sido aprovado el dictámen este no tendría consecuencias legales, por ello “…lo único que le queda a la Corte es erigirse en un referente ético, en una instancia educadora, en la voz más autorizada para hablar de lo que significa en términos sustantivos un gobierno democrático.”

Pedro Salazar, cree que parte del problema es el diseño de la faculta de investigacón de la corte, pero que la corte debío de haber votado a favor del proyecto de Zaldivar, “se activó un recurso extraordinario en el que nuestros jueces, para evitar la impunidad, deben imponer una sanción política y constitucional extrema y, en muchos sentidos, radical”.

José Woldenberg, critíca la atribución de investigación de la Corte, y le parece sumamente riesgosa “La SC, en términos metafóricos, se convierte en Ministerio Público, juez y abogado defensor al mismo tiempo. Tres importantes funciones que si no están diferenciadas tienden a crear cuerpos prepotentes.”

Federico Reyes Heróles, califica la atribución de investigación como un contrahechura, y dice que dictámen de Zaldivar erige “un muy ineficiente patíbulo público típico de las eras de terror”.

Fernando Escalante, vió en el proyecto de Zaldivar una oportunidad para aclarar qué quiere decir la responsabilidad de funcionarios públicos, “Debería servir para establecer las diferencias entre la ineptitud, la negligencia y la mala intención, entre la pura tontería, la desvergüenza y la conducta criminal.”

Adolfo Sánchez Rebolledo dice que los funcioanrios involucrados deberían renuncias, y defiende el proyecto de Zaldivar pues “cuando las demás instancias jurisdiccionales deciden no sancionar a los funcionarios, ya sería un alivio que el máximo tribunal aceptara, al menos, documentar la impunidad y señalar sin ambages a los responsables”.

Jesús Silva-Herzog Márquez, defiende el proyecto de Zaldivar porque, “Disolver la responsabilidad de los altos funcionarios en la larga escalinata burocrática es liquidar el principio de la rendición de cuentas.”

Gustavo Leal, critíca el dictamen de Zaldivar por establecer que el sistema de subrrogación de guarderías es legal, “Para Zaldívar la tragedia aconteció, pues, por falta de verificación, no por la naturaleza mercantil y de lucro del modelo Levy de subrogación que, al abatir costos, acanalla inevitablemente la calidad del servicio subrogado”

Humberto Musaccio, reprueba los argumentos de la mayoría en la corte, pues determinaron que  “hay culpas, pero no culpables, como si lo ocurrido en la guardería de Hermosillo hubiera sido mero producto de la casualidad.”

Denise Dresser, insiste en que Juan Molinar debe renunciar, pese a la decisión de la corte,  “Su reconocimiento de responsabilidad contribuiría a construir una cultura capaz de colocar la rendición de cuentas por encima de la protección política. Su retiro voluntario constituiría el primer paso hacia un lugar donde los derechos de ciudadanos comunes y corrientes prevalecen sobre la preservación de políticos prominentes.”

Jaime Sánchez Susarrey, pide la desaparición de la atribución de la corte y califica el proyecto de Zaldivar, “El ministro Zaldívar, sin embargo, ha forjado una figura nueva, inspirado en el “legalismo mágico” -primo hermano del “realismo mágico””.

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