Ciudad Típica de Metepec, a 25 de noviembre de 2010
LUIS GONZÁLEZ DE ALBA
ARTICULISTA DE LA REVISTA NEXOS
PRESENTE
El día de ayer tuvimos a bien leer su artículo publicado en la Revista Nexos, en la cual usted aborda el tema de Género, un tema que ha sido trillado y mal empleado, tal como lo hizo. Sabemos y estamos plenamente conscientes que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos salvaguarda el Derecho de Expresión, a su vez reconoce la Igualdad entre Hombres y Mujeres.
Para lograr el reconocimiento de estos derechos, muchas de mujeres han peleado desde diversas tribunas, cuyo propósito ha sido únicamente que las mexicanas tengan acceso a más oportunidades, a eliminar la brecha entre machos y hembras, entre lo público y lo privado.
Esta lucha, que no ha sido sencilla sólo anhela que no mueran más mujeres por falta de servicios de salud, que no se incremente el número de feminicidios en el país, que haya salarios justos entre ellas y ellos, que el acoso sexual en cualquier espacio de trabajo sea castigado por las autoridades, que los derechos reproductivos estén plenamente salvaguardados y no veamos presas por sufrir un aborto.
Ser mujer no es enamorarse de una persona mayor sólo por el interés monetario, el enamorarse va más haya allá del dinero, ser mujer no es tener hijos y nada más, las mujeres tenemos mucho por aportar a la sociedad, al país, a cada rincón de nuestro entorno, las formas efectivamente son distintas y muy respetables, como respetable es su papel en la historia contemporánea de este país.
Usted mejor que nadie sabe perfectamente lo que significa luchar contracorriente, hoy el despertar ciudadano no sería el mismo sin la existencia del Movimiento del 68 que duele tanto pero que ha sido el parteaguas para la incipiente vida democrática. Bajo este tenor, hacemos pública nuestra indignación y rechazo al ensayo que recién publicó en la revista pues vemos con tristeza que la perspectiva de género ha sido mal interpretada, burlada, pero sobre todo la dignidad de las mujeres ha sido pisoteada, como pisoteados han sido los derechos de muchas mexicanas.Desde aquí, le exigimos que pida una disculpa pública al género femenino por haber sido comparadas con bestias, animales, incultas, mantenidas y flojas, pues la violencia contra ellas no sólo son golpes y usted nos ha violentado.
ATENTAMENTE,
DIANA CONTRERAS TORRES
MARIA FERNANDA RODRÍGUEZ CALVA
NORMA SALDIVAR
MARTHA TAGLE MARTÍNEZ
MINERVA VALENZUELA
Buen dia Luis Gonzalez de Alba, Para mi su artículo me ha pasado sin pena ni gloria, es mas, debo confesar que ni siquiera terminé de leerlo y no por el contexto sino por lo aburrido. Sin embargo, encuentré bastante divertidos los comentarios hasta que me topé con este comentario suyo: –Deje de leer Proceso, defensor de la calumnia como parte de la libertad de expresión– ¿Que pasó señor Gonzalez? ¿Se le acabaron los argumentos para rebatir que tiene que utilizar una bajeza? A propósito, ese comentario me indica cual es su postura al respecto y creame, la credibilidad de ese semanario es la envidia de muchos pseudoperiodistas. Saludos desde Tamaulipas.
Bien dicen que no hay nadie más sexista que una feminista.
Lo que deberían hacer las autoras de esta carta es promover un Mes Internacional Contra el Cáncer de Próstata. Es dicriminatorio que la sociedad solo se enfoque en la salud de las mujeres.
También sería bueno contar con un Instituto Nacional y un Hospital del Hombre, así como un Monumento al Padre. Sin olvidar, claro está, la aceptación de hombres como vendedores de boletos del STC Metro. Si la Lotería ya acepta niñas gritonas, no veo por qué no el metro deba admitir hombres boleteros.
Adicionalmente, debe derogarse el artículo 126 del Código Penal del Distrito Federal, el cual establece una pena por filicidio menor si quien lo ejecuta es la madre (el padre queda excluído). Por otra parte, se necesita un Observatorio Internacional de Género que se ocupe de los casos de violencia de género femenina, como el reciente bofetadón de la diputada Camaño al diputado Kunkel en Argentina; o bien la humillación pública de hombres que hicieron las mujeres y autoridades del metro de Nueva Delhi. Sin el olvidar el legítimo ejercicio del derecho a defenderse que hizo el chico italiano en el metro de Roma.
Saludos.
Pues lo de «típica» debe referirse a la calidad típicamente ínfima de la educación de estas señoras firmantes, típica de la lumpenseudoizquierda que se padece en este país…
CC,
Su argumentación no puede ser seria desde el momento en que defiende como válido el abatimiento de la brecha entre lo público y lo privado, que es contrario a todo el sistema de Derechos Humanos y a la democracia, que son precondiciones para la vigencia de los derechos de las mujeres (lea tan siquiera a Bobbio, para que le quede claro). En pocas palabras: el punto a discutir es la carta y esa misiva dice semejante tontera (por más que usted pretenda matizar algo que la epístola no dice).
Yo siempre me referí a la carta, que está escrita con las patas, y en consecuencia también me he referido a las defensas irracionales que se hacen de un texto pésimo.
No se confunda, CC, la epístola a las misándricas no es el equivalente a las XII Tablas romanas, como para merecer voceras que digan: «lo que las detractoras de LGDA quieren decir es que…».
Del Yunque sólo le diré que los integristas buscan que no haya distinción entre público y privado (eso es abatir la brecha).
Precisión: LGDA dijo que hay factores biológicos en las decisiones de las mujeres, no que fueran animalitos que actuaran por puro instinto (por eso es importante la demostración ab absurdum, lea a Mill y no invente que es una falacia). Obviamente que la biología humana pasa por la cultura, y el deseo de protección (así como el de escoger la pareja más apta para la reproducción), que en las especies menos evolucionadas implica fortaleza física, en la raza humana entraña escoger al que es más inteligente, poderoso, rico, etc., porque eso trae como consecuencia que las crías tengan mayores posibilidades de sobrevivir.
No se moleste en responder. Si después de todo lo que he escrito no entiende que mi argumentación gira alrededor de que la carta dice una sarta de tonteras sin fundamento ni lógica, entonces no vale la pena que me escriba más.
A final de cuentas, el hecho de que los intelectuales viejos (o gordos ricos) anden con jovencitas debe tener una explicación. Si no le gusta la de LGDA, formule una mejor.
Yo tampoco encuentro i) la parte dónde Luis González de Alba comparó al género femenino «con bestias, animales, incultas, mantenidas y flojas», ii) ni referencia sexista alguna.
¿Por qué razón nunca falta quién critique lo que no fue escrito por el autor, dejando de lado lo que sí escribió?
Después de leer los comentarios dejados aquí, me parece que amerita hacer una breve cita de lo que alguna vez declaró en entrevista Camille Paglia:
«La mayoría de las mujeres en la academia que pretenden ser feministas no lo son. No conocen la historia del feminismo. Nunca estudiaron historia, antropología, psicología, biología. Y por eso es que, con todos sus ataques al canon y a la tradición, crearon ellas un canon instantáneo y propio. Hablo como una feminista. Mi feminismo se ceba en el de Gloria Steinem. La mayoría de estas mujeres han dejado sus propias identidades culturales o étnicas o religiosas y se adhirieron al feminismo como una nueva religión. Por eso es que son absolutamente irracionales cuando tratas de argumentar con ellas. Han aceptado pasivamente ciertas verdades recibidas y no las han repensado. Se juntan en bandas y nunca escuchan a nadie fuera de su grupo.»
Un saludo y gracias.
“eliminar la brecha entre lo público y lo privado” (eso es lo que buscan El Yunque y los integristas islámicos, ¿qué quisieron decir las autoras? Misterio).
Respecto a esto, solo puedo decir !Válgame dios! que alguien me explique como eliminar la brecha entre lo público y lo privado se relaciona con el Yunque. Sin que esto se pueda pensar también como la posición opuesta. (privatizar lo público, o hacer de lo público lo privado).
Interpretaciones radicales, intentos de reducir al absurdo cualquier afirmación con la que no simpatice.
La sospecha
Al señor Oscar C:
No se si sea necesario hablar o referir que lo privado entendida a través de la idea de «individualidad» desde distintos estudios se entiende a partir de la primaria división económica que mencioné, es precisamente por esta razón que durante mucho tiempo la violencia hacía la mujer fue un asunto del ámbito privado y no de lo público.
Si revisa a detalle algunos escritos sobre el tema quedará aclarada su duda, por su supuesta reducción al absurdo en la parte final del comentario (conocida falacia también) le respondo que no se trata de abolir a la propiedad privada, sino de observarle como un eje antropológico para el análisis de los roles, por otra observar que de esta idea de privatización derivan las distinciones entre los espacios públicos y los privados, sino hice esta extensiva aclaración en mi primer comentario es porque no lo creí pertinente, no porque sea un argumento débil. Resalto que hablar de femcomunismo es tan anacrónico como hablar de comunismo, lo dije en mi comentario no me vale sostener argumento sobre posturas que la historia ha mostrado como incompletas (no siendo esto lo mismo que inválidas).
El término arbitrario esta bien utilizado una de sus acepciones refiere aquello dictado por un capricho, acusación que se hizo a la carta al referir que no tenía nada que ver el asunto entre lo público y lo privado(a través de una hermenéutica muy básica notará la similitud entre el uso dictado por esa acepción y la resolución que ofrezco a la misma) lo mismo en el segundo uso de la misma palabra.
Explicar refiere a dar razón de algo desde su raíz significa desenvolver, según comprendo la finalidad del texto que generó esta discusión es precisamente esa, la de dar razones biológicas para referir los roles. Sin embargo, no me detengo en abolir su comentario con simplezas sobre usos del lenguaje, esta estrategia siempre me ha parecido pobre.
Me parece precisa la referencia en torno a la interpretación del poder, reitero no puede comprenderse de la forma que el autor lo propone desde una perspectiva meramente biológica. En la naturaleza las hembras responden a los machos mas fuertes y jóvenes, no a los viejos ricos (espero quede mas claro esto ahora). Por lo cual esa forma inconsciente de responder hacia los machos poderosos que el autor describe no puede tener base meramente biológica dado que esta determinada por la convenciones sociales en torno a lo que el poder es.
Me gustaría ver que establezca una crítica seria a cualquiera de las dos fuentes de esta polémica (la carta, o el artículo) en lugar de dedicarse a intentar, a partir de palabrejas y sarcasmos, descalificar lo que se pretende como una discusión un poco mas seria.
Leí una y otra vez el texto de González de Alba y no encontré ninguna referencia sexista en contra de las mujeres. No comparto en general las opiniones expresadas por González de Alba en varios temas, pero nunca lo podría acusar de sexista o contrario al derecho de las mujeres, al derecho en general de las mujeres. La carta de las mujeres de la «Ciudad Típica de Metepec» me parece que merece más críticas que lo escrito por González de Alba. ¿Por qué persite en la gente que se dice progresita la necedad de denigrar a quien no piense como ellos? No señor Gonzáles de Alba, ni se le ocurra ofrecer una disculpa a estas mujeres que definitivamente son la sección ultraconservadora de la izquierda mexicana, ni la merecen ni la entenderían, mejor que lean bien su texto, que lo analicen y lo entiendan, y mejor aún, que aprendan a leer que mire que les hace falta.
Lucía: Y de dónde saca usted que la libertad de expresión ampare la calumnia? Las acusaciones de la carta son calumniosas, no son argumentos contrarios. Dice que dije lo que no dije: ¿en dónde las llamo «bestias»? Deje de leer Proceso, defensor de la calumnia como parte de la libertad de expresión.
(Corrección)
Lucía,
Como si la democracia radicara en soportar calladamente difamaciones y calumnias o, peor aún, que la libertad de expresión y la crítica tuvieran como único límite la Ley de hacer lo que se me pegue la gana. No es así: la democracia mexicana es constitucional y los derechos tiene límites establecidos en la norma fundamental, hasta en el caso de la libertad de crítica, que no autoriza a expresar mentiras.
Por cierto, la verdad construida por consenso (sin adquisición metódica, ni construcción sistemática) fue uno de los argumentos más socorridos de los nazis y fascistas: si la mayoría de las personas que leyeron el artículo lo interpretaron como retrógrada y sexista (¿cuál es tu estadística para afirmar esto, Lucía?), eso no es indicativo de que lo sea. Si la mayoría interpreta que los morenos, gordos, pobres o feos deben morir, ¿así debe ser? Si la mayoría interpreta que se deben golpear a las mujeres y niños, ¿acaso eso lo vuelve correcto?
Por favor, un poco de lógica y cultura general (sí, aunque sea general) antes de escribir.
Gracias.
Lucía,
Como si la democracia radicara en soportar calladamente difamaciones y calumnias o, peor aún, que la libertad de expresión y la crítica tienen como único límite la Ley de hacer lo que se me pegue la gana. No es así: la democracia mexicana es constitucional y los derechos tiene límites establecidos en la norma fundamental, hasta en el caso de la libertad de crítica, que no autoriza a expresar mentiras.
Por cierto, la verdad construida por consenso fue uno de los argumentos más socorridos de los nazis y fascistas: si la mayoría de las personas que leyeron el artículo lo interpretaron como retrógrada y sexista (¿cuál es tu estadística para afirmar esto, Lucía?), eso no es indicativo de que lo sea. Si la mayoría interpreta que los morenos, gordos, pobres o feos deben morir, ¿así debe ser? Si la mayoría interpreta que se deben golpear a las mujeres y niños, ¿acaso eso lo vuelve correcto?
Por favor, un poco de lógica y cultura general (sí, aunque sea general) antes de escribir.
Gracias.
Luis González de Alba:
«La carta de marras contiene, además, calumnias, lo cual es delito. O me señalan donde las comparo “con bestias, animales, incultas, mantenidas y flojas”, o las acuso de calumnia y difamación, además de golpear la sintaxis.»
Acúselas por favor. Así nos mostrará que tan demócrata es usted, lo bien que toma la crítica y como la libertad de expresión sólo aplica para usted. Da la impresión que si la mayoría de las personas que leyeron su artículo lo interpretaron como retrógrada y sexista, es síntoma de que usted no lo escribió bien. Que pena.
Por favor, proceda.
Sr. González de Alba
¡Válgame el nombre de Dios! dirían mis abuelas NO ante su artículo sobre género y cuotas, sino ante la ola desenfrenada de improperios y acusaciones que desató.
CASI me atrevería a asegurar que muchos de quienes han comentado NO lo han leído ni completo, ni con atención… CASI podría asegurar que algunos NI siquiera han leído más allá de la mitad del texto… CASI tengo la certeza de que -más bien- han leído los comentarios y, basados en ellos, se han sumado a la ola porque lo consideran políticamente correcto.
Soy una mujer que escribe (publico en un semanario de Xalapa, Ver.) y aún siéndolo, coincido con usted en algunos de los argumentos que usted plantea… y con otros no… Pero, juro que me han indignado más los improperios que le han asestado que los temas en los que no concuerdo con usted.
En fin, con este, como con otros asuntos que se «debaten» hoy en México, confirmo la idea de ¿Schiller? :
«Contra la estupidez humana… hasta los dioses luchan en vano»
Un saludo con mi aprecio y mi admiración, desde Xalapa.
El comentario de CC está lleno de lugares comunes e inexactitudes. Una cosa es propiedad privada y otra «eliminar la brecha entre lo público y lo privado». Lo privado incluye la intimidad, los derechos de la personalidad y un amplio etcétera.
Además, CC hace un uso incorrecto de los términos «arbitrario»(por erróneo) y «explicación» (por justificación), si CC no sabe expresarse correctamente, quizá debería enviar mensajes más pequeños (o usar el diccionario de la RAE, que es indoloro e inodoro, limpia, brilla y da esplendor).
Por cierto, si se considerara adecuada la inferencia de CC, la «eliminación de la brecha entre lo público y lo privado» implicaría la afectación de la propiedad privada por cuestiones de género: ¿eso sería femcomunismo o ginesocialismo?
¡Qué disparate!
Pues que las autoras desmientan a Don Luis, haciendo referencia de los textos que les han publicado en nexos o Letras Libres o ya de menos que cuantifiquen cuántos ensayos o artículos escritos por mujeres han sido publicados en dichas revistas, comparándolos con lo que se han publicado por indviduos del género masculino.
Luis González de Alba:
Por mas que leas no podrás nunca estar en el lugar de una mujer en este país.
Por mas que lea no podré nunca estar en el lugar de un hombre en este país.
Una carrera universitaria en Ciencia Política para que las divisiones ridículas se remarquen y se describan.
Vete al carajo.
Pues, sí, la carta es muy mala. Pero, francamente, el artículo también está muy mal. Pero tantito, la mamonería (con perdón) de la bibliografía que el autor publicó aquí en el foro. Hablar de «las mujeres» o «la mujer» así, en general, como si la feminimidad fuera reducible a una categoría única y absoluta —eso es misoginia pura y dura.
Le sugiero al señor LGDA que se lea «Gender Trouble», de Judith Butler, si no lo ha hecho todavía.
La carta de marras contiene, además, calumnias, lo cual es delito. O me señalan donde las comparo «con bestias, animales, incultas, mantenidas y flojas», o las acuso de calumnia y difamación, además de golpear la sintaxis.
Me parece realmente risible la defensa del Sr. Luis González de Alba pegando una serie de referencias que en sus presupuestos ya resultan de por sí bastantes discutibles, para todas estas posturas existen a su vez antítesis de una validez tal, que permiten que la discusión entre la determinación biológica y la determinación sociocultural dentro de la distribución de los roles persista..
La apelación a la autoridad es una herramienta sumamente utilizada en estos tiempos, bastará ver cualquier infomercial del hongo michoacano donde algún «científico» bajo el amplio cobijo que esta categoría provee, afirmando cualquier cantidad de barbaridades. Sin embargo, resguardarse tras el estudio o el escrito de alguien con mayor autoridad en el tema no significa desde ninguna perspectiva sostener un argumento.
Respecto a la distinción entre lo privado y lo público, me permitiré realizar una sugerencia de lectura que debería considerarse básica para la formación intelectual de cualquiera: El origen de la familia la propiedad privada y el Estado.
Es precisamente en esta obra donde se encuentra establecido un argumento que sostiene la relegación femenina como una consecuencia del surgimiento de la propiedad privada, con esta la herencia y con la herencia la necesidad de la certeza sobre el linaje, fundándose así la familia monogámica. Por lo cual la mención no resulta arbitraria sino incompleta.
Con esta referencia no se pretende establecer que un argumento fijado hace tantos años pueda ser uno completo, esto se aclara para no caer en la misma falacia.
En un análisis detallado me parece que el argumento no es consistente, primero por los saltos injustificados entre aspectos culturales y biológicos. Un ejemplo claro me parece el discurso sobre el poder, el establecimiento de estas relaciones dentro del orden cultural se da de formas distintas que en el ámbito biológico, podríamos ver ejemplos viejos sobre esta denuncia, Nietzsche y su inversión de la moral formarían un clásico ejemplo.
El trabajo de Focault esta dedicado a observar el discurso bajo el cual el poder se establece y legitima, sus alcances, sin ceñirme a ninguna postura señalo que la discusión no es ni tan clara ni tan simplista como se propone.
Si el poder no se determina dentro de nuestro universo cultural a través de parámetros biológicos (sino como el mismo autor lo aclara en muchos casos económicos), se vuelve mucho mas compleja esta comparación, dado que la persepción inconsciente que sostiene, presupone un universo cultural y no meramente lo biológico.
Ignorar que la mujer ha sido relegada históricamente de la actividad intelectual es arbitrario, también lo es pretender establecer razones biológicas sobre competitividad para esto, tan laxas que resultan en suma dudosas.
Me cuestiono si el autor liberará también una lista de estudios históricos, filosóficos y culturales, si por lo menos considera estas fuentes antes de establecer argumentos que disfrazados de ciencia, pretenden explicar un fenómeno como la inequidad. No pueden olvidarse las teorías científicas defensoras del racismo, donde incluso se realizaron estudios para probar la superioridad de una raza frente a otra. Ahora podríamos realizar afirmaciones por mucho más moderadas incluso desacreditarlas, tendríamos que cuestionarnos hasta que punto este tipo de tratados sobre género se distinguen de los anteriores.
No me ofende su escrito por ser una mujer, ni en un sentido victimista, sino por la pobreza en la defensa de su argumento, que le sugiere a usted como un ser «mas competitivo» , obvio esto no lo dice desde su ronco pecho sino desde tu tan citada «Madre Natura». Pienso que seguro usted mantiene una línea directa con ella (o por lo menos estas posturas intelectuales) al igual que cualquier fanático religioso siente mantenerla con dios.
Aunque discrepo de algunos comentarios vertidos en el artículo del señor de Alba, verdaderamente me da mucha más pena la redacción de la carta de reclamación de las señoras firmantes.
Honestamente escriben varios absurdos (hablan del moviemiento del 68 y quisiera que me explicaran lo que tiene que ver con el feminismo o machismo o con las diferencias entre sexos mencionadas en el artículo citado).
No creo que necesite el sexo femenino hacerse «la víctima» para poder acceder a sitios que antes estaban reservados a los hombres, con su inteligencia debería bastar. Lo que más admiro de una mujer inteligente es su capacidad para poder realizar varias tareas a la vez y bien. Algo que -espero no ser el único- a su servidor se le complica en demasía.
Finalmente algo que es importante aclarar es que el «género» no existe entre personas, el género no se puede aplicar a las personas ni seres vivos (animales), sino a las palabras: «Mesa es de género femenino y, como objeto que es, carece de sexo»; Para diferenciar entre personas o animales se utiliza la palabra sexo (Diferencias de sexo, No de género, Sexo femenino y masculino)
¿»Ciudad Típica de Metepec»?
¿Es chiste? y si sí, ¿me lo explican?
Haya sido que «enamorarse va más haya del dinero», como afirman Diana, María Fernanda, Norma, Martha y Minerva en su carta o haya sido como haya sido, creo que a estas mujeres no les dejarían escribir en Nexos… por su mala ortografía.
De risa loca la queja… parece que creyeron encontrar en el artículo de LGDA un pretexto buenísimo para ‘ofenderse’ y hacer al mundo saber que son ‘progres’ y de vanguardia… patético. Han de sentirse súper satisfechas porque ‘no se dejaron’…
Por un momento pensé que alguien había ofendido el manto santo, o que habían encontrado al vecino orinando en el muro de la Iglesia. Por que así suenan estas señoras que se sienten depositarias de la honradez, la virtud, la inteligencia y la probidad de sus congéneres. Discutir con este tipo de personas , es un dialogo sordo , inútil y vacio , ya que siempre está estimulado desde la ortodoxia y el estomago rabioso .
Ya estoy esperando la respuesta de Luis. La carta es mala y creo que exageraron mucho en «Desde aquí, le exigimos que pida una disculpa pública al género femenino por haber sido comparadas con bestias, animales, incultas, mantenidas y flojas, pues la violencia contra ellas no sólo son golpes y usted nos ha violentado.» y se ven como ultras del feminismo. No revisan ni rebaten un sólo párrafo. Me parece que si querían reclamar hubiera podido hacerse de un modo mucho más sólido: esto sólo las desprestigia -a las que redactaron la carta-, las hace ver como viscerales y las pone en bandeja de plata para que Luis de una respuesta certera, irrefutable y que las haga enojar más.
LECTURAS SUGERIDAS:
REFERENCIAS
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Disiento. La carta tiene incoherencias, parece que fue escrita en tres patadas y con ganas de patear. Como dijo alguien más, es absurdo que se señale que es motivo de felicitación «eliminar la brecha entre lo público y lo privado» (eso es lo que buscan El Yunque y los integristas islámicos, ¿qué quisieron decir las autoras? Misterio).
Pero, como siempre, la defensa de lo que supuestamente es «políticamente correcto», nubla el debate serio, reflexivo e informado.
La carta no ayuda al debate pacífico de posiciones distintas, resulta lamentable que el nivel de análisis de estos temas sea el vertido en la carta. ¡Qué vergüenza!
Pues la carta no ataca el argumento del autor, sólo da un discurso…
¿Por que nos cuesta tanto a los humanos aceptar que somos producto de la evolución? El articulo de Luis Gonzalez de Alba solamente explica desde el punto de vista evolutivo algunas diferencias entre hombres y mujeres. En fin, parece que la evolución no solo le molesta a los creacionistas sino también a los «progresistas».
Me asombra que empleen ustedes, contra ustedes, insultos que yo no usé. No usé ninguno: ni bestias ni mantenidas. Me pregunto por qué los hombres no nos quejamos de violencia de género, ¿será unidireccional? ¿Nada más los hombres violentan a las mujeres? Si así fuera, también deberíamos preguntarnos el porqué, por qué sólo hay violencia de hombres contra mujeres y no al contrario. ¿O no es necesario explicarlo? ¿Debe darse por obvio y «natural», ahora sí? Exijo que se disculpen con todos los hombres que han golpeado y agredido.
Les copio una nota que está a años luz de esa victimización en que tanto se regodean. Tampoco les gustará.
New York Times
October 4, 2010, 2:07 PM
Where Is the Female Steve Jobs?
By ADRIANA GARDELLA
maryannerussell.com
Gloria Feldt
For American women, the days of overt “Mad Men”-style discrimination are largely gone. Women outnumber men at universities, have career options beyond the secretarial pool, and are (slowly) narrowing the pay gap with their male peers. So why has this half of the population failed to reach critical mass in leadership roles across industries? She Owns It explored the topic here, and author Gloria Feldt answers the question in her new book, No Excuses: 9 Ways Women Can Change the Way We Think About Power and Leadership. Ms. Feldt, the former president and chief executive of Planned Parenthood, recently spoke with me about why women’s progress is stalled, her hope that a female Steve Jobs will soon emerge and the dangers of being a stay-at-home mom. A condensed version of the conversation follows.
Q. Why aren’t women walking through the doors that are open to them?
Ms. Feldt: It’s partly about overcoming social norms that overemphasize niceness, deference and attractiveness to the opposite sex. In a culture that undervalues an entire gender, sometimes it feels like all we can do is stay afloat. While men might have shaped the culture, women have bought into it. I’ve repeatedly seen women come to power and step back. We put boundaries around our visions of what we can do. I’ve done it too. Fighting for others, in my work for Planned Parenthood, seemed worthy. Fighting for myself, or something I wanted, did not. We have a conflicted relationship with power that plays out in the worlds of work, politics and personal relationships.
Q. In the book, you talk about “power over” versus “power to.” What’s the difference?
Ms. Feldt: The first is about brute force — power over something or someone. The second is about leadership, the power to make positive things happen. Women have usually been among those ruled by the powerful, so it’s no wonder that we view power negatively. But once we change the definition of power — to “power to” — we feel differently about it.
Q. What are some examples of the barriers women create for themselves?
Ms. Feldt: Waiting politely to speak during a meeting only to hear a male colleague offer the idea you planned to suggest. Learning that a man with the same qualifications and job as you started at a higher salary because he asked for it and you didn’t. Taking on the major burden of household duties because you know it’ll get done that way.
Q. Your book offers tips on how women can turn things around. What’s the most important one?
Ms. Feldt: Define your own terms. Whoever sets the terms of a debate usually wins it. We’ve proven that we can play by the men’s rules and master the game when we need to. But we often fail to question the rules themselves, and find ourselves co-opted.
Q. How does that process work?
Ms. Feldt: For example, when there’s one woman on a management team, she almost necessarily becomes absorbed into the dominant — male — culture. To get along in that environment, she’ll avoid being controversial or rocking the boat. Things seem to change when women make up about 30 to 40 percent of an organization. At that point, women are no longer oddballs.
Q. What about women who run their own organizations?
Ms. Feldt: In a way, the woman who owns a business has taken the steps necessary to define her own terms. And while it’s great that so many women are starting businesses, it concerns me that I still don’t really see women who are into creating wealth and entirely new ways of doing things. In the current economy, pragmatism suggests that if you can offer a solution, people won’t care if you occasionally wear a skirt. Think big. Be an insurgent. I want to see women become paradigm changers. I want to see a female Steve Jobs or Bill Gates.
Q. How do women who flee the work force have an impact on those who do not?
Ms. Feldt: They make it harder for the rest of us to remedy the inequities that remain. We have to make young women aware of how their choices affect other women. It should be acceptable criticism to point out that, although everyone has the right to make their own life decisions, choosing to “opt out” reinforces stereotypes about women’s priorities that we’ve been working for decades to shatter, so just cut it out. And, the “individual choice” women have to become stay-at-home moms becomes precarious when they try to return to the workplace and find their earning power and options reduced. If we could see child-rearing as a necessary task and not an identity, and if we could collectively recognize that facilitating it benefits us all, we would go much further in guaranteeing women’s choices than we do when we are expected to uncritically celebrate every individual’s decisions.
Q. Is it realistic to hope that an individual woman will act for the good of all women?
Ms. Feldt: Well, you can’t beat people over the head with it, but there needs to be a discussion. At the rate we’re going, it will take 70 years for women to reach parity with men in influential leadership roles.
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Suscribo y felicito a las autoras. El artículo de este señor nos deja mal parad@s a mujeres y hombres por igual. Mientras habermos quienes luchamos día a día por alcanzar una racionalidad más elevada, otros debaten sobre el momento propicio para abandonar copas de árboles y cuevas.
Hey! Nosotros no pensamos con la emtrepierna, parece que LUIS GONZÁLEZ DE ALBA si lo hace, pareceira que superarse profesionalmente, personal, en algun deporte, etc, sea con fines reproductivos, que alma tan hueca…
Estimado Luis:
Hay muchas, demasiadas, cosas que no comparto con usted. Pero me llamo la atención que un grupo de mujeres como las que firman la carta sientan que se les agrede, que se les violenta por lo que usted escribió.
Por lo mismo tuve la curiosidad de releer el ensayo detenidamente y en ningún párrafo o palabra se percibe una comparación entre el reino animal y los hombres o mujeres.
Ellas acertadamente mencionan que la perspectiva de género se ha malinterpretado y con la interpretación que le dan a su ensayo lo confirman.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, fui invitado por una amiga a externan mi opinión al respecto, en La Jornada de Oriente Tlaxcala. Para lo cual tuve a bien documentarme y me encontre con que en España la ley que castiga la violencia contra las mujeres de 2004, esta siendo utilizada por las mujeres para criminalizar a los hombres y sacar provechos económicos. Lo que también represnta una interpretación erronea de la pespectiva de género.
Lo que quiero decir con esto, es que quienes hoy pugnan por erradicar ese flagelo social que es la violencia contra las mujeres, de pronto radicalizan sus posturas y se corre el riesgo de caer en excesos como sucede en España.
Es por eso que, junto con otras mujeres y hombres, pugnamos por la equidad y la justicia entre hombres y mujeres.
Sin radicalismos ideologicos que no llevan a nada.
Reciba un saludo
¿Eliminar la brecha entre lo público y lo privado? Qué carta tan torpe e irracional, lo único violentado en este asunto es la inteligencia, con semejante misiva tan poco reflexiva.
Raro que alguien reclame, si no las mujeres, ¿quién?.
Pero reclaman cuando memoria no tienen, ¿por qué cuando Martha Sahagún, muy querida por las mexicanas, declaro el día de la mujer indigena, no se quejaron?, ¿qué eso no hace distinción de unas mujeres con otras?, o es porque no son indigenas las quejosas.
Igualdad de genero bien, aceptable la lucha.