La semana pasada a través de los medios de comunicación cobró fuerza una disputa entre Elba Esther Gordillo, Presdiente vitalicia del SNTE, y uno de sus excolaboradores Miguel Ángel Yunes quien fuera director del ISSSTE. En las acusaciones de unos y otros se deja entrever una red de corrupción de la cúpula del SNTE que puede incluir al ISSSTE y a otros organismos públicos que han sido entregados a Elba Esther Gordillo como parte de su coto de poder a partir de un acuerdo político con Felipe Calderón. Aquí ofrecemos algunas de las opiniones que se han vertido sobre el conflicto, y la entrevista que hizo Carmen Aristegui a Yunes.

Entrevista Aristegui – Yunes:

Parte 2.

Ricardo Raphael:

Ni un voto para el Panal. Ni un voto para quien vaya en alianza con Elba Esther Gordillo. Debemos hacer explícito nuestro rechazo y apostar por elevar los costos de las alianzas para revertir el círculo vicioso que otorga poder a la maestra. Imagínese un millón de votos menos, cinco millones de votos menos para quien vaya en alianza electoral con Elba Esther. No tenemos que salir a las calles, ni rasgarnos las vestiduras, tampoco los maestros tienen que arriesgar su empleo. ¡Sólo tenemos que ser explícitos: ni uno de tres! Si ello no ocurre, seguirán haciendo lo mismo, repitiendo el círculo vicioso, a todo mundo evidente. La líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación coloca una plataforma electoral al servicio de los partidos y los candidatos. A cambio exige cargos públicos y, desde ellos, dinero. Con esos recursos financia la plataforma electoral que ofrece a los partidos y candidatos.

Guillermo Sheridan:

“La Maestra” es, quizás, el símbolo más evidente de la desigualdad en México. No sólo por su riqueza personal -que al parecer no es poca- sino por su carácter plenipotenciario, por la dispensa de rendir cuentas. ¿El voto de “La Maestra” cuenta lo mismo que el mío? No: su voto se multiplica por tres millones. ¿“La Maestra” está representada como yo ante el Poder Legislativo por medio de mi diputado? No: “La Maestra” tiene su propio partido y unge diputados personales a quienes ordena aparentar que a quien representan es a mí (aunque sea yo quien les paga). ¿“La Maestra” puede ser llamada a rendir cuentas, como yo, ante las instancias judiciales o fiscales, de lo que gano o administro? No: la Constitución exenta a los sindicatos de las reglas antimonopólicas. No: el IFAI no puede requerirla, ni siquiera el Legislativo. Y sí: tiene poder para, con un movimiento de su dedito, sumir al país en un caos superior.

John Ackerman:

El IFE no tiene excusa para no investigar a fondo, llamar a cuentas al Panal y el SNTE e incluso considerar el retiro del registro al partido de la maestra. La autoridad electoral hoy no se encuentra impedida por los secretos fiscal, bancario o fiduciario y debería revisar todas y cada una de las cuentas bancarias de Gordillo, el SNTE, el Panal, así como de los amigos, familiares y posibles prestanombres para asegurar que el funcionamiento de este partido se apegue a derecho. También se debe investigar la donación en especie de tiempo y recursos del SNTE al Panal, así como el proselitismo político de los maestros durante horas laborables. Y desde luego también habría que revisar con lupa los mecanismos de afiliación y de control interno sobre sus militantes utilizados por el partido. Una vez más se encuentra a prueba la autonomía, independencia y profesionalismo del instituto electoral.

Soledad Loaeza:

En la rueda de prensa citada, la lideresa Gordillo nos contó que no es mujer de arrepentimientos, afortunada ella, sino de reflexión, aunque no quede clara la oposición entre unos y otra. Uno se puede arrepentir de reflexiones imprudentes –como las que hizo públicas ese día–, o puedo uno reflexionar sobre lo que denota la incapacidad de arrepentimiento. No sin satisfacción, afirmó que la historia la juzgará. Con esta declaración, Elba Esther Gordillo nos dice que se considera a sí misma una figura histórica, que se resigna a ser hoy una incomprendida, porque sabe que a la larga será reconocida… ¿su obra? Pero el manido juicio de la historia también nos dice que la maestra considera que no tienen por qué juzgarla tribunales, jueces o jurados. Ya lo hará la historia. A mí se me ocurre que con este artilugio no pretende asegurarse la trascendencia, sino la impunidad.

Alberto Aziz Nassif:

Los políticos se pueden aliar con quien quieran, pueden hacer los arreglos en lo oscurito, como sucedió; pueden mostrar que la corrupción es como el clima, que las instituciones pueden ser saqueadas, y qué hacemos los ciudadanos además de taparnos la nariz. Si hace un par de décadas se hubiera ventilado un escándalo de corrupción como el de Elba Esther y Yunes, quizá muchos ciudadanos hubiéramos pensado que con una alternancia en el gobierno eso se podría terminar. Pero ahora, qué se puede hacer si el panismo, que se vendió como la diferencia, forma parte de esos arreglos de corrupción. Panistas encumbrados suelen decir —en privado— que los acuerdos con Elba Esther “le salieron baratos” a Calderón. En ese juego hay que reconocerle a AMLO que no le quiso entrar, a pesar de que le salió muy caro.

Leonardo Curzio:

Lo que no logro entender, bajo ninguna perspectiva racional, es por qué un político de convicciones democráticas y un presidente en el crepúsculo de su mandato, tolera que se le humille públicamente y sigue honrando un pacto como si fuese una casta esposa que soporta cualquier desplante del marido arrogante. Es increíble que después de la liberalidad con la que el Panal ha venido haciendo alianzas en distintos estados como si fuera un tahúr, que en la ruleta apuesta por rojos o negros, no se le ponga un hasta aquí. Los mismos argumentos que se usaron para defenestrar a Esparza se pueden usar para llamar a cuentas al liderazgo del SNTE. Es un fardo para Calderón seguir manteniendo a una interlocutora que vende mínimos avances como si fueran victorias imperiales. Los progresos que se han logrado en materia educativa no se han hecho por la magnanimidad del sindicato, sino por la presión enorme que los indicadores del desempeño ejercen sobre todo el sistema educativo. Es como si un joven reprobado pregonara a su familia que ahora estudia ¡media hora al día! y por tal razón se le debe premiar.

Más que pedir investigaciones de la SFP al ISSSTE, la exigencia debería ser que el SAT y la PGR revisen el manejo financiero del SNTE, así como los ingresos, gastos y declaraciones fiscales de Gordillo y sus familiares cercanos. El fisco tiene el derecho de averiguar la legalidad de los movimientos financieros de personas físicas y morales, y la obligación de comprobar la veracidad de las declaraciones fiscales. Si las acusaciones de Yunes son ciertas, probablemente se podrían configurar los delitos de enriquecimiento ilícito o de fraude fiscal en contra de la maestra, así como otras faltas en contra de altos funcionarios del SNTE por desviar fondos de sus agremiados hacia un partido político sin su conocimiento.

Otra auditoría de suma urgencia sería la relativa al manejo de los recursos en la SEP. Urge revisar los fideicomisos que se han creado para financiar indirectamente al SNTE. Las irregularidades que han podido conocerse respecto al manejo de Enciclomedia y las fiestas del Bicentenario demuestran que en la SEP también “hay gato encerrado”. Desde su llegada al puesto, el secretario Alonso Lujambio no se ha interesado por defender la institucionalidad sino solamente por aprovechar las redes y el poder político de Gordillo.

Jorge Zepeda Patterson:

No creo, pues, que vaya a existir un elbazo en lo que resta del sexenio. Pero sí creo que el próximo Gobierno, no importa de qué partido sea, deberá priorizar en su agenda desmontar el poder del SNTE en materia electoral. La autonomía de Gordillo y sus lealtades, esquivas y efímeras, resultan disfuncionales para el país. El proyecto político de Peña Nieto está centrado en el restablecimiento de una suerte de presidencialismo para ampliar los márgenes de maniobra de Los Pinos. Necesariamente esto implica reducir la fuerza que ante la debilidad institucional han adquirido los poderes de facto: gobernadores, cárteles, líderes sindicales y monopolios.

El mejor momento, el único, para enfrentarse a un poder tan grande como el de la Maestra es a principios del sexenio, mientras un presidente aún disfruta del bono de popularidad que otorga el triunfo. El manual del político profesional, inventado por los priistas, indica que la manera más tersa de lograr el descabezamiento de un líder sindical es mediante la construcción de un liderazgo alternativo al que con paciencia y jalea real puedan hacer digno de la corona. Fue la manera en que Salinas destronó a Carlos Jonguitud y convirtió en reina del panal a Elba Esther.

Silvia Gómez Tagle:

En primer lugar, estas declaraciones de Gordillo ponen en evidencia la falta de legitimidad del presidente Calderón, porque en este tipo de corruptelas, tan responsables son los que dan como los que reciben.

Al final todos quedan en evidencia por ser cómplices de acuerdos políticos vergonzosos que han comprometido la calidad de la educación y el desempeño de las instituciones públicas durante los últimos cinco años.

Sorprende la ingenuidad de Gordillo al pretender deslindarse de los fraudes de los que acusa a sus aliados, cuando ella fue la que puso a Yunes en la dirección del ISSSTE.
Despierta muchas dudas el silencio del presidente Calderón, también implicado en este contubernio.

¿Es muestra de aceptación culposa?, ¿demuestra la debilidad de su Presidencia?, ¿coincide con Gordillo en que “son acuerdos políticos”, de los cuales no hay motivo para avergonzarse? Y qué decir de Peña Nieto, quien intenta justificar estas las alianzas para la renovación de su partido cuando se trata revivir la más pura tradición sindical autoritaria y clientelar.

Jorge Castañeda:

Pero Elba no sabe qué hacer con el poder que ha acumulado, más que usarlo para favorecer a sus agremiados. Aunque ha apoyado algunas reformas políticas y económicas importantes y ajenas a su gremio (con Fox y Calderón), su legado político será inevitablemente minúsculo, justamente por su predilección sindical y falta de sustancia política. Pertenece a ese pequeño y notable grupo de mexicanos que se han farreado con un capital político descomunal, dejando poco a cambio, en tiempos recientes: Carlos Salinas, Cuauhtémoc Cárdenas, Marcos y Vicente Fox. Es un grupo selecto, sin duda. Pertenecer a él debe ser el orgullo de Elba, y su lamento.

Te recomendamos: