Recientemente han salido dos artículos académicos intentando explicar el impacto del tráfico de armas provenientes de Estados Unidos en el número de homicidios en nuestro país. Normalmente identificar una relación directa entre la venta de armas y los homicidios no es un trabajo sencillo. Sin embargo una política pública particular, estadounidense, le ha dado a los investigadores un punto de referencia que les permite avanzar en la identificación de este impacto.

En el año 2004 el gobierno estadounidense a nivel federal levantó la prohibición a la venta de “rifles de asalto” (sobre todo AK-47 y AR-15) que había durado desde 1994 (AWB por sus siglas en inglés). Incluso ha reconocido que al menos 60,000 armas fabricadas en Estados Unidos han sido localizadas en México desde el 2004. La extinción de la AWB rápidamente tuvo un impacto en la ventas de armas en los estados donde no se implementó una prohibición local, como lo fue en California, permitiendo el incremento en la venta de rifles de alto poder.

El primer estudio es de Dube, Dube y García Ponce. En él usan como “experimento” la diferencia en el comportamiento de los homicidios en municipios cercanos a la frontera de EU, a partir de la existencia o inexistencia de la prohibición de venta de “rifles de asalto” según el estado. En California se mantuvo la prohibición, mientras que en Arizona y Texas se extinguió. Una de las consideraciones interesantes del estudio, es que Dube et al, sólo consideran los años 2004 – 2006 pues consideran que la dinámica de crecimiento de los homicidios en México a partir del 2006 – 2007 puede estar en buena medida determinada por la acción del gobierno.

Lo que encontraron a partir de su modelo estadístico en el que consideran un conjunto amplio de variables es lo siguiente:

…después del 2004, hubo un incremento significativo en los homicidios, y los homicidios específicamente vinculados a armas, de la mano de arrestos por homicidios y crímenes con armas. Este incremento sucedió casi inmediatamente después de la expiración de la prohibición, y parece mantenerse hasta el momento. Nuestras estimaciones sugieren que los que los municipios en la frontera de Arizona y Texas experimentaron un incremento de al menos 40% de homicidios comparados con municipios a al menos 100 millas de distancia de donde se cambió la ley. Los resultados implican que la expiración de la AWB contribuyó con al menos 158 homicidios adicionales al año en la región de México que está hasta 100 millas de la frontera. Es importante notar que también mostramos que el cambio de política llevó a un incremento en el decomiso de armas por parte del ejército mexicano, para la categoría que incluye “rifles de asalto”, pero no para armas cortas. Esto es consistente con la evidencia de que la expiración de la AWB generó un incremento en la violencia a través de su efecto en el surtimiento de “rifles de asalto”.

La gráfica presentada en los párrafos anteriores nos muestra el impacto diferenciado en el número de homicidios, según con qué estado estadounidense tienen frontera los municipios mexicanos.

El segundo estudio es de Luke Chicoine quien también hizo un “experimento” estadístico en el que compara la evolución de los homicidios antes y después de la expiración de la AWB. Para poder calcular qué porcentaje de homicidios se pueden atribuir a la disponibilidad de “rifles de asalto”, Chicoine divide entre estados con carteles establecidos, y estados sin carteles establecidos (excluye Sinaloa y Chihuahua pues le parece que el conflicto entre bandas del crimen organizado distorsiona demasiado los datos). Según los datos de Chicoine los efectos del cambio en política pública en Estados Unidos, fueron los siguientes:

La AWB tuvo un impacto significativo en la tasa de homicidios en México. Los resultados base de este documento estiman que la expiración de la AWB llevó a un incremento de 24.6%en los estados con carteles establecidos, y puede explicar al menos un incremento de 16.4% en los homicidios a nivel nacional. Esto es equivalente a aproximadamente 2684 homicidios, algunas especificaciones alternativas sugieren que el impacto ha sido más alto.

Como se puede ver en esta segunda gráfica, hay un cambio importante en la tendencia de crecimiento y disminución de los homicidios en México a lo largo del tiempo. En 1994 se marca una línea punteada, para marcar la fecha de inicio de la AWB, y en 2004 se marca otra línea punteada para marcar su expiración.

El gobierno mexicano, organizaciones no gubernamentales, y hasta el cantante de U2, Bono, han hecho llamados a que el gobierno estadounidense cambie su política de control de armas, pues cada vez es más evidente que hay un vínculo entre las armas producidas y exportadas de Estados Unidos y la violencia vinculada al crimen organizado en México. Ojalá, los defensores de la posesión individual de armas, reflexionen profundamente sobre las consecuencias sociales de sus preferencias individuales.

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