El año pasado publicamos en la revista Nexos, un artículo en el que Viridiana Ríos ofreció una reflexión sobre la diferencia en las mediciones de violencia en México y la percepción que tenemos sobre ella. Ríos se preguntaba y contestaba:

La pregunta es por qué México tiene una violencia tan mediáticamente ruidosa, mientras que el resto de Latinoamérica es sigilosamente violenta. La respuesta se encuentra en el tipo de violencia. México tiene un tipo de violencia que es mediáticamente atractiva, memorable. Los asesinatos en Caracas podrán ser tres veces más comunes que en México, pero se dan por robos a transeúntes y secuestros. No hay figuras como El Chapo, o Beltrán Leyva, para señalar como culpables.

Otra manera de entender su respuesta de por qué a partir de los medios percibimos la violencia de manera distinta que en otros lugares donde estadísticamente hay más violencia, tiene que ver con que tan disponibles están ciertas imágenes o eventos en nuestra mente, cuando intentamos recordarlos.

Por ejemplo en un experimento, hecho por los ganadores del Premio Nobel de Economía, Daniel Kahneman y Amos Tversky, muestran cómo al ser más fácil para las personas recordar nombres de famosos, si uno ofrece en una lista con igual número de hombres y mujeres, pero más mujeres famosas que hombres famosos, el lector calculará que en la lista habían más mujeres que hombres. El número de hombre y mujeres es el mismo, sólo están más disponibles en nuestra mente los nombres de mujeres, por ser famosas.

En el caso de eventos poco comunes, nos es más fácil recordar los altamente deseables y lo más altamente indeseables. Es decir, es más memorable ganar la lotería y chocar en auto que muchas otras cosas, por lo tanto, sin ser estadísticamente cierto, asumimos que son cosas que pueden suceder de manera frecuente. Tversky y Kahneman dicen:

La preocupación contínua con un resultado puede incrementar su disponibilidad y por tanto la percepción de que suceda. La gente se preocupa por resultados muy deseables, así como ganar un premio, o con resultados indeseables, como un accidente de avión. En consecuencia, la disponibilidad ofrece un mecanismo bajo el cual eventos de extreme utilidad (o inutilidad) pueden parecer más probables de lo que de hecho son…

Combinando los dos ejemplos previos, tal vez podamos contestar otra de las preguntas de Ríos, ¿Por qué Nuevo Laredo se percibe más violenta que otras ciudades como Matamoros si la estadística muestra lo contrario? Quizá sea porque Nuevo Laredo es una ciudad fronteriza más famosa, nos viene antes a la mente que otras, cuando estamos preocupados por eventos altamente indeseables como los homicidios.

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