El poder del No

¿Es el movimiento estudiantil #yosoy132 un reflejo de viejos hábitos políticos? Mi impresión es que la movilización fue una respuesta a una percepción generalizada de fatalidad sobre los resultados de la elección presidencial que tendrá lugar en unos días? Tocqueville escribió en sus Recuerdos sobre la revolución de 1848 en Francia que el éxito político era un grave peligro. El éxito nos vuelve confiados, soberbios y poco precavidos. Los exitosos a menudo padecen de lo que los griegos llamaban hybris, una confianza desmedida en uno mismo. Un riesgo que ejemplifica admirablemente Enrique Peña Nieto. Los estrategas del priísta habían, desde varios años atrás, planeado todo, previsto todo, ahorrado una cantidad considerable de name recognition y atado todos los cabos sueltos… aparentemente. Si alguien se preguntaba hace un año cómo podría descarrilarse una candidatura tan bien protegida y blindada, no había respuestas claras. La televisión estaba copada. ¿Dónde se expresarían las críticas? EPN era señor y amo del la cámara, la bolsa y el micrófono. Tenía todos los pelos de la burra en la mano. Los críticos serían invisibles para la mayoría de mexicanos fuera del círculo rojo, pensábamos. Así, la candidatura de Peña Nieto se presentó por sus artífices como un hecho consumado. Una fatalidad de las nuevas condiciones políticas del país.

Fue, creo, ante esa sensación de inevitabilidad que se rebelaron los jóvenes. Abrieron una puerta de escape a la fatalidad. Hicieron que se escuchara una voz inesperada que decía que no se resignarían a seguir el guión que les habían asignado. Es notable que la protesta tomara la forma que lo hizo. Un grito, un gesto de NO. Lo hicieron mostrándose, pancarta en mano, a las puertas de esos poderes que monopolizan la difusión de ideas. Me interesa más ese movimiento como síntoma que como sujeto histórico. Síntoma de un sistema político que no permite que se escuchen muchas voces. En parte por la concentración monopólica de los medios de comunicación, pero también, qué duda cabe, por las reglas del juego político que hemos adoptado. Un juego en el cual sólo los partidos pueden hablar, y eso en formatos acartonados y rígidos. No permiten esas reglas que tenga un espacio la pasión, esa pulsión básica de la política. Lo que vemos en la tele como debates no son sino simulacros, ejercicios regimentados de intercambios planos, que siguen puerilmente un formato escolar; tema A, subtema b, inciso 2: “Las costas y los mares”. Si los jóvenes quisieran hacer una colecta y subir uno de sus famosos videos a la televisión la ley se los impediría. Queda la calle, la voz y la pancarta.

¿Qué el movimiento puede ser incoherente? ¿Qué puede ser capturado por un partido político? Ciertamente. ¿Que no producirá nada de consecuencia? Muy probablemente. Pero eso, la verdad, es lo de menos. Lo que importa es que demostraron que las personas no son simples títeres en un teatro que alguien diseñó, pagó y llevó a la televisión. Y de paso comprobaron lo que los griegos ya sabían: que nada hay más peligroso para un político que la hybris. De esa forma hicieron visible el poder del No.

José Antonio Aguilar Rivera. Profesor/Investigador del CIDE.


4 comentarios en “El poder del No

  1. ¿es lo de menos? si el 132 «muy probablemente no producirá nada de consecuencia» no veo qué respalda el tono laudatorio para un movimiento coyuntural. Ojalá no sea así. Más allá del rechazo a EPN he escuchado propuestas que valen la pena otras no tanto. Deseo que un movimiento juvenil tenga propuestas frescas, «televisa te idiotiza» es un refrito aburrido. Que 132 trascienda el 1 de julio y promueva la participación de los jóvenes que no tienen lugar en las universidades ni tiempo para ir y venir del ángel al zócalo.

    1. casualmente la movilización empezó cuando la mayoría de las universidades participes se encontraban en finales, por lo tanto éste causal tiene pocas posibilidades, tal vez y su ruptura o falta de contiinuidad se dé por otro tipo de razones, como la falta de un líder, la falta de una ideología bien delimitada o el que entre ellos no puedan llegar a consensos para deliniar su rumbo, identidad y fin, muestra de ello es que ya existen diversos grupos emanados y contrarios de esta movilización

  2. Las mascaras de Carlos Salinas de Gortari, el innombrable, revelan que se rebelan ante lo que desconocen, de la mano de un candidato a la presidencia en su estrategia callejera, que ahora fue la Ibero.

    1. @felipe ¿tu crees que esos jóvenes no han leído sus libros de historia? ¿Que no leen revistas, periódicos y buscan información en el internet? Es por eso que están afuera por que saben los problemas que tiene este país.

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