NSA

El edificio de la NSA en Maryland.

El pasado 5 de junio, el diario británico The Guardian dio a conocer la noticia de que el gobierno de los Estados Unidos posee la información conocida como metadatos de todas las conversaciones telefónicas realizadas a través de la compañía Verizon, el mayor proveedor de servicios de redes móviles en los Estados Unidos, con 117. 78 millones de clientes según el último reporte de 2012.

La orden fue expedida al FBI por medio de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y abarca un período del 25 de abril hasta el 19 de julio.

La información que Verizon proporciona al gobierno de los Estados Unidos no consiste en las conversaciones telefónicas como tal, sino en la información alrededor de ellas, los metadatos: el número telefónico que hace la llamada y  el que la recibe, su geolocalización, hora y duración de la llamada. La información se encuentra almacenada en una gigantesca base de datos llamada Accumulo que permite procesar decenas de petabytes. (Un petabyte es una unidad de almacenamiento, equivale a 10∧15 bytes, es decir 1 000 000 000 000 000 bytes).

El jueves 6 de el Washington Post reportó un programa secreto del gobierno norteamericano conocido bajo el nombre clave “PRISM”, los detalles aún son escasos pero de acuerdo al documento filtrado este programa permitiría recopilar la información “directamente de los proveedores” en una lista que incluye a Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple.

La idea tras estos procedimientos es buscar conexiones entre supuestos terroristas que estén conectados a actividades sospechosas. De acuerdo con James R. Clapper, Director de Inteligencia Nacional del gobierno de los Estados Unidos, en declaraciones de la tarde del jueves 6 de junio,

la información recogida en este programa está entre la más importante y valiosa información de inteligencia extranjera que tenemos y es usada para proteger a nuestra nación de una variedad de amenazas. La difusión no autorizada de información sobre este programa que es totalmente legal, es reprensible y pone en riesgo importantes protecciones para la seguridad de los americanos.

La ley que sustenta estas intervenciones es la llamada Ley Patriota (USA Patriot Act). Cabe recordar que la Ley Patriota fue promulgada tras los atentados del 11 de septiembre 2001 y ha sido duramente criticada por su impacto en los derechos individuales y garantías constitucionales de ciudadanos norteamericanos, en particular en secciones que ponen en riesgo la privacidad personal y causan la sensación de espionaje.

Jameel Jaffer, director legal de la American Civil Libierties Union, organización que defiende los derechos individuales en los Estados Unidos, declaró al respecto de la filtración del programa PRISM:

Desde la perspectiva de las libertades civiles, el programa difícilmente podría ser más alarmante. Es un programa mediante el cual una cantidad que aún ignoramos de personas inocentes han sido colocadas bajo la vigilancia constante de agentes gubernamentales. Está más allá de lo orwelliano y evidencia hasta qué punto los derechos básicos democráticos se rinden en secreto a las demandas de agencias de inteligencia que a nadie rinden cuentas.

En la Declaración Conjunta sobre Libertad de Expresión e Internet, promovida por Article 19, organización para la defensa de la libertad de expresión, y el Centre for Law and Democracy, organización promotora de los Derechos Humanos, se advierte que:

los sistemas de filtrado de contenidos impuestos por gobiernos o proveedores de servicios comerciales que no sean controlados por el usuario final constituyen una forma de censura previa y no representan una restricción justificada a la libertad de expresión.

Esta no es la primera vez que el gobierno norteamericano utiliza a la NSA para obtener información personal de sus ciudadanos. El New York Times reveló en 2002 una orden firmada por el entonces Presidente George W. Bush para monitorear llamadas y correos electrónicos de individuos en búsqueda de vínculos con organizaciones terroristas. En el 2012 la revista Wired dio a conocer la construcción del “centro de espionaje más grande de los Estados Unidos”, el Utah Data Center de la Agencia Nacional de Seguridad, con un costo aproximado de 2 mil millones de dólares.

El Senador Ron Wyden, miembro del Comité de Inteligencia del Senado, expresó respecto a la orden judicial que permite al gobierno norteamericano acceder a los metadatos de las llamadas realizadas con Verizon que “recabar esta información de cada llamada telefónica que cada estadounidense realiza cada día constituye una enorme violación a la privacidad”.

Ante la presión pública, la administración del Presidente Obama ha salido a la defensa del programa, mientras que las empresas como Google y Apple se han deslindado del hecho y han asegurado no tener ninguna puerta directa para que el gobierno norteamericano acceda a información del usuario.

La información que estas compañías poseen acerca de cada uno de sus usuarios varía de persona a persona, la integración de diversos servicios hacen que la lista sea extensa: desde el nombre real y la dirección física de una persona, pasando por los lugares que visita y las personas que conoce, números de cuentas bancarias, hasta el tipo de sangre y alergias. Danny Dover, consultor en la compañía Intriguing Ideas, presentó en el 2008 un listado con la información que Google reconoce públicamente que recoge de sus usuarios.

Actualmente, Google se encuentra en el ojo público por posibles violaciones a la privacidad personal debido a la gran cantidad de información personal que almacena de los usuarios y el uso que les da, mientras que Microsoft ha lanzado una campaña promoviendo su respeto a la privacidad personal con la frase “tu privacidad es nuestra prioridad“. Sin embargo, entre los usuarios existe poco conocimiento sobre la información que aceptan proporcionar a las compañías y el uso que se le pueda dar.

Jorge Landa

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