La llegada de un recién nacido al hogar no es algo sencillo. La licencia de paternidad es el reconocimiento de la responsabilidad compartida de madres y padres en la crianza, cuidado y atención de los hijos. Este derecho se otorga para propiciar que las condiciones laborales necesarias entre quienes componen las familias, se fortalezcan cada vez más.


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Se trata de establecer relaciones familiares equitativas tanto en la distribución de las tareas del hogar como en el cuidado y atención de los hijos. Con esta licencia se pretende fomentar un tipo de paternidad más participativa y responsable, bajo premisa de que la vida laboral debe ser tanto para hombres como para mujeres. 

No se trata de unas breves vacaciones para los padres o que las madres sean quienes continúen dando los cuidados primarios de sus hijas e hijos en tanto que el padre decide mantenerse al margen de la situación. Es cuando se presenta una especie de binomio presente/ausente, una figura que está por horas en el hogar familiar y no se relaciona más allá. Al contrario, se comporta como un invitado en la casa y desde esa perspectiva pretende involucrarse en el entorno familiar: como si él solamente tuviera una jornada laboral y su cónyuge no. 

Las funciones tradicionales estereotipadas de los hombres han prohibido, en la práctica, que los padres y los hijos se comuniquen fluidamente provocando que el padre sea casi un desconocido para sus hijos o sea observado como “el ogro” que llega del trabajo para establecer todos los límites.

Lo cierto es que cuando llega un hijo a la casa, cambia toda la dinámica familiar. Se modifican los horarios, las actividades, las nuevas necesidades del bebé y la madre. Por eso es importante que en los primero días la familia esté unida y logre adaptarse a nuevas formas de convivencia trae consigo ser madres y padres. 

En México, el 19 de marzo de 2014, la Cámara de Diputados aprobó un dictamen que reforma la Ley Federal de los Trabajadores del Estados, para que los hombres gocen de un permiso laboral de cinco días por el nacimiento de sus hijos y de igual manera en caso de adopción de un menor. Por su parte, el gobierno de la Ciudad de México publicó dos meses después que se reformaba el artículo 21 de la Ley de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres, respecto a los días de permiso para los padres en las responsabilidades familiares. En el documento se reconoce el derecho de los padres, por consaguinidad o adopción, a tener un permiso de paternidad que 15 días. 

En el mundo, los sistemas de licencia de paternidad varían considerablemente en cuanto a la duración, flexibilidad y montos. Existe la modalidad de tener una licencia sin goce de sueldo y unos días con sueldo incluido para favorecer la integración familiar.  A continuación se muestra una con los días que les otorgan a los padres dependiendo de cada país: 

Alemania 425 días
Argentina 2 días
Brasil 5 días
Camboya 10 días
Colombia 8 días
Chile 5 días
Ecuador 15 días
Eslovenia 90 días
España 15 días
Francia 14 días
Grecia 12 días
Holanda 2 días
Islandia 90 días
México 8 días
Perú 4 días
Reino Unido 14 días
Suecia 498 días

En la actualidad es común ver a padres llevar a sus hijos al colegio, jugar en un parque o estar en la sala de espera del pediatra. La crianza de los hijos ya no es una exclusividad de las madres. El hombre de las nuevas generaciones poco a poco se encuentra más comprometido con el mundo afectivo y entiende que pasar más tiempo con sus hijos es enriquecedor para ambos.

La necesidad económica es uno de los factores que incide en este cambio social y familiar. Hay cada vez más mujeres interesadas en desarrollar su rol laboral. Muchas hoy son el sostén de hogar o aportan dinero al igual que el hombre para solventar la economía familiar.

En la actualidad tanto la función del padre como de la madre es igual, ambos tienen las mismas responsabilidades y los mismos derechos. Las únicas limitaciones son las relacionadas con los aspectos psicológicos. Las creencias y los mandatos de la familia de origen son los únicos que pueden alterar el desempeño de estas funciones. 

Los cambios en la actualidad del rol masculino en la crianza de los hijos brindan intimidad entre todos los miembros de la familia, sin tener en cuenta la barrera de los roles. Quizá convenga recordar que el amor a los hijos va más allá de los roles establecidos.

Mary Carmen Sánchez Ambriz 

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