
El último grupo de documentos importantes publicados por Wikileaks contiene cables confidenciales del Departamento de Estado del gobierno de Estados Unidos, generados entre 1973 y 1976, mientras el controvertido Henry Kissinger fungía como Secretario. Una parte importante de los 1.7 millones de cables que ahora se han dado a conocer ya habían sido publicados por el archivo nacional en Estados Unidos. Sin embargo, no eran de fácil acceso digital ni estaban organizados de la misma manera. Sobre México hay incontables documentos que habrá que revisar con cuidado para localizar información interesante en términos de la política interna de la época y las relaciones exteriores de México.
Uno de los eventos políticos más importantes de ese tiempo fue el llamado “golpe a Excélsior” en el que el gobierno de Luis Echeverría intervino directamente en el periódico (a través de su cooperativa) para expulsar al director, Julio Scherer, y a buena parte de los editorialistas y periodistas. Los cables al respecto no sólo resumen la forma en que el gobierno provocó el golpe, también describen el contexto en el que esto sucedió. Lo que se ve desde los comunicados elaborados por funcionarios estadounidenses, no es algo ni más cierto ni más real, sino simplemente lo que desde la embajada veían.
Entre los cables publicados es interesante ver cómo la embajada de Estados Unidos, de manera recurrente, hace comunicados a partir de editoriales y notas publicadas en Excélsior. Incluso en algún momento, los cables consideran a Excélsior como un periódico independiente–aunque nunca en sus críticas mencionaba el nombre del presidente–, cuyas notas causaban en la embajada cierta irritación.








