En este sentido, el gobierno mexicano ha tenido el acierto de presentar un proyecto que norme el rendimiento de consumo de combustible de automóviles nuevos. Es decir, una norma que impulsa la comercialización de automóviles con un bajo consumo de gasolina, lo cual también resultaría en menor contaminación.
Tal vez el lugar común más obvio en una discusión sobre transporte, movilidad y medioambiente, es cuando en una discusión todas las partes concluyen “claro si hubiera mejor transporte público sería diferente”. Sin embargo pese a parecerle obvio a muchas personas, los gobiernos locales, estatales y federal siguen gastando grandes cantidades de dinero en promover el uso del automóvil particular.