En su documentado estudio sobre la toma de posesión en Mesoamérica, Michel R. Oudijk señala que dicha ceremonia era ya utilizada en la Mesoamérica precolombina, específicamente en el periodo postclásico (S. IX-X). Así, en el siglo X, tras la caída de Tula, los chichimecas liderados por Xólotl llegaron al Valle de México, procedentes del norte y hubo una toma de posesión, con la presencia de los señores de mayor rango.
Más allá de los detalles del texto y los sucesos de los que trata, el recuerdo vasconcelista es interesante como una mirada a los conflictos electorales en nuestro país. El texto a cualquiera lo hace reflexionar sobre el pasado (al igual que el texto “1828: la primera rebelión electoral” de Ana Romero), pero sobre todo sobre el presente y qué cosas sí han cambiado y cuales no.
En su texto “El servicio profesional de carrera (SPC) en la administración pública federal” José Luis Méndez hace una dura evaluación de lo que ha en las dos administraciones panistas con el SPC. Lo más grave, pues va en contra de los objetivos declarados de la construcción de un servicio civil, es que el propio gobierno ha sistemáticamente violado el principio meritocrático de contratación.
Si bien pueden informar del reparto de preferencias de la ciudadanía, no pueden aproximar las orientaciones del voto, por carecerse de un modelo de decantación que permita invariablemente el paso correcto de electores a votantes.
Desde mi perspectiva, el problema nace cuando el encuestador deja a un lado su papel de investigador social y busca convertirse en analista político, la razón de ser se comienza a diluir en la coyuntura donde la necesidad de sustentar el análisis político con resultados no solo acertados sino precisos
Tengo para mí que la “encuestitis” que vivimos durante esta campaña presidencial no sólo no contribuyó a generar confianza, sino que más bien fomentó desconfianzas de naturaleza diversa.
En el título hay un reclamo para quienes pretenden ver a las encuestas como oráculos y ahora hasta las acusan de ser responsables de publicidad, de fraude y por ende hasta de triunfos y derrotas.