Ni las amenazas de iniciar juicios políticos en contra de los ministros, ni los adjetivos de corruptos, ignorantes y traidores de la patria con los que fueron calificados por los jerarcas católicos causaron efecto. En un debate abierto, incluyente y razonado, propio de un Estado laico, la Corte decidió entrar al fondo del asunto interpretando leyes para ciudadanos y no para fieles, distinguiendo el derecho de la moral.
Al mismo tiempo, a partir de la revelación de las acusaciones probadas de abuso sexual a menores por integrantes de la jerarquía católica, se reabre la discusión sobre el celibato en la iglesia católica. En el blog del New York Review of Book, el teólogo Hans Küng (y excolega de Joseph Ratzinger, Benedicto XVI) propone abolir el celibato.