El 12 de julio, en la ciudad de Culiacán, Quirino Ordaz Coppel dio a conocer la marca “Calidad Puro Sinaloa”, “sello distintivo” y campaña oficial con que su gobierno busca enaltecer la imagen del estado, tan manchada desde hace años por el estigma del narcotráfico y de la violencia. Al parecer la presentación del Plan Estatal de Desarrollo (PED) —efectuada apenas a finales de junio— no le alcanzó al gobernador para convencer sobre la “estrategia integral” con que su administración pretende impulsar el crecimiento de Sinaloa. Ni el decálogo de “principios, valores y actitudes irrenunciables” que abre su plan de trabajo —sencillez y humildad, honestidad, compromiso, el cómo sí, echados pa´delante, hacer equipo, perseverancia, congruencia, integridad, pluralismo y diversidad—, ni los cinco ejes estratégicos de Desarrollo Económico, Desarrollo Humano y Social, Desarrollo Sustentable e Infraestructura, Seguridad Pública y Protección Civil, y Gobierno Eficiente y Transparente, bastaron para contrarrestar los números rojos, los frecuentes hechos de sangre, de los primeros meses de su gobierno.

Leer más

Leer completo