Independientemente de los resultados del 1° de julio, el movimiento 132 modificó un anodino referéndum por el PRI en una elección competida, despertó a miles de estudiantes universitarios (de todo el país y de diversas clases sociales) y, con su peculiar manera de organizarse y manifestarse
Fue, creo, ante esa sensación de inevitabilidad que se rebelaron los jóvenes. Abrieron una puerta de escape a la fatalidad. Hicieron que se escuchara una voz inesperada que decía que no se resignarían a seguir el guión que les habían asignado.