¿La justificación de la violencia para la transformación global?

damo

Hace algunos días recibí un correo muy entusiasta de una amiga en donde mandaba el Epílogo de una desaparición, de los auto-denominados “ex misteriosos desaparecedores” (que ironizaban sobre el hecho de que el gobierno federal se hubiese negado a llamar secuestro al plagio de Diego Fernández de Ceballos). Como si este discurso falaz, que no nos es desconocido, tuviese algo que decirnos sobre la realidad del México actual, para proponernos como única solución la lucha armada. Claro que tomando en cuenta el discurso tan limitado de los carteles que los narcotraficantes colocan sobre los cuerpos, estos comunicados tienen un aire de romanticismo.

Mi artículo pretende ser un análisis de los argumentos de los desaparecedores, que citan como epígrafe a Bertolt Brecht, para legitimar el uso de la violencia revolucionaria. Es cierto que leyendo los comunicados firmados por la “Red de Transformación Global” (sus pretensiones no son pocas), resultan aparentemente coherentes, con un lenguaje ciertamente de impronta académica,  su vocabulario es amplio y difícilmente pueden ser lectura de obreros y campesino, a quienes se dirigen. Los comunicados repiten ciertos argumentos de las FARC y recuerdan la dicotomía entre pobres y ricos de los discursos de López Obrador. Si bien la postura de muchos analistas de izquierda no ha sido, como en los tiempos del EZLN, alegrarse por la aparición de un nuevo movimiento revolucionario sino que han preferido adoptar la idea del auto-secuestro para posicionarse como candidato presidencial. Sospecha poco probable, teniendo en cuenta que el secuestro y la demanda de un rescate monetario ha sido un recurso frecuente de las guerrillas.

En cuanto a los comunicados enviados a los medios de comunicación, menos coherentes parecen sus proposiciones sobre justicia social al contraponerlas con el acto de haber secuestrado a una persona y haber pedido un rescate de 50 millones de dólares (otras fuentes aseveran que fueron 30), cantidad que requiere, según una nota del periódico Reforma, la Universidad de Guadalajara de presupuesto adicional, que equivale a la inversión anual para operar la Agencia Espacial Mexicana o que asciende a la fortuna confiscada de Osiel Cárdenas. Ellos podrían alegar que usarán esta suma, que devuelve una milésima de lo que consideran su víctima ha usurpado, para comprar armas y emprender la lucha armada contra la plutocracia, una que finalmente (si bien critican la paz perpetua kantiana) logre la equidad social que se planteó en la Revolución y que según ellos, se ha visto afectada desde el sexenio de Salinas por las políticas económicas liberales. La pregunta de fondo es si la revolución marxista a la que se refiere Brecht, cuando alude a la lucha de clases, es la solución y si la “lucha popular” es la respuesta a los problemas que enfrenta el país, si su “solución” es deseable por todos los mexicanos (puesto que la gran falacia de su discurso es excluir de un “nosotros” patriótico a una parte de la población).

La frase de Brecht, con la que se inicia el texto, habla de oponer la violencia revolucionaria a la violencia discrecionaria del Estado: la violencia que funda el derecho (argumentos que se pueden encontrar sobre todo en Sorel o en Benjamin). La idea de que la legitimidad del Estado y el origen de la ley se fundan en la violencia, me sigue pareciendo cierta. Sin embargo, sobre todo Benjamin, quien fue cercano a Brecht, hablaba de una violencia revolucionaria que traería la justicia, no humana, sino divina. Esta es una idea muy complicada, que no puedo desarrollar aquí, pero que es contraria a la revolución que proponen la Red de Transformación Global, pues la violencia que Benjamin llama divina, debe reinar más no gobernar. Y esta violencia tiene que ver con el reconocimiento de la vida del otro, aquella que los secuestradores pretendían “perdonarle” a Diego. Una justicia que excluye a los justicieros.

Los plagiarios (que han de haber plagiado parte de su crítica de la violencia y la modernidad tan bien redactado en alguna página de internet), protestan contra la violencia estructural “invisible”, la que ejerce la economía global, disfrazándola de progreso. Sin embargo, se equivocan. Por más inequidad que subsista en México, el crecimiento de la riqueza ha sido mayor en estos últimos años que en toda la historia del país. A eso se aúna según algunos economistas y analistas políticos, el aumento de los estratos medios, no sólo en México sino en general en América Latina, pese a la vulnerabilidad que los caracteriza ligada entre otros factores, a la informalidad del empleo. Si bien es cierto que la distribución del ingreso es bastante mala y el ingreso mediano bajo; a mi parecer, lo último que necesitamos es el desequilibrio que conlleva la revolución o de nuevo unas políticas públicas dirigidas únicamente hacia el México pobre y rural. Las propuestas con destellos poéticos de la Red de Transfromación Global son bastante trasnochadas, con un lenguaje que remite a los grupos guerrilleros de los años 70 y que causaron, sobre todo en Centroamérica, un enorme atraso político y económico, sin lograr la equidad y la justicia social que proponían.

Volvamos al discurso “misterioso” basado en la metáfora del poder como lo invisible, la sofisticación del control, las mafias aliadas al capital transnacional que saquean “nuestros” recursos naturales. Claro que lo preponderante es una teoría del complot, pero sobre todo, lo que me parece terrible es ese uso restrictivo y nacionalista del “nosotros”. Ya decía Nietzsche que el “nosotros”  debe ser motivo de sospecha, pues siempre encubre una jerarquía disfrazada de universalidad. Cito: “Para Nosotros la violencia (la visible y la aparentemente invisible) se traduce en un constante peligro de muerte.” Me pregunto si ellos no se están apropiado  de una condición para exponer sus ideas:  la de los que sí están en peligro de muerte. Porque me imagino, que ahora que cobraron el rescate, no están frente a la “amenaza de muerte al tener acceso restringido  a la alimentación, a la salud, a los servicios, a los derechos y a conocer la justicia”. O bien, ellos no conocen los derechos de Diego Fernandez de Ceballos o peor aún, Diego es tan malo que ellos tienen que hacer justicia en nombre de los mexicanos (como si fueran Dios, aunque se confiesan laicos).

Otra de los problemas de este discurso (que en realidad no sabemos si realmente proviene de los secuestradores, incluso algunos opinan que Diego se auto-secuestró), es su crítica a la economía o al Estado como “el mal”. Huelga decir que, desde esta perspectiva, un secuestro millonario no es juzgable, porque la maldad es cualidad de “ellos” los privilegiados.

Con estos argumentos, los secuestradores justifican “el uso constructivo de la violencia” y hacen un llamado al “pueblo” (en ese tono populista y nacionalista) para unirse en la lucha. Así también justifican el secuestro: “Diego Fernández acumula una larga pero poco honrosa carrera de impunidad y enriquecimiento”. Ellos están empezando la suya.

Esperemos que se haga algo contra la injusticia y la impunidad y que de menos no haya olvido de lo que este tipo de actos discursivos ha generado en la historia de América Latina y del mundo.

Miriam Jerade. Candidata a doctora en filosofía por la Universidad de la Sorbona, Francia.


17 comentarios en “¿La justificación de la violencia para la transformación global?

  1. Ante la desconfianza generalizada de la ciudadanía llevada al escepticismo sobre gobierno, filósofos y guerrilleros, como si se trataran de los dialogos en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu, me quedo con la idea de que es un documento para el análisis de la realidad nacional. Una variable. Una herramienta. Entre la pluralidad de herramientas. Pero la historia de los nombres y sus fortunas me pregunto nos dicen algo ¿sobre la impunidad y rendición de cuentas en este país? Y también me pregunto ¿ Porque la izquierda o las izquierdas abandonaron el proyecto de un régimen gubernamental parlamentario? En el proyecto de Lopez Obrador esta el proyecto de la vencida Convención de Aguascalientes? ¡ O solo impera la honestidad carismática! ¡ Que opina C. Mirian Jerade, candidata a doctora en filosofía por la Universidad de la Sorbona, Francia!

  2. Estimada Miriam,

    Creo que sus comentarios sobre Centroamerica revelan un fuerte desconocimiento de la historia de la region. De otra parte, si bien puedo estar de acuerdo con algunas de sus afirmaciones sobre la violencia, creo que debemos admitir que ya no es creible pensar que Mexico sigue transitando hacia algo mejor, que sus problemas desapareceran con la consolidacion de su democracia. El regimen politico mexicano es lo que algunos han denominado un pluralismo violento (no una democracia) donde diversos actores politicos hacen uso de la violencia para conseguir sus fines. Eso es lo que la transicion desde el regimen autoritario ha dejado y de ello no se saldra solo con timidas reformas,,,

    1. Gracias por su comentario. Mi intensión no era dar una visión esperanzadora del país por sus clases medias o la democratización sino mostrar la falacia de los discursos que legitiman la violencia para la transformación. En cuanto a Centroamérica, me disculpé en su momento y copié el correo de un amigo donde hacía varias declaraciones, que usted encontrará aquí abajo.
      Feliz año
      Miriam Jerade

  3. Estima Miriam, tienes toda la razon en tu comentario, y loq
    ue es de recalcar es la insensibilidad de nuestro gobierno, esto se
    toma con la mayor ligereza como si fuera algun concurso de quien
    tiene la razon, olvidnado por completo la historia reciente de lo
    que fueron las guerrillas en centro america en los 70s, esto por
    ningun motivo tiene que volver a surguir, como bien lo comentas
    solo trajo retrazo a los sectores mas pobres, sin resolverles lo
    mas minimo en sus necesidades. A mi entender solo queda una
    solucion y es la de el apego al derecho, para que ya no sigan
    secuestros de Diegos, Pedros, Marti, etc, y ojala entendamos de una
    vez por todas que nos costo mucha sangre ya para hacer historia,
    que por cierto muy enriquecedora, Mexico es de todos, apliquemos
    las leyes con los capaces y educados academicos, y no tanto aviador
    de la politica. Suerte en el Doctorado.

  4. Estimada Miriam.

    Ya es tarde, pero nunca es tarde para agradecer una atención de este tipo. Deseo excelentes vacaciones para su persona. Voy a retomar algunas lecturas de Marx sobre todo en el tomo I de El Capital, donde se encuentran categorias económicas y filosóficas asociadas a la violencia y poder compartir un comentario más amplio.
    Me despido reiterándo mi gratitud por sus palabras. Saludos.

  5. Mi querido Miguel Ángel, gracias por tu respuesta. Se le llama en filosofía argumento de autoridad a un argumento falaz en el que se defiende que algo es cierto porque así lo afirma una autoridad en la materia. El problema no son las autoridades (la ortografía también es una suerte de autoridad), sino ponerse como autoridad y no dar más explicaciones. Mis alumnos de filosofía se las tienen que ver conmigo cada que lanzan uno de esos, o cuando aseveran «no es profundo»; ¿por qué? ¿en qué te basas? ¿cómo se mide la profundidad? Yo estoy encantada en invitar a Marx a esta discusión, fui una lectora asidua de sus escritos. Cuando escribí el artículo, no se me vino en mente (ni tampoco Hobes o Weber, que también hablaron de la violencia). Ahora, a mi me encantaría leer tus opiniones y argumentos. En ese sentido te dirijo la invitación: ¿qué concepto de Marx crees que vendría a cuento en esta discusión? ¿Qué momento del Capital traerías para discutir la violencia en estos términos? Ni Benjamin ni Sorel se reducen a discurrir sobre la violencia capitalina, citadina o mediática. Mañana me voy de vacaciones y estaré lejos de mi biblioteca, pero sin autoridades, podemos seguir pensando y discutiendo.
    Saludos

  6. Estimada Miriam.

    No es necesario buscar mi autoridad intelectual porque no la tengo, no es necesario calificar mi comentario de machista porque no estamos en un ejercicio de apareamiento. Lo importante es rescatar la visión marxista de la violencia, la cual de ninguna manera se puede quedar en el análisis del Manifiesto, es importante la revisión de El Capital obra que delinea todo el pensamiento de Marx y donde se puede encontrar un interesante concepto de violencia que va más alla de la violencia citadina, mediática, criminal y cultural que vivimos.
    Dada mi escasa estatura intelectual, mi don nadie, me impide orientar su intelecto hacia los capítulos del citado para un mayor conocimiento de tan apasionante tema.
    Ofrezco mi disculpa Miriam por mi comentario anterior, por mis faltas de ortografía, pero no por el machismo, porque no lo soy, pues mi comentario en ningún momento hace referencia al generó pues la considero mi igual como persona,aunque no igual por el intelecto que usted posee, el cual esta muy por encima de estos dactilares. Saludos y amigos. No vuelve a suceder.

  7. Para que no digan en este medio que las mujeres no escribimos, no leemos, no respondemos. Véase en el último comentario a mi artículo, no sólo una falta de ortografía garrafal (la confusión entre el verbo haber y la proposición «a») sino un argumento machista:
    «Con humildad opino que es mucho el espacio dedicado ha este documento, tanto la violencia revolucionaria expuesta por los delincuentes, como la crítica al mismo por parte del artículista es
    muy pobre, no logra sobrepasar el nivel de análisis de los plagiarios».
    El lector se contenta con un argumento de autoridad. No hace falta argumentar más su opinión, él tiene la razón y él puede calibrar el nivel de análisis del articulista y de los plagiarios. Ante tal argumento de autoridad, la columnista va a buscar en google quién es Miguel Ángel Sánchez, que reviste una autoridad intelectual indiscutible. El famoso Miguel Ángel no aparece (a menos que sea su homólogo artista en Madrid)…

  8. Con humildad opino que es mucho el espacio dedicado ha este
    documento, tanto la violencia revolucionaria expuesta por los
    delincuentes, como la crítica al mismo por parte del artículista es
    muy pobre, no logra sobrepasar el nivel de análisis de los
    plagiarios.

  9. Miriam: Te felicito por este texto en el que realmente
    desvelas lo trasnochado de este discurso y la falta de solidez en
    las afirmaciones (más que argumentos) de los ex desaparecedores.
    Las vías de la violencia ya se intentaron y trajeron consecuencias
    desastrosas para todos, ricos y pobres, culpables e inocentes. Creo
    que la apuesta sigue siendo el Estado constitucional, un tipo
    institución que responda y atienda los derechos fundamentales de
    todos. Un abrazo!!

  10. Coincido: en nuestro tiempo la revolución armada es un sinsentido y un imposible; sinsentido porque toda la experiencia histórica señala que las revoluciones armadas han triunfado en ausencia de instituciones democráticas y de desarrollo social y económico; alcanzado un cierto piso de instituciones representativas del Estado nacional, lo que queda es un desarrollo incremental, reformador, para avanzar. Es imposible además porque existe una relación de fuerzas nacional e internacional que hace que, de darse una revuelta triunfante, no tendría apoyos externos y sería aplastada más temprano que tarde…lo demás son sueños guajiros, calenturas tardías de un pensamiento pueril…

  11. Recibo un comentario por correo electrónico de un amigo que quisiera compartirles y aprovechar para disculparme e incluso retractarme si escribí algo demasiado aprisa y poco documentado sobre la violencia en América Central. «La causante de la guerra civil de treinta años en Guatemala y los promotores del genocidio que se desarrolló durante esos años es la oligarquía latifundista, que se sirvió del ejército. Los sandinistas en Nicaragua surgen de la tiranía desquiciada de Somoza, como Sandino se levantó contra el saqueo del país por las grandes compañías estadounidenses y la ocupación militar estadounidense en Nicaragua. Igualmente, la segregación de Panamá respecto de Colombia es fruto de la imposición imperialista estadounidense, relacionada directamente con el control exclusivo del Canal. El Salvador y Honduras sufrieron de agresiones imperialistas parecidas, que apoyaron un reparto completamente criminal de la riqueza en el interior de los países y que habían propiciado la fragmentación de América Central en países pequeños durante las guerras de independencia –respecto del primer Imperio Mexicano de Iturbide, por cierto, no de los españoles– (América Central, como recordarás, se organizó al principio como provincias unidas, luego como república federal).»

  12. Miriam, #yoconfieso que aunque había escuchado de los ‘desaparecedores’ jejeje ni idea de sus escritos, y ahora solo puedo decir que medio los miré

    textos tan largos y con mucho bla bla bla, tu consideras que los destinanatarios eran obreros y campesinos, me parece que los únicos que los leyeron completos son académicos como tu y periodistas que tenían que hablar de ellos, nada más

    ¿son parte del show? ¿existen cómo grupo rebelde? ¿son los que siempre están en contra o son nuevos?

    no tengo respuestas a mis preguntas

    si es el inicio de la anunciada pelea que debería ocurrir cada 100 años, pa’no perder la costumbre, me parece que es medio confusa…

    y bueno, recurrir a la lana para financiarse mediante un secuestro y con eso justificar sus actos, dependerá mucho de si seguirán en esa linea o se dedicarán simplemente a gastar el dinero

  13. Gentes que desconoce el mundo que los rodea no pueden tener un discurso actual, es imposible.

    No hay nada menos revolucionario que una revolución armada. Deberían emplear todos sus esfuerzos, sin desmayo, en involucrar a los poderes públicos, en la obligación que tienen estos de impartir una educación de calidad, desde primaria, a toda la población. Esa sí que sería una revolución. Es la educación y la cultura la que saca a la gente de la pobreza.

  14. Sin dudas sus palabras tienen mucho sentido. No creo que ningún grupo que pretenda desestabilizar al país tendrá éxito a menos que encuentre tierra fértil para hacer crecer sus pretensiones y México no se si existan del todo, pero ya estamos muy próximos a esto. Gracias

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