La nota lleva ya circulando en Internet poco más de un día, y probablemente el estudio científico que cita, será al menos un tema de conversación para muchas personas.
Un equipo de psicólogos de las universidades de Berkley y de Toronto, hicieron siete estudios experimentales, en los que muestran que las personas de clase alta exhiben una tendencia más alta que personas de clases más bajas a tener un comportamiento poco ético al tomar decisiones: violar la ley al manejar, tomar cosas preciadas de otros, mentir en una negociación, hacer trampa para incrementar la posibilidades de ganar un premio, y apoyar comportamiento poco ético en el trabajo.
Las conclusiones del trabajo están presentadas en el documento «Higher social class predicts increased unethical behavior» publicado en una de las revistas académicas de la academia nacional de ciencias de Estados Unidos (Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States).
Aunque la descripción de cada uno de los experimentos es interesante, por ejemplo, los primeros dos que no son experimentos de laboratorio, muestran cómo entre más alto el status social del coche es más probable que el conductor se le cierre a otros coches o que no frene para dejar cruzar peatones (La gráfica A muestra el porcentaje de cierres a coches, y la gráfica B el porcentaje de cierres a peatones en relación a un índice del status social que va del 1 al 5. Estos dos experimentos tienen resultados similares a algunos que desde hace décadas se hacen en los estudios de transporte sobre la relación entre la propensión a usar el claxon y el status social del coche, en donde se ha encontrado que entre más alto el status del coche, es más probable que el conductor toque el cláxon). O el tercero, en el que en un laboratorio cuando a los sujetos del experimento se les ofrece un bote de dulces que es para niños que participan en otro experimento, se muestra que entre más alta la clase social, más dulces se toman, aún sabiendo que no son para ellos.
Pero lo más interesante son las explicaciones posibles que dan los autores sobre por qué las personas de clase alta con mayor frecuencia pueden comportarse como lo hacen (y son cuidadoso al aclarar que no están prediciendo el comportamiento de individuos específicos sino una tendencia a partir de cierta variables sociodemográficas):
La independencia relativa que tienen los individuos de clase alta frente a otros y la privacidad de sus profesiones pueden proveer menos restricciones estructurales y reducir la percepción de riesgo asociada con cometer actos poco éticos. La disponibilidad de recursos para lidiar con el costos subsiguientes al comportamiento poco ético puede incrementar la probabilidad de dichos actos en la clase alta. Además, la autopercepción en la clase alta puede generar sentimientos de merecimiento y falta de atención a las consecuencias de las acciones propias en otros. Una reducción en la preocupación por las evaluaciones que los otros hacen y un incrementos en la atención en objetivos podrían instigar las tendencias poco éticas entre individuos de clase alta. En conjunto, estos factores pueden llevar a la creación de normas compartidas entre individuos de clase alta que facilita el comportamiento poco ético.
El cúmulo de explicaciones, de alguna manera coinciden con lo que comúnmente se atribuye como los cambios en las sociedades generados a partir de la modernización. Lo que en este estudio son condiciones que incrementan la tendencia hacia comportamiento poco ético, en otras disciplinas son consideradas condiciones que permiten liberar al individuo de presiones sociales y materiales indeseables. Sin embargo, pensando de manera anecdótica en la experiencia de la desigualdad y el comportamiento en México (i.e. los casos Ladies de Polanco y Miguel Sacal entre otros) tal vez la explicación más importante es la última, una vez que todas las condiciones interactúan y se crean «normas compartidas entre individuos de clase alta que facilita el comportamiento poco ético».


Este articulo me pareció muy interesante ya que esta hablando de la gente de clase alta con tener un comportamiento poco ético. Creo que aunque los estudios muestran algo, no debemos de generalizar porque como hay gente de clase alta de poca ética también de clase baja. Eso si no niego, las personas ricas, tienden a querer todo de manera fácil porque así es como han vivido siempre y posiblemente eso también contribuya a buscar un comportamiento poco ético con tal de tener mas de lo que ya son afortunados de tener.
Muy obvias las situaciones del estudio, pero estan planteado el hecho al reves: No se tienen habitos poco eticos por ser ricos, mas bien los tipos sin etica tiene mas posibilidades de hacerse ricos.
Es interesante tanto la evidencia como la interpretación. Creo que es una constatación de lo que vemos día a día quienes manejamos en la Ciudad de México. Por otro lado, y aunque el artículo lo explica de una forma más enrevesada, la variable latente que parece estar detrás de estos comportamientos es la sensación de «impunidad» que tienen -en sociedades desiguales, donde el acceso a la justicia no es en estricto sentido un «bien público»- aquellos con mayor estatus o poder social (casos Sacal, Ladys de Polanco, la hija de Alex Lora, y tantos otros anónimos que vemos cotidianamente).
Un ejemplo de este tipo de accionar con consecuencias absolutamente diferentes es el caso del ex- jefe del FMI Bernard Strauss Kahn, quien probablemente experimentó la misma sensación de impunidad dado su status al intentar abusar de una mucama de hotel, con la mala fortuna -para él- de estar en un contexto institucional bastante diferente, donde el Estado de Derecho y el Imperio de la Ley sí son un poco más efectivos que en México…