Hace un par de meses el Banco Mundial publicó sin mucho ruido un libro llamado Innocent Bystanders: developing countries and the war on drugs sobre los costos de la llamada «guerra contra las drogas» en los países en desarrollo (se puede descargar aquí). El libro no toma por completo una política pro-legalización, pero sí argumenta desde distintos ángulos que la política de prohibición no está logrando los objetivos que ha establecido, en particular la reducción del consumo a través del incremento del precio de las drogas para los consumidores.
El libro empieza con un prólogo de el ex-presidente de Brazil, Fernando Henrique Cardoso, en el que hace referencia a la declaración de la Iniciativa Latinoamericana de Drogas y Democracia en la que también participaron los ex-presidentes de México y Colombia, Ernesto Zedillo y César Gaviria.
Los análisis que incluye el libro sobre todo son económicos: la demanda, oferta, y precios de las drogas. Los efectos de la erradicación de plantíos, de la interdicción del tráfico, y de las sustitución de productos agrícolas en los costos de producción y los diferentes precios en la cadena de distribución del narcotráfico. Incluye también un muy interesante análisis sobre el régimen legal de sistema internacional de prohibición el cual tienen su origen en los grupos de cabildeo cristianos en Estados Unidos a principios del siglo XX. Más adelante se hace una evaluación del Plan Colombia el cual ha tenido logros a partir de sus propios objetivos, pero no ha tenido mayor efecto en el consumo y en el precio de venta de las drogas en los países consumidores.
La conclusión del libro, es que el enfoque de «guerra contra las drogas» no ha funcionado como política pública del control del consumo de drogas, impone altos costos a los países de tráfico y producción, y en general, incluso en sus propios términos ha demostrado tener pocos beneficios. Es decir, la carga de una política pública impulsada en los países desarrollados, sin éxito, es cara en términos de recursos financieros, corrupción de las instituciones de justicia, y en vidas a los países en vías de desarrollo.
Un punto que rara vez se discute es ¿porque ‘ciertas’ drogas son ilegales y otras no? Aqui, es innegable la influencia de las leyes estadounidenses, y aunque sabemos que en este, como en muchos otros aspectos, esta influencia mundial es dificil de igular (a fin de contrarestar), no simplemente para tratar de refutar por que si, sino realmente someter esto a un debate democratico y ver los pro y contras de las politicas que implicitamente los EU obligan al resto del mundo a adoptar. Por ejemplo, supongamos que un pais musulman, siguiendo sus conceptos morales, declarase que el VIAGRA y todas las drogas semejantes son ILEGALES en dicho pais y que cualquiera que use o comercialize estas drogas es un criminal en este pais… quiere decir que a los ojos de este pais, Pfizer (el fabricante de viagra) seria equivalente a un cartel colombiano que manufactura cocaina… De ser asi, acaso los EU acataran los dictados de este pais y penalizar a Pfizer y demas empresas farmaceuticas? Lo dudo. El sistema neo-liberal y los fanaticos del libre-mercado celebran a un personaje en su mitologia: el «enterprenour» o empresario que ‘toma riesgos’ e ‘inventa’ nuevos ‘mercados’ y ‘necesidades’ en los consumidores… si se ignora por un momento el producto que producen/venden los narco-traficantes, se vera que este se ajusta muy bien a la descripcion del ‘enterprenur’: vamos, ni siquiera el ha inventado el mercado o la demanda, esta esta y ha estado siempre presente en las sociedades industriales, porque los gobiernos de los paises pobres van a castigar a sus ciudadeanos que han encontrado un ‘nicho’ a su producto. Los paises desarrollados venden al mundo subdesarrollado toda clase de productos a precios excesivos: iphones, viagras, windows, videojuegos, peliculas, etc… los paises pobres tienen pocos productos que vender: materias primas, mano de obra no calificada, productos ‘exoticos’ (flores, fauna, piedras preciosas, aqui yo incluiria drogas como cocaina, mariguana)… por que ciertos productos son declarados ‘ilegales’…? porque se busca la libre circulacion de uno de los elementos del proceso productivo (el capital) mientras se restringe otro (la mano de obra)? que pasa cuando un estado (california) de los muchos que forman los EU legaliza la mariguana ‘medicinal’… pero el gobierno federal la considera ‘ilegal’…?
Es demasiado tarde para que la legalización tenga algún efecto importante en la criminalidad relacionada con los cárteles, esta legalización debió haber ocurrido hace muchos años, el eefcto ahora sería desatroso, los cárteles se verían privados de un ingreso importante y tendrían que diversificarse para mantener sus ingresos. Veríamos sin duda un aumento en los secuestros, los robos, la extorsión, los asaltos, y el comercio de mujeres y niños.
Esta idea no solo es ridícula, es peligrosa para la ciudadanía. Habría que preguntarse si los legisladores que promueven esta medida tienen algún interés en que se desarrollen otras formas de criminalidad. Es indudable que el consumo de drogas debió y debe legalizarse pero no en este momento. Si los legisladores realmente estuvieran interesados en ganar la guerra contra los cárteles deberían enfocarse en controlar de inmediato, sin mas tardanza, el lavado de dinero, esta sería sin duda la medida que mas daño causaría a los grupos delictivos.
hay un enfoque erroneo al combatir la drogas, no importa si se legaliza o no se legaliza, la perpectiva correcta giraria en torno a un combate globalizado, con una vision comun de todos los paises involucrados; tendria que incluir simultaneamente la prevencion, nueva legislacion y su rigurosa aplicacion.
ningun pais es una isla, mucho menos en estos tiempos globalizados, de nada serviria a mexico tomar mediadas aisladas como legalizar las drogas, si los demas paises involucrados siguen igual, el fracaso estaria garantizado, urge un organismo internacional que pudiese coordinar acciones simultaneas , concertadas y consensadas segun la problematica particular de cada pais.
no hay panacea en la legalizacion o no legalizacion de las drogas, el enfoque debe plantearse desde una vision y solucion global .