mujersMuchas veces se ha dicho que un modelo teórico es tan bueno como sus supuestos. El artículo “Género y Cuotas” que publicó Nexos en noviembre, firmado por Luis González de Alba sufre de este problema porque desde el primer párrafo plantea una “hipótesis por comprobar” que es el sustento de toda su argumentación y que nunca queda probada. La pregunta que pretende contestar es ¿por qué no hay más mujeres publicando en Nexos?, a la que ofrece una respuesta: no hay porque a las mujeres no les interesa, y más adelante explica, no les interesa porque su genética así lo dicta.

Usando la misma lógica que González de Alba, alguien que visitó una universidad en los años cincuenta o sesenta, después de ver la distribución de hombres y mujeres matriculados podría haber concluido, no sólo que menos mujeres tenían el interés de estudiar, sino que estaban genéticamente predispuestas a no querer o no poder hacerlo. Pasa, sin embargo que la cantidad de mujeres en las universidades ha crecido más rápido que el número de hombres, cambiando, con el paso del tiempo, dramáticamente las proporciones. ¿Cómo podrían los argumentos de González de Alba explicar este cambio?

Volviendo a la pregunta que intenta contestar, ¿por qué no publican más mujeres en Nexos? No he visto, hasta ahora, respuesta a las preguntas hechas por Emilio Gutiérrez Fernández en este mismo blog y que proporcionarían la información adecuada para saber por qué son tan pocas, estas preguntas son: “¿Cómo eligen a quién publicar? Si es por invitación, ¿qué porcentaje de las invitaciones se hacen a mujeres? Si hay un consejo editorial que determina si un texto es publicado, ¿qué porcentaje del total de textos sometidos a su consideración son escritos por mujeres? ¿Qué porcentaje de los textos de mujeres y de hombres son rechazados?”

Publicando artículos como el de González de Alba se deja pasar la oportunidad de discutir realmente las diferencias entre hombres y mujeres, la discriminación, sus causas y sus consecuencias. No solamente porque es ofensivo leer esos argumentos machistas, sino porque la falta de seriedad con que se tomó el tema aliena a personas inteligentes de la discusión. Si el autor hubiera querido discutir las diferencias entre hombres y mujeres podría haber citado trabajos como el de Gary Becker -que en su libro Human Capital (1993) busca contestar preguntas similares- o estudios serios como el de Claude M. Steel (1997) o de Jonathan Wai, Megan Cacchio, Martha Putallaz and Matthew C. Makel (2010), por citar algunos.

Discutir si un foro es misógino tiene importancia intrínseca, pero ésta se perfilaba a ser una discusión mucho más importante y nutrida sobre el género y las cuotas; sobre cuándo hay discriminación, es decir, no publicar puede no tener nada que ver con las revistas pero sí con la educación y la cultura de nuestra sociedad, incluso sería interesante estudiar cambios generacionales. ¿Qué tiene que ver el “gusto de las mujeres por los hombres maduros” con esto? Y, si se va a usar el argumento de que una cosa explica la otra, entonces habría que mostrar datos, explicar cómo ha evolucionado dicho “gusto” porque no me parece que sea “bien conocido” ni que explique nada en particular. ¿Cuál es la conexión entre el surf y el mercado laboral, o entre la habilidad de las mujeres surfistas y la de las escritoras? Y, ¿Qué importa quién se muere primero para explicar quién publica y quién no?

Finalmente, el argumento del autor es contradictorio, ya que reconoce él mismo, “capacidad de escribir la tenemos en igualdad de condiciones hombres y mujeres. Más aún, si alguna diferencia hay, es a favor de las mujeres, cuyo desarrollo verbal es más temprano”. Entonces, si las mujeres son igual o más capaces para escribir, y observamos más hombres publicando es porque hay un momento discriminatorio que desfavorece a las mujeres. Esta sería la consecuencia lógica de sus argumentos, si él mismo los tomara en serio.

Cuando hace 5 años Larry Summers sugirió una explicación similar, pero mucho más seria y mejor documentada, para explicar la menor presencia femenina en puestos académicos en ciencias duras e ingenierías, las consecuencias fueron graves. Aquí, la versión más burda resulta publicada en una de las revistas más prestigiosas. Me pregunto si Nexos hubiera publicado el mismo artículo si éste hubiera llegado firmado por otra persona a la redacción o si lo hubieran dejado en la congeladora.

Julene Iriarte. Maestra en Ciencias Sociales por la Universidad de Chicago.