Hace unos días se recordó en Estados Unidos el nacimiento del líder del movimiento por los derechos civiles Martin Luther King Jr. En el blog de la revista The Atlantic, suben un post con algunos párrafos del discurso que dio Robert F. Kennedy, con motivo del asesinato de Luther King, entonces precandidato presidencial del Partido Demócrata, y quien sería asesinado unos meses después. Aquí traducimos un párrafo de dicho discurso que tal vez vale la pena recordar en estas épocas:

Cada vez que la vida de un americano es tomada de manera innecesaria por otro americano -ya sea si se hace en nombre de la ley o en desafió a la ley, por un hombre o una pandilla, a sangre fría o con pasión, en una ataque violento o en respuesta a la violencia-  cada vez que rompemos el tejido de la vida que otro hombre se ha bordado de manera dolorosa y torpe para sí mismo y sus hijos, toda la nación se degrada.

Debemos admitir la vanidad de las falsas distinciones entre los hombres y aprender a encontrar nuestro propio progreso en la búsqueda del progreso de los otros. Debemos admitirnos a nosotros mismos que el futuro de nuestros hijos no se puede construir sobre el infortunio de otros. Debemos reconocer que esta corta vida no puede ser ni ennoblecida ni enriquecida por el odio o la venganza.