Si se analiza el gasto del gobierno federal, se observa que existen ciertas partidas y rubros de gasto que parecieran ser poco prioritarias,a las cuales se le destinan cuantiosos recursos públicos. Uno de los casos emblemáticos de este tipo de gastos es el que se ejerce en comunicación social y publicidad: tan sólo durante 2010, se autorizaron recursos por 6,479.4 millones de pesos; es decir, 288% más de lo que se había presupuestado para ese año y 784% más de lo que gastó en el último año el gobierno de Vicente Fox.

Pero eso no es todo. Si se suman los recursos que se han gastado en publicidad durante los primeros cuatro años del gobierno de Felipe Calderón, más lo que se presupuestó para 2011, resulta que el gobierno federal ha gastado más de $18.8 millones de pesos en una actividad que ni es prioritaria para la economía del país, ni está diseñada para mejorar las condiciones de vida de las y los mexicanos.

La siguiente gráfica muestra que, además de los montos exorbitantes, existe la práctica recurrente de sobreejercer recursos; es decir, de gastar muy por encima de lo que se había presupuestado.


Lo anterior es particularmente escandaloso en un país como México, en el que hay claros requerimientos de recursos para atender necesidades básicas de salud, educación, acceso al agua potable, y que ha vivido un par de años de crisis económica marcados por un discurso de austeridad del gobierno federal.

La situación se agrava, además, porque la asignación de publicidad oficial no está suficientemente regulada, lo cual vicia la relación entre los gobiernos y los medios de comunicación. Los primeros utilizan la pauta como mecanismo para premiar a los medios de comunicación con líneas editoriales que les son afines y como castigo en caso contrario. En tanto, los medios de comunicación utilizan las noticias para “presionar” a los distintos gobiernos y obtener más recursos.

Tenemos que exigir a quienes nos representan en el Congreso de la Unión que legislen con el objetivo de que existan reglas claras para asignar estos recursos millonarios. En la página de internet www.publicidadoficial.com se pueden encontrar más documentos y datos sobre la publicidad oficial y existe un espacio de denuncia en el que todos los usuarios podrán enviar comentarios, sugerencias y ejemplos del mal uso de esta herramienta de comunicación.

Diego de la Mora. Investigador del área de Presupuestos y Políticas Públicas de Fundar, Centro de Análisis e Investigación.