Hace unos días el Consejo Nacional de Evaluación de las Política de Desarrollo Social (CONEVAL) presentó su último informe sobre la pobreza en México. El documento trae datos, no demasiado sorprendentes considerando que INEGI ya mostraba una caída importante en el ingreso de las familias mexicana, en los que muestra que en nuestro país ha aumentado la pobreza en los últimos dos años.

Como se ve en la gráfica anterior, en México hay más de tres millones de pobres hoy que en el 2008. Sin embargo los datos se vuelven aún más interesantes cuando uno considera la definición de pobreza y vulnerabilidad que usa el CONEVAL.

La definición de pobreza multidimensional que usa CONEVAL considera dos espacios, uno, el del bienestar económicos, y otro, el de acceso a derechos sociales.

El bienestar económico se mide a partir del ingreso de las personas. Se establecen dos “líneas”  la Línea de Bienestar Económico y la Línea de Bienestar Mínimo. La primera define a las personas que no tienen suficientes recursos para satisfacer sus necesidades básicas, la segunda, define a las personas que no tienen suficientes recursos para una nutrición adecuada pese a gastar todo su ingreso en alimentos.

El acceso a derechos sociales es medido a partir de la carencia de acceso que tienen las personas en alguno/s de los seis derechos distintos:

  • Carencia por rezago educativo.
  • Carencia de acceso a los servicios de salud.
  • Carencia de acceso a la seguridad social.
  • Carencia por la calidad y espacios de la vivienda.
  • Carencia por servicios básicos en la vivienda.
  • Carencia de acceso a la alimentación.

La combinación entre los dos espacios, el de bienestar económico y el acceso a derechos sociales, a su vez genera cuatro categorías que nos ayudan a definir que parte de la población sufre de distintas formas de pobreza y vulnerabilidad:

  1. Pobres multidimensionales. Población con ingreso inferior al valor de la línea de bienestar y que padece al menos una carencia social. (46.2%)
  2. Vulnerables por carencias sociales. Población que presenta una o más carencias sociales, pero cuyo ingreso es superior a la línea de bienestar. (28.7%)
  3. Vulnerables por ingresos. Población que no presenta carencias sociales y cuyo ingreso es inferior o igual a la línea de bienestar.(5.8%)
  4. No pobre multidimensional y no vulnerable. Población cuyo ingreso es superior a la línea de bienestar y que no tiene carencia social alguna. (19.3%)

La distribución de la población por estas categorías se resume en la siguiente gráfica:

Como se puede ver casi 50% de los mexicanos están en condiciones de pobreza, a lo que se suma más de una cuarta parte que no tiene acceso a todos los derechos sociales. Uno de los datos que resulta interesante es el 5.8% de la población que pese a no tener un ingreso por arriba de la Línea de Bienestar Económico tiene acceso a todos los derechos sociales.

Estos datos, muestran tal vez algo aún más interesante. Pese a que el Gobierno Federal ha decidido resaltar que menos personas tienen carencias sociales, en términos de ingreso la situación ha empeorado. Esto quiere decir, al menos, que la política social del gobierno ha sido suficiente para que más personas tengan acceso a sus derechos sociales, pero que en términos económicos no ha generado ni el empleo ni el crecimiento en el ingreso de debería. Sin duda una parte de esta caída en el ingreso tiene que ver con las crisis económica en Estados Unidos, pero también no hay duda que el Gobierno Federal podría haber actuado de manera más efectiva con una política macroeconómica de creación de empleos.