El día de hoy México ganó su segunda medalla en los Juegos Olímpicos en Londres. Es una buena noticia, considerando que aún estamos al inicio de los juegos y existe la oportunidad de aún ganar más medallas. Sin embargo considerando el desempeño pasado de los atletas mexicanos, aunque optimistas, tampoco podemos esperar que México quede en los primeros lugares del medallero. La olimpiada en la que México ha sacado más medallas fue la de 1968, con nueve, y en varias olimpiadas, incluso recientes, sólo ha sacado una.

Probablemente hoy son muchas personas las que se están preguntando no sólo por qué México no saca más medallas, sino qué es lo que hace que un país saque más medallas que otros. Las explicaciones pueden ser muchas, y van desde el talento individual de los atletas, la infraestructura disponible para practicar deportes, la estrategia de cada equipo olímpico, o el “nicho” que un país ha desarrollado a lo largo del tiempo. Pero también se pueden ofrecer explicaciones más amplias con datos agregados de cada país.

Una de las explicaciones más comunes tiene que ver con el tamaño de la población. En términos generales, dicen los autores de “Who wins the Olympic Games: economic resources and medal totals” Andrew B. Bernard y Meghan R. Busse el tamaño de la población de un país no explica la mayoría de las posiciones en el medallero olímpico. Si el tamaño de la población fuera lo más importante entonces unos cuantos países muy grandes como la India, China, Indonesia y Bangladesh acumularían muchas más medallas de las que acumulan pues concentran 43% de la población mundial.

El mejor dato para explicar por sí sólo el número de medallas de un país que encuentran Bernard y Busse es su PIB real. A esto agregan un argumento sobre la movilización estatal de recursos que hacen los países sede (o en alguna época los soviéticos) como una explicación complementaria.

Sin embargo, otro trabajo académico más reciente, ofrece una explicación más sofisticada y que explica aún más casos. En “Why Do Some countries Win More Olympic Medals? lessons for Social Mobility and poverty reduction” Anirud Krishna y Eric Haglund dicen que no sólo se debe tomar en cuenta el PIB y la población sino el acceso efectivo a oportunidades en un país a partir de la distribución de información (esto lo miden con el número de radios per capita) y conectividad física. Su argumento es que en un país donde más personas se enteran de que hay competencias deportivas, y que tiene más posibilidades de conectar sus intereses o aspiraciones con esa competencias, entonces es más probable que se generen más y mejores atletas.

…más información pública permite a una proporción más grande de la población aprender sobre los Juegos Olímpicos, entender qué implican, y averiguar cómo prepararse uno mismo para competir por una posición en el equipo nacional. La información pública puede por lo tanto agrandar el grupo de atletas con alta motivación que en efecto pueden participar. Es más probable que niños y adolescentes que escuchan en la radio las Olimpiadas, resulten motivados por la aspiración a obtener gloria olímpica.

La información es criticamente importante. Quién compite depende primero que nada en quién sabe en qué es lo que hay para competir. La tasa de participación efectiva depende de manera crucial en que haya amplia información pública. La variable consistentemente significativa, el número de radios, refleja este hecho.

Ser rico, en promedio no es suficiente. Darle oportunidades a la población de participar —e información pública sobre estas oportunidades— es esencial para sacar a la luz a una parte más grande del talento que existe entre la población.

En términos muy amplios una forma de entender el papel determinante de la información tiene que ver con los medios de comunicación, pero otra, tal vez tan o más importante son los mecanismos y formas de reclutamiento específicas a cada deporte. Es decir, un trecho lo podrá recorrer la información ampliamente disponible, pero el otro tendrá que ver con las barreras de acceso a oportunidades más específicas que tienen personas que ya decidieron ser atletas. ¿Qué papel juegan las instituciones públicas de promoción del deporte en esto en nuestro país?