La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN en inglés) se creó el 8 de agosto de 1967 en Bangkok, Tailandia. Los Estados fundadores originarios fueron: Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur y Tailandia. Los problemas políticos internos de los países del sudeste asiático y la tensión (económica, política y militar) que ocasionaban la Unión Soviética, Estados Unidos y China en la región por la denominada Guerra Fría influyeron a la creación de este mecanismo de cooperación regional. Otro factor que contribuyó a la fundación de este esquema fue la de mantener la estabilidad en una zona convulsa debido al proceso de descolonización después de la Segunda Guerra Mundial, así como los problemas ocasionados en 1959 por la independencia de Singapur de la corona británica, hecha efectiva hasta el mes de agosto de 1965 luego de su expulsión de la Federación de Malasia. Aunado a la diversidad étnico-cultural en la región y la fragmentación física y política de los territorios nacionales, tal es el caso de Indonesia y Malasia, los movimientos comunistas, siendo el caso más emblemático el de la intervención militar de los Estados Unidos en Vietnam en agosto de 1964, fueron una constante, sobre todo en la Indochina (hoy Cambodia, Laos y Vietnam).

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Paralelamente a todo esto, se deben de considerar las políticas de Konfrontasi (confrontasión entre Indonesia y Malasia por la isla de Borneo entre 1962 y 1966), lo que dio como resultado la declaración de Bangkok que estipuló los siguientes puntos: la necesidad de acciones colectivas para promover la cooperación regional; el reconocimiento de los ideales de paz; la necesidad de fortalecer la estabilidad económica y social de la región y los riesgos de la intervención militar de Estados Unidos en Indochina. 

Posterior a esto, se gestó lo que hoy se conoce como la Comunidad Económica de la ASEAN, que ha promovido un libre flujo de bienes, servicios y capitales, además de empresarios, trabajadores calificados y talentos; desarrollo económico compartido y reducción de la pobreza y disparidades socio-económicas. Con el surgimiento de bloques regionales y la crisis financiera en 1990, motivó al ASEAN a agregar a tres miembros más (ASEAN + 3): la República Popular de China, República de Corea y Japón. 

Toda esta información viene a a propósito del 29o encuentro entre los países de la ASEAN + 3 que se llevó a cabo en la Ciudad de Vientiane, Laos del 6 al 8 de septiembre y que ha pasado desapercibida casi en su totalidad por los medios de comunicación en América Latina. Si bien es cierto que ASEAN es un mecanismo asiático, en el se discuten temas que podrían ser de gran interés para nuestro país como: cooperación para la seguridad financiera; cooperación profunda para en comercio e inversiones; cooperación en el sector agrícola y en la reducción de la pobreza; cooperación en la interconexión, donde al igual que en la pasada reunión del G20 en China, el país anfitrión no dejó pasar la oportunidad de ofrecer cooperación y financiamiento para proyectos de infraestructura a través del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura y otras plataformas financieras. 

A pesar de que México está alejado de toda esta dinámica (geográficamente hablando), sería recomendable dar seguimiento a lo que ahí pasa. Nada garantiza que México mantenga el mercado de América del Norte abierto vía el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN) que representa un gran volumen de nuestro comercio exterior (más del 80%), ni mucho menos se tenga segura la ratificación del del Acuerdo de Cooperación Transpacífico (TPP en inglés) por parte de Estados Unidos, menos aún considerando los recientes acontecimientos electorales en ese país y las declaraciones de ambos candidatos sobre el tema.¿Cómo deberíamos de observar al ASEAN desde México?

Adolfo Laborde es internacionalista y profesor investigador del Tec de Monterrey, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores y actualmente es profesor investigador visitante en la Universidad de Fudan, Shanghái, China.