Dima Khatib (Damasco, 1971) es la directora editorial de AJ+, el servicio digital de Al Jazeera enfocado en audiencias jóvenes. De visita en México para el lanzamiento oficial del sitio en el país, así como para la presentación de #Verificado2018 —iniciativa de diversos medios para verificar noticias falsas durante el período electoral—, Khatib charló con nexos sobre el periodismo en tiempos de redes sociales.


Fotografía cortesía de Aljazeera.

 

Esteban Illades:  Dima, muchas gracias por venir a nexos. Cuéntame un poco de AJ+. Qué es, qué están haciendo, cuándo empezaron, cuál es el propósito.

Dima Khatib: AJ+ es un servicio de información, también de entretenimiento, que tiene como objetivo llegar a las audiencias jóvenes que no nacieron en la cultura de la televisión, de los periódicos, ni siquiera de la radio. Nacieron con la cultura de un teléfono en la mano. Estas audiencias, nos dimos cuenta que para llegar a ellas hay que ir a donde ellas estén. Y ellas están en Facebook, Twitter, Youtube, Snapchat, Instagram,  Whatsapp, etc. Entonces construimos un producto que va con la cultura de estas audiencias en cada plataforma, según el comportamiento de los usuarios de cada plataforma. Ésta es la idea.

La idea es que nosotros no imponemos un formato, ni imponemos un periodismo, ni imponemos la autoridad de los medios. Más bien, nosotros partimos siempre desde la audiencia, desde su comportamiento, sus intereses y las cosas que importan a la audiencia y formamos parte de la conversación en línea. A veces la creamos, a veces podemos orientar la conversación en cierta dirección y a veces solamente estamos ahí, dentro de la conversación. Contribuimos a aclarar las cosas dentro de la conversación.

Entonces lo que estamos haciendo es un periodismo muy adaptado a la audiencia pero sigue siendo periodismo profesional. No somos ciudadanos periodistas, no somos blogueros para nada, somos profesionales que tomamos en cuenta a la audiencia de una manera que le quita al periodista la autoridad que tiene en la televisión cuando sale a hablar y es el que sabe y que nadie le puede decir que no es así como lo dice. No, nosotros discutimos con la audiencia, escuchamos a la audiencia y a veces la audiencia es nuestra fuente. A veces construye con nosotros el producto. A veces nos dice que lo que dijimos es falso, “Esta imagen es falsa”, nos discute, nos disculpamos. No tenemos ninguna pena, volvemos a hacer la nota. Ése es el periodismo de AJ+ y nuestra audiencia es entre 18 y 35 años de edad.

Comenzamos el servicio en 2014, en San Francisco, en inglés. Tuvimos una penetración impresionante; la verdad ningún medio de comunicación no-estadunidense ha tenido una penetración tan alta dentro de la sociedad estadunidense en inglés sobre las cosas que suceden local e internacionalmente.

EI:¿Cómo mantienes ese balance entre responder en la conversación y dictar la conversación? Muchas veces cuando se hace periodismo que es lo que la gente quiere saber se puede caer en cosas que tal vez no sean tan profundas…

DK: Cierto…

EI: Aquí tenemos el caso de más gente que hace memes porque al público le interesa más. ¿Cómo balancear eso con periodismo serio, periodismo fuerte, periodismo que tal vez la gente no quiere leer o escuchar pero sí es necesario?

DK:  Muy buena pregunta. A veces sí hacemos notas ligeras pero seguimos verificando la información, buscando contexto, y a veces sí hacemos notas ligeras que a mí me parece que no tienen mucho propósito, que no informan mucho, pero estamos ahí en la conversación. Y, eso es un poco de pragmatismo; es decir, con ese tipo de notas ligeras puedes llegar a audiencias que normalmente no puedes tocar porque no puedes alcanzar a esas audiencias con notas serias. Una vez que tienes esas audiencias, porque te respetan, porque les gusta sentirse tomadas en cuenta, cuando haces la nota seria, están ya ahí contigo. Y ésta es la oportunidad de hacer el periodismo serio. Eso lo hemos venido haciendo, alternando entre entretenimiento, humor, periodismo serio… Pero siempre dentro del humor que ofrecemos como comedia o sátira, que son géneros que ofrecemos. Igual la gente se ríe, pero son géneros en los que igual la gente no ve el mensaje muy claro pero sí está por ahí.

Nuestro formato nos permite ser no formales, romper con modelos creativos predefinidos, romper con la manera de hablar muy formal, de cómo ordenar las palabras; hablar un poco de slang en inglés; hablar en dialecto árabe, no sólo árabe clásico; en español usar las palabras para México, usar acento argentino para Argentina, usar palabras locales para Venezuela y no tener miedo de decir las cosas como son, no como deben ser, como es el periodismo tradicional, que siempre está como muy elevado, alejado de la gente y cómo habla. Así hacemos ese equilibrio entre lo ligero y lo divertido y el periodismo serio.

Nosotros hemos aprendido que sí se pueden combinar las cosas: periodismo ético y –es que no me gusta la expresión “periodismo serio”, porque el periodismo ético, profesional no tiene que ser serio. Puede ser muy cómico, profesional y crítico y no serio. Tú puedes informar a la gente sobre una cosa muy grave con una sonrisa, y diciéndolo como si fuera un chiste. Igual eres periodista. Igual estás cumpliendo con los principios del periodismo. Vamos a dejar la palabra “serio” de lado porque nosotros no somos “periodistas serios”, somos periodistas profesionales.

EI: En ese sentido, ¿cómo encaja AJ+ dentro del modelo Al Jazeera, que también es visto como muy, no digamos serio, pero más formal?

DK: Es serio. Dinosáurico… [se ríe]

EI: ¿Cómo proponer esto dentro de esa estructura?

DK: A mí me ha impresionado esa capacidad que tenemos de innovar. Pero no viene sin visión; es una visión que va hacia, quizás, principios de los años 2005, por ahí, que comenzamos a pensar que hay nuevas maneras de hacer cosas. Formamos un equipo pequeño de jóvenes que invitamos de Sudáfrica, de Canadá, de muchas partes del mundo para ver qué está pasando en el mundo con estas nuevas herramientas.

Entonces fue una semilla bastante pequeña, pero vieja, que ha venido construyendo esta cultura dentro de la empresa de innovar. Comenzamos a hacer, propiamente, innovación, incubación, hace muchos años en Al Jazeera. Cada producto nuevo pasa por innovación, incubación, que son experimentos, siempre. A veces funcionan, a veces no. Ustedes sólo saben de los que funcionan. AJ+ fue uno de ésos que sí funcionó y sí explotó. Luego todo mundo nos copió: en Estados Unidos, en el mundo árabe, en todos lados nos han venido copiando el formato el texto, en pantalla, con música, presentador cool y formato muy corto, ése es uno de los secretos.

Aunque ahora estamos explorando formatos más largos y la verdad sí hay apetito. Ojo, otra vez con periodismo ético pero informal. Hay mucho apetito, incluso en formato largo, dentro de la gente de 18 a 35.

EI: El mundo cada vez se asemeja más gracias a la globalización, pero no es uniforme. ¿Cómo diferenciar entre las distintas regiones del mundo? El mundo en Latinoamérica no necesariamente quiere lo mismo que en Estados Unidos, África, Asia… Cuando se hace un experimento como AJ+, que empieza a crecer a nivel mundial, ¿cómo varía la estrategia para cada región?

DK: Es una estrategia distinta para cada región, pero no sólo para cada región. Dentro de la región hay que identificar los mercados de prioridad. Es decir, que yo no puedo decir, “voy a hacer AJ+ para toda América Latina”. Es una locura, no funciona. Son 33 países distintos en América Latina, hablan distintos idiomas, tienen distintas culturas… las cosas que importan a la audiencia, cada una es distinta. Las formas de comunicar son distintas. Un lusoparlante y un mexicano no dicen las cosas de la misma manera. Incluso un mexicano y un chileno, completamente distinto; nada que ver.

Nosotros construimos el producto con un objetivo muy preciso, que estudiamos a fondo. Muchos meses de estudio para conocer a la audiencia. Primero, primero, conocer a la audiencia, interactuar con ella. Para poder construir el producto. Para español escogimos a México como nuestro destino. AJ+ Español está radicado aquí en México y trabaja para la audiencia mexicana. Ahora, viene otra audiencia con esta audiencia mexicana, de Perú, de Colombia, está muy bien. Pero nosotros tenemos en mente la audiencia mexicana. Lo mismo hicimos en Estados Unidos. Nosotros construimos el producto para los millennials de Estados Unidos pero si tú vez, después de tres años de AJ+ Inglés, nuestra audiencia ya no está solamente en Estados Unidos. Antes el 70% de nuestra audiencia en inglés era en Estados Unidos. Ahora es menos del 50%, tenemos Londres, Singapur, Dubai siempre en el Top 10 de visitas. Nosotros seguimos pensando en los millennials de Estados Unidos. No hemos pensado en un producto para los británicos, como un AJ+ GB. No lo hemos hecho. Es decir, que así es nuestra estrategia. Nos ha funcionado muy bien.

En árabe la estrategia es completamente distinta. No hacemos muchas noticias, hacemos más entretenimiento porque pensamos que el reto de los millennials del mundo árabe es cambiar de pensamiento, abrir la cabeza para aceptar al otro y conocerlo y no ir pensando que tiene que eliminar al otro. Entre sunitas, chiitas, musulmán, cristiano, progobierno, antigobierno, la polarización que hay en Oriente Medio después de las revueltas árabes y su fracaso ha hecho que los jóvenes se sientan muy perdidos. Nosotros lo que les damos es nutrición. No información, no es nuestra meta en el mundo árabe. Es nutrición intelectual. Poesía, arte, música, filosofía, ciencia; ahora vamos a probar otras cosas bastante innovadoras. Nada que ver con lo que hacemos en Estados Unidos, que es pura noticia e información, porque en los Estados Unidos, si les dices a los jóvenes que Trump está legalizando o ilegalizando tal, salen a una manifestación pero al día siguiente no desaparecen en la cárcel. En el mundo árabe sí.

EI: Ahora que traes México a colación. ¿Quieren competir con los medios mexicanos? ¿Intentar obtener una parte de esa demográfica de 18 a 34 que se informan con medios locales? ¿Cómo entrar al mercado mexicano cuando en México Al Jazeera tiene una reputación muy particular por venir del mundo árabe?

DK: No nos presentamos como un medio árabe.

EI: Pero el nombre se asocia…
DK: Que se asocie. Los millennials no ven el informe de la BBC porque es de la BBC. Ven la nota porque les gustó pasando por tu timeline en Facebook, pero mañana la ven por Al Jazeera y pasado mañana por CNN porque les gustó la nota. Ellos no se apegan, como nuestra generación, a las ideologías de tal o cual medio de comunicación. AJ+ no se presenta ni con nadie, ni contra nadie. Tenemos una gran ventaja en el mercado mexicano porque no tenemos ningún interés político, económico, comercial, nadie nos puede presionar… Qatar no tiene ningún interés político con México ni contra México. No tenemos agenda política, ni económica, ni comercial, ni nada. Lo que tenemos más es periodismo. Es lo que queremos hacer. Lo que estamos haciendo es ofrecerle a los jóvenes de México un servicio adaptado a sus prioridades, sean las que sean. Nosotros no venimos con nuestra agenda de qué son las prioridades del mercado mexicano. Nosotros tratamos de entender. Por eso estamos haciendo temas de indígenas, temas de mujeres, temas LGBT, temas de comunidades… ahí estamos viendo mucho éxito con nuestras notas. Estamos teniendo impacto local con las personas involucradas en la nota. Afectadas por nuestra nota. Por ejemplo, hay una escuela, hicimos una nota sobre esa escuela, le cambiamos la vida a esa escuela por la nota aquí en México. Se hizo viral.

Lo que tú ves como impedimento por ser Al Jazeera yo lo veo como ventaja. Porque no tenemos ningún vínculo con nadie en México. Estamos limpios. Más bien yo me siento aquí como pájaro libre. No me siento así en Estados Unidos ni en el mundo árabe. Menos en el mundo árabe porque hay muchos intereses políticos. Aquí estamos solamente por el periodismo. No estamos para ganar plata, ni publicidad, ni competir con nadie sobre nada. Yo no vengo aquí compitiendo. Lo que ofrezco es único. No le estoy robando nada a nadie. Lo que ofrezco es un proyecto nuestro, único, que no es que tuvieran antes y estamos mejorando. No, estamos creándolo.

EI: Pero ese producto tiene que redituar de alguna manera dentro de la compañía. Si no no sería viable…

DK: No tenemos objetivos comerciales. Estamos financiados completamente por Al Jazeera Media Network para ofrecer este servicio de periodismo a los millennials. No nos piden volver de México con plata. Ahora, si se presenta, obviamente, una oportunidad que no afecte nuestro periodismo, nuestra imagen, nuestra credibilidad con la audiencia, que yo sé que son muy sensibles con las marcas, si es invisible, yo lo consideraría. Pero si no es invisible y puede afectar nuestro periodismo; es decir, pero que “ah, no tengan a esta persona”, imposible. “Si les damos la plata no acepten la plata de esta persona”, tampoco. No queremos perjudicar la experiencia periodística.

Yo he estado muchas veces de periodista en México y sé que la credibilidad es un asunto muy delicado. Los medios de comunicación han perdido toda credibilidad y el periodismo aquí no es limpio. Se hace muy poco periodismo. Te digo que tenemos ventaja. Porque yo vengo sabiendo que en México los periodistas van en la calle y la gente los regaña. A mí me ha pasado porque la gente pensaba que yo era periodista mexicana de un medio de comunicación grande aquí. Durante las elecciones antepasadas me confrontaron en el Zócalo. Yo vi cómo la gente es muy agresiva contra el periodista porque cree que el periodista es engañoso. Está mintiendo. No los representa. Por eso digo, tenemos esa ventaja de poder ofrecerle al mexicano un periodismo puro, limpio y ético.

EI: Ahora, en México tenemos otro gran problema dentro del periodismo. El periodismo en general está a merced tanto del gobierno como de los grupos criminales. México, después de Siria, es el país con más periodistas asesinados en los últimos 20 años. ¿Cómo hacer el periodismo que promete Al Jazeera en un país con estas limitantes, con regiones enteras controladas por el crimen organizado?
DK: Obviamente, como es el caso de todos los periodistas en México y en otras partes del mundo, nos cuidamos mucho. Nosotros hemos perdido a muchos periodistas, camarógrafos y otros profesionales que trabajan con nosotros en zonas de guerra: Irak, Siria, Libia… ha sido muy doloroso para nosotros perder a esa gente. Nosotros, entonces, valoramos mucho la vida del periodista y no ponemos en riesgo su vida para nada.

Éste no es el propósito del periodismo. El periodista no es un soldado del ejército y no debe arriesgar la vida, porque si no, ya no va a contar historias. La idea es contar más y más historias. Claro, quizás vamos a perder historias muy calientes, pero es que yo no estoy aquí para hacer historias calientes, yo estoy aquí para contar las historias pequeñas de la gente. No estoy aquí para enfrentarme al cártel, ni para tumbar un gobierno. No, no, no, AJ+ no es eso. Quizás Al Jazeera sí, pero no hay que mezclar. Somos otra identidad. Nosotros estamos aquí para construir, no para enfrentar, polarizar, ni entrar en todo esto. Al contrario. Nosotros queremos construir con la gente desde adentro. Nunca vas a ver a los periodistas de AJ+ hacer eso. Quizás a los de Al Jazeera sí.

EI: Dices “construir, no enfrentar”. Cuéntame un poco de esta iniciativa que tienen de #Verificado2018. Platícame un poco cómo decidieron iniciar este proyecto.

DK: Mira… estos últimos años hemos perdido los principios, las bases del periodismo cuando tomamos un video –sea un gran medio como BBC, CNN, Al Jazeera o quien sea–, hacemos la nota y luego escribimos “no se pudo verificar la fuente del video ni la veracidad del material”. Entonces, ¿qué estás haciendo como periodista, dándome una nota sobre un video que no puedes verificar? ¿Para qué sirves? ¿A quién le toca verificar? ¿A mí, como audiencia, al lector? ¿Eso qué significa? ¿Dónde está nuestro periodismo? Se perdió el principio. Se hizo costumbre que los medios de comunicación se salgan de esta misión de verificar, diciendo que no se puede. Eso se hizo costumbre, decir “no estamos seguros si pasó o no pasó, pero hay un video”. A ti te toca hacer este trabajo justamente. Por eso nosotros en AJ+ creemos que ahora esto es lo que hay que hacer. Verificar, volver a enseñarle al periodista y nos ponemos esa meta. Queremos formar a los periodistas. Recordar a los periodistas que la primera, la primera cosa que deben hacer, antes que otra cosa, antes que escribir, antes que pensar, es verificar. Por eso lanzamos #Verificado2018, que fue idea de Diana Larrea, de Al Jazeera, mexicana, que trabaja mucho con AJ + Español. Ella me propuso la idea hace un año y escogimos Animal Político como socio, porque creemos en su trabajo de investigación y con Pop Up Newsroom, un servicio de sala de redacción móvil. Con eso formamos esta alianza para darle, además de la verificación que se ha hecho en otras ocasiones, una parte visual, interesante, que va con nuestra línea de producir video interesante desde el punto de vista creativo, no tan serio, informativo y corto.

Nosotros nos encargamos de la parte visual, todo lo que es video de #Verificado2018 en Twitter y Facebook junto con 50, 60 organizaciones pequeñas, grandes, universidades, medios, sociedad civil, entre gente que sólo hace difusión o nos ayuda a verificar para dar este servicio diario durante la elección para verificar todo lo que pueda circular en redes sociales que sea dudoso, falso, sospechoso. Entonces la gente nos manda, o vemos algo y lo verificamos con herramientas profesionales, obviamente, hemos también capacitado a gente de todo México para que nos ayude con esto y cuando no podemos verificar lo decimos. “No podemos”. Somos muy honestos en eso.

EI: En México éstas son nuestras primeras elecciones presidenciales en las que las redes sociales juegan un papel preponderante. En 2012 hubo redes sociales, pero no se comparaban con ahora. No sabemos muy bien qué efecto van a tener. Estamos viendo noticias falsas, cómo circulan, pero no sabemos si serán decisivas o no. A fin de cuentas es la primera vez que estamos haciendo esto. Dime qué efecto podría tener la verificación de noticias y qué esperan ustedes.

DK: Es la primera vez que lo hacemos. Yo considero a México como muy buen laboratorio para hacer, vamos a llamarlo así, un modelo para otros países porque éste es un país donde la elección es muy grande y hay mucha información falsa. Por haber estado aquí yo recuerdo la primera vez que López Obrador fue candidato la gente no creía nada. Por eso estaban en la calle, porque estaban enfadados con los periodistas, porque creían que nadie estaba informando o diciendo la verdad. Ese fenómeno existe. La falta de credibilidad, la confianza perdida en los medios de comunicación hace que sí puedan circular muchas noticias falsas.

Esta experiencia esperamos poder replicarla en otros países de América Latina e incluso fuera de ella. Pero hay experiencias de las cuales hemos sacado lecciones, como Francia, Estados Unidos… De hecho fue de ahí que empezamos a desarrollar nuestro video con visuales modernos.

EI: Como todo experimento debe tener un objetivo. ¿Qué esperan lograr participando en la cobertura de esta elección?

DK: Hacer nuestro trabajo de periodistas. Verificar la información para darle la opción al ciudadano de buscar y entender el porqué de lo falso o lo cierto. Es muy importante para nosotros la transparencia en nuestro trabajo. Explicar de dónde viene el video, por qué ha sido alterado con photoshop, dónde lo encontramos, todo. Contestamos a la gente cuando nos pide explicación. Porque si eso no es el trabajo del periodista, qué es?

EI: Dado el volumen de noticias falsas, evidentemente varias se pueden escapar de la verificación. ¿Qué consejo darías a la gente para enfrentarlas?

DK: Yo creo que la gente no necesita consejos. La gente es mucho más lista de lo que pensamos. Más bien es la gente la que nos puede aconsejar a nosotros.