En la primera semana de las campañas electorales, dos candidatos a la presidencia de la República realizaron dos planteamientos concretos con relación al trabajo doméstico. Esta actividad económica representa un conjunto de labores que integran actividades tales como la limpieza, la preparación de alimentos y el cuidado de menores de edad. Las personas que realizan estas tareas no cuentan con las mismas prestaciones laborales que el resto de los trabajadores en los demás actividades y en muchas ocasiones ni siquiera tienen acceso a los servicios básicos de salud.  El propósito de este texto es ofrecer un panorama de los aspectos sociodemográficos y de las condiciones laborales de quienes realizan el trabajo doméstico en México.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en México existen 2.45 millones de trabajadores domésticos, quienes representan el 4.6% de la población ocupada. Las mujeres ocupan el 88% de los puestos de trabajo en este sector. Sobresalen las ocupaciones de empleados domésticos y cuidadores de niños y ancianos, dado que la presencia de mujeres es 97.87% y 97.71%, respectivamente. En contraste, los hombres realizan mayoritariamente trabajos como la jardinería y vigilancia de casas particulares.

Distribución de la población ocupada en trabajo doméstico

Ocupación

Participación de la Ocupación en el Trabajo Doméstico

Participación de los Hombres en la Ocupación

Participación de las Mujeres en la Ocupación

Empleados Domésticos

77.18%

2.13%

97.87%

Cuidadores de niños y ancianos

8.45%

2.29%

97.71%

Jardineros

5.48%

98.89%

1.11%

Lavanderos y Planchadores

3.05%

0.22%

99.78%

Choferes

2.91%

99.07%

0.93%

Vigilantes y Porteros

1.83%

99.08%

0.92%

Cocineros

1.08%

1.13%

98.87%

Fuente: Estimaciones propias, con base en la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

La edad promedio de los trabajadores domésticos es de 43 años. Los hombres con mayor promedio de edad se encuentran empleados como vigilantes y porteros; mientras que las mujeres con menor edad están en las ocupaciones de cuidadoras de niños y conductoras de automóviles en casas particulares.

Edad Promedio de los Trabajadores Domésticos

Ocupación

Edad Promedio en la Ocupación

Edad Promedio de las Mujeres en la Ocupación

Edad Promedio de los Hombres en la Ocupación

Choferes

44

38

44

Cocineros

49

49

45

Cuidadores de niños y ancianos

40

40

40

Empleados Domésticos

42

42

46

Jardineros

48

42

48

Lavanderos y Planchadores

45

45

43

Vigilantes y Porteros

51

53

51

Fuente: Cálculos propios, con datos de la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

Por grupos de edad, se observa que los hombres se concentran en el rango de mayor a 50 años. Por su parte, el 52.59% de las mujeres se encuentra en el grupo de 30 a 49 años.

Distribución de los Trabajadores Domésticos por Género y Grupos de Edad

Fuente: Cálculos propios, basados en la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

Con relación al nivel educativo, el 19.6% de los trabajadores domésticos no cuentan con la primaria. Tres de cada 10 trabajadores concluyeron la primaria y el 37.7% de los empleados en este sector terminó la secundaria. Destacan los cuidadores de niños y ancianos, dado que 1 de cada 4 trabajadores cuenta con un nivel educativo equivalente al bachillerato y superior.  Por su parte, el 23.9% de los choferes también concluyeron la educación media y superior. La profesión donde se registra un menor nivel educativo es lavanderos y planchadores, el 34.4% de los trabajadores no concluyeron la educación básica. Esto se refleja en el hecho de que más del 75% de quienes realizan esta ocupación tengan un salario menor o igual a un salario mínimo.

Nivel educativo por ocupación en el trabajo doméstico

Ocupación

Primaria Incompleta

Primaria Completa

Secundaria Completa

Media Superior y Superior

Choferes

5.92%

19.8%

50.31%

23.95%

Cocineros

22.49%

28.7%

40.51%

8.33%

Cuidadores de niños y ancianos

11.30%

20.8%

42.78%

25.10%

Empleados Domésticos

19.81%

32.4%

38.24%

9.59%

Jardineros

26.16%

34.1%

26.84%

12.89%

Lavanderos y Planchadores

34.47%

29.9%

29.87%

5.71%

Vigilantes y Porteros

22.26%

33.6%

19.25%

24.86%

Total General

19.6%

31.0%

37.77%

11.65%

Fuente: Elaboración propia, con datos de la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

Las mujeres que se ocupan en el trabajo doméstico tienen en general un menor nivel educativo que los hombres. El 38.5% de las mujeres concluyeron la secundaria y únicamente el 10.7% tienen estudios de nivel medio y superior. En contraparte, el 18.2% de los hombres concluyeron la preparatoria y cursaron alguna licenciatura o ingeniería.

Distribución del nivel educativo por género en el trabajo doméstico

Fuente: Elaboración propia, con datos de la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

El sesgo en el nivel educativo se refleja en el nivel de percepciones. Mientras que 8.35% de los hombres se encuentran en el rango de ingresos de más de tres hasta cinco salarios, únicamente el 2% de las mujeres se encuentran en este nivel. El porcentaje de mujeres que no reciben más de un salario como contraprestación es más del doble de la proporción de hombres que perciben hasta un salario.

Nivel de remuneración salarial por género en el trabajo doméstico

Fuente: Elaboración propia, con información de la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

El nivel de percepciones para el trabajo doméstico es bajo. El 74% de los hombres reciben hasta tres salarios mínimos, aproximadamente 6,600 pesos al mes. Por otra parte, ocho de cada 10 mujeres reciben hasta dos salarios mínimos como contraprestación, es decir, 4,440 pesos mensuales. Por ocupación, se observa que el 14.5% de los choferes se encuentran en el intervalo de más de tres y hasta cinco salarios. En contraste, únicamente el 0.2% de los lavanderos y planchadores se encuentran en dicho rango de ingresos. De hecho, el 78% de quienes trabajan en esa ocupación no reciben más de 2,220 pesos al mes. 

Nivel de remuneración salarial por tipo de ocupación en el trabajo doméstico

Ocupación

Hasta 1 Salario

Más de 1 y hasta 2 salarios

Más de 2 y hasta 3 salarios

Más de 3 y hasta 5 salarios

Más de 5 salarios

No recibe

No especificado

Choferes

5.1%

35.7%

20.5%

14.5%

0.7%

0.0%

23.4%

Cocineros

29.7%

43.6%

12.8%

6.0%

0.0%

0.0%

7.9%

Cuidadores de niños y ancianos

35.1%

36.6%

14.4%

2.5%

1.2%

0.6%

9.6%

Empleados Domésticos

35.3%

43.5%

11.8%

1.7%

0.4%

0.1%

7.3%

Jardineros

24.7%

37.3%

18.1%

6.7%

2.0%

0.0%

11.1%

Lavanderos y Planchadores

77.9%

15.8%

2.4%

0.2%

0.1%

1.2%

2.3%

Vigilantes y Porteros

6.2%

44.7%

19.5%

7.0%

0.6%

0.0%

22.0%

Fuente: Elaboración propia, con datos de la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

La seguridad social es un elemento importante en la formalización de este sector. La ENOE revela que el 96% de los trabajadores domésticos no gozan de las prestaciones de seguridad social.  La ocupación en donde ninguno de los trabajadores tiene acceso a la seguridad social es lavanderos y planchadores. Únicamente el 2% de los empleados domésticos cuentan con seguridad social. La ocupación donde un mayor número de trabajadores tiene seguridad social es vigilantes, seguida de los choferes y cocineros.  

Distribución de los trabajadores por ocupación y condición de seguridad social

Ocupación

Con Acceso

Sin Acceso

No Especificado

Choferes

13.50%

85.68%

0.81%

Cocineros

12.46%

86.98%

0.56%

Cuidadores de niños y ancianos

1.16%

96.43%

2.41%

Empleados Domésticos

2.13%

97.56%

0.30%

Jardineros

6.49%

92.98%

0.53%

Lavanderos y Planchadores

0.00%

100.00%

0.00%

Vigilantes y Porteros

16.66%

83.34%

0.00%

Fuente: Cálculos propios, con datos de la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

A pesar de que esta problemática es una característica general del trabajo doméstico, se acentúa en el caso de las mujeres. Únicamente el 1.8% de las mujeres que realizan labores domésticas cuentan con prestaciones de seguridad social.  Aproximadamente el 11% de los hombres declararon que en sus empleos les otorgan prestaciones de seguridad social; por el contrario, menos del 2% de las mujeres tienen acceso a la seguridad social en sus empleos.

 

Condición de acceso a la seguridad social por género

Fuente: Elaboración propia, con cifras de la ENOE al Cuarto Trimestre de 2017

 

Conclusiones

Las labores que constituyen el trabajo doméstico brindan utilidad a muchos hogares en México. Sin embargo, la situación laboral en la que se encuentran sus ocupantes es precaria. Por una parte, reciben bajos salarios, lo que les dificulta el acceso a bienes y servicios de calidad; por otra, la mayoría no cuenta con prestaciones de seguridad social. 

Nos encontramos inmersos en una atmósfera electoral. Dos candidatos presidenciales se han manifestado por implementar acciones que mejoren la situación en la que se encuentran las trabajadoras domésticas. El candidato de la coalición PRI-PVEM ha propuesto que las aportaciones voluntarias a la seguridad social que realicen los patrones sean deducibles del Impuesto sobre la Renta. Esta propuesta no incorpora el hecho de que el trabajo doméstico tiene varias ocupaciones. Tiene un sesgo de género. Si bien es cierto que el 88% de los trabajadores domésticos son mujeres, esta medida no daría incentivos para que se realicen aportaciones voluntarias hacia el 12% de la población ocupada en labores domésticas. Lo demás constante, esta medida beneficiaría al 1.5% de las mujeres que se dedican al trabajo doméstico.

 

Por su parte, la candidata independiente, Margarita Zavala, propuso que las empleadas y los empleados domésticos cuenten con todas las prestaciones de seguridad social y que sus salarios sean deducibles del ISR. Esta propuesta también deja de lado la composición del trabajo doméstico en México. Únicamente se enfoca en los empleados domésticos. Permaneciendo lo demás constante, otorga incentivos para que se eleve el salario de los trabajadores, a través de la deducción de los sueldos. Una propuesta completa incorporaría elementos de ambos posicionamientos. Permitir la deducción de los sueldos y de las aportaciones voluntarias podría aumentar el salario que perciben los trabajadores domésticos, así como mejorar sus condiciones de acceso a la seguridad social.

José Alberto Bravo es oriundo de Tlaxcala, pero radica en la Ciudad de México. Estudió la maestría en Finanzas y el Diplomado en Modelos Econométricos en el ITAM. Obtuvo el diploma en Mercados Financieros por la UNAM. Es licenciado en Administración Pública por la Universidad del Valle de México.