El 10 de Junio, en la sede de la CEPAL, en Santiago de Chile, el vice-Secretario del Partido Comunista de China, Xi Jinping (习近平) ofreció un discurso ante altos representantes del gobierno chileno y académicos de la institución.

Xi Jinping es, de acuerdo con todas las reglas escritas y no escritas del régimen chino, el próximo líder del país, y quien tomará las riendas del Partido y el Estado a partir de 2012 (si lo hace bien, por una década). Hablar en la sede de la CEPAL no es fortuito, pues la institución es la que ha respondido de mejor manera al reto de ofrecer una visión sistemática la relación entre China y América Latina. Su último reporte actualizado puede consultarse aquí. Pero aún existen grandes deficiencias en el esfuerzo por interpretar la naturaleza de las relaciones entre China y América Latina; esto en parte debido a la dificultad de entender el “socialismo de mercado”, pero también por la facilidad que tenemos para idealizar cualquier alternativa al modelo neoliberal anglosajón. Traigo por ello un elemento a debate: las bases de la cooperación para el desarrollo entre China y América Latina no son necesariamente sur-sur como se imaginó y discutió en la década de 1970, sino más bien comercio e inversión, flujo de mercancías y capitales: es decir, la relaciones de mercado a las que como ya estamos acostumbrados. El siguiente fragmento del discurso de Xi Jinping es muestra de lo anterior (puede ser consultado en idioma original aquí):

Esta ha sido la década del crecimiento común y compartido entre América Latina y China. El comercio entre las regiones no llegaba a los 15 mil millones de dólares y rápidamente alcanzó 183 mil millones de dólares; un crecimiento promedio de 28.4% anual. Especialmente después de la admisión de China a la OMC, la relación entre China y América Latina se profundizó […] China se ha convertido en el segundo socio comercial de la región, y para nuestras exportaciones, es la región de mayor crecimiento. La relación entre China y América Latina genera beneficios tangibles a los pueblos de ambas partes, lo cual muestra que en esta relación los dos ganamos, y es por ello sustentable.

¿Por qué hablar de una relación de doble gane? ¿Por qué hablar de beneficios tangibles? La literatura que ha surgido desde América Latina ha enfatizado los efectos positivos que, gracias al comercio chino, ha tenido el aumento de los precios de los commodities minerales y agrícolas. Pero también un efecto negativo que, esperan en China, no se interprete en su dimensión política. En algunos casos se trata de una competencia directa—como en México y Centro América—por manufacturas (véase los estudios de El Colegio de México, y la Facultad de Economía de la UNAM). Pero también está el riesgo de desindustrialización de la planta productiva para los exportadores de commodities, especialmente agrícolas, como en Argentina, Chile o Perú.

Leer más

Leer completo

Estos son algunos extractos del discurso, “Elogio de la lectura y la ficción“, que dio Mario Vargas Llosa con motivo de su premiación como Premio Nobel de Literatura. Aquí se puede ver el video del discurso completo.

La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura.

No era fácil escribir historias. Al volverse palabras, los proyectos se marchitaban en el papel y las ideas e imágenes desfallecían. ¿Cómo reanimarlos? Por fortuna, allí estaban los maestros para aprender de ellos y seguir su ejemplo. Flaubert me enseñó que el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia. Faulkner, que es la forma –la escritura y la estructura– lo que engrandece o empobrece los temas. Martorell, Cervantes, Dickens, Balzac, Tolstoi, Conrad, Thomas Mann, que el número y la ambición son tan importantes en una novela como la destreza estilística y la estrategia narrativa. Sartre, que las palabras son actos y que una novela, una obra de teatro, un ensayo, comprometidos con la actualidad y las mejores opciones, pueden cambiar el curso de la historia. Camus y Orwell, que una literatura desprovista de moral es inhumana y Malraux que el heroísmo y la épica cabían en la actualidad tanto como en el tiempo de los argonautas, la Odisea y la Ilíada.

Algunas veces me pregunté si en países como el mío, con escasos lectores y tantos pobres, analfabetos e injusticias, donde la cultura era privilegio de tan pocos, escribir no era un lujo solipsista. Pero estas dudas nunca asfixiaron mi vocación y seguí siempre escribiendo, incluso en aquellos períodos en que los trabajos alimenticios absorbían casi todo mi tiempo. Creo que hice lo justo, pues, si para que la literatura florezca en una sociedad fuera requisito alcanzar primero la alta cultura, la libertad, la prosperidad y la justicia, ella no hubiera existido nunca. Por el contrario, gracias a la literatura, a las conciencias que formó, a los deseos y anhelos que inspiró, al desencanto de lo real con que volvemos del viaje a una bella fantasía, la civilización es ahora menos cruel que cuando los contadores de cuentos comenzaron a humanizar la vida con sus fábulas.

Leer más

Leer completo

Respuesta de Héctor Aguilar Camín a Hernán Gómez.

Hernán, gracias por tu mensaje.

El hecho es que tenemos casi todos los huevos en la canasta de América del Norte y hay que atender ese hecho prioritario. No se trata de cerrar las ventanillas hacia el sur sino de algo más ambicioso: nuestro camino al sur
pasa por nuestra integración al norte. Nunca fue México más atractivo y complementario para varios países de América Latina (señaladamente Chile) que cuando pudo ser un paso al mercado norteamericano después del TLCAN. Será más atractivo y más complementario con Latinoamérica entre más integrado al  Norte, y más próspero entre más parecido al Norte. De América Latina no pueden llegar a México ni los capitales ni la innovación que necesita para modernizarse. Nunca han venido de ahí.

http://bit.ly/VNbQY // CC BY 2.0

http://bit.ly/VNbQY // CC BY 2.0

En suma, si queremos fortalecer nuestra presencia en América del Sur hay que fortalecer nuestra integración a América del Norte. Esto no quiere decir, como digo, cerrar las ventanillas hacia el Sur sino al contrario: aprovechar las oportunidades que hay ahí, como las aprovechan ya, por cierto, grandes empresas y empresarios mexicanos. Y tener una política cultural y diplomática muy activa que fortalezca las afinidades culturales, históricas, deportivas, lingüísticas, políticas. Pero la prosperidad posible, hoy como antes, está en el norte desarrollado no en Sur emergente, menos en el folclórico de los Chávez, los Evos , los Castro, los Zelaya y los Ortega.

Respecto de Brasil: me gustaría tener en Nexos una visión crítica de Brasil, es decir, una visión equilibrada, porque se ha configurado ya en la burbujeante opinión pública mexicana la idea de un Brasil disparado a la prosperidad y el primer mundo. Creo que las fortalezas brasileñas han mejorado pero que muchas de sus debilidades están intactas. Me gustaría una visión equilibrada sobre ellas. ¿Podrías intentar algo? ¿Darnos un retrato de las fortalezas y las debilidades de Brasil? O una crónica de lo que es ese país hoy, algo con el sabor de la vida diaria, el ambiente, el tono de la vida nacional brasileña, de su economía, de su política?

Héctor Aguilar Camín

Leer completo
http://bit.ly/VNbQY // CC BY 2.0

http://bit.ly/VNbQY // CC BY 2.0

Carta de Hernán Gómez a Héctor Aguilar Camín

Estimado Héctor,

He colaborado con la revista en varias ocasiones y leí con interés el ensayo que publican este mes. Celebro que piensen en el país de los próximos años. Me parece que se trata de un texto provocador que podría generar muchas discusiones y hasta algunas polémicas interesantes. Ojalá que la revista pueda  abrirse a ellas, pues nuestros medios nos tienen más acostumbrados a escuchar monólogos que verdaderas discusiones de contenido. En lo personal, tengo diferencias con la visión de política exterior que ustedes presentan. No porque crea que la relación con Estados Unidos no sea prioritaria, sino porque no me parece sano ni muy inteligente apostar todo a un solo socio.

Las bisagras –para utilizar su misma metáfora– sirven para abrir puertas, no para cerrarlas. México es un puente entre el sur y el norte, pero además el país debe apostar a los mercados asiáticos de los que nada se menciona en
el ensayo. Desde hace algún tiempo vivo en Brasil, donde preparo un libro sobre Lula y su gobierno. Brasil, precisamente, es un caso exitoso de diversificación de sus mercados. Sus éxitos, claro, van más allá de eso. Algunos ya se conocen y otros creo que es necesario analizarlos porque de las comparaciones surgen muchas veces las claridades. Por eso me gustaría proponer un artículo para la revista en el que pueda abordar este tema.

En espera de tu respuesta, te mando un saludo,

Hernán F. Gómez Bruera
Institute of Development Studies
Sussex University

Leer completo