Albert O. Hirschman 1915 – 2012

Hace unas semanas murió el economista Albert O. Hirschman en Estados Unidos. Su vida fue poco común pues no sólo era un economista heterodoxo tanto en sus métodos de investigación como en sus visión del desarrollo económico, sino que a parte de académico fue integrante de la resistencia en contra de los Nazis durante la segunda guerra mundial. En el New York Times se puede leer un obituario con un recuento de su via, al igual que en La Jornada Jalisco.

Entre muchas otras cosas, Hirschman tenía una enorme desconfianza en los grande planes que pretendían lograr cambios integrales a partir de cifras y argumentos abstractos. Era una militante de la observación de campo como fundamento de las ciencias sociales. En este texto de Jeremy Adelman se puede leer cómo, Hirschman, desarrolló las ideas centrales de su perspectiva económica mientras trabajaba como asesor económico del gobierno colombiano. Lo que se puede dilucidar es un intento activo por entender la lógica de las decisiones económicas a nivel microeconómico, para llegar a la conclusión de que el desarrollo económico sucede justo cuando hay un "desequilibrio" en el desarrollo de ciertas industrias, y no cuando hay un "equilibrio" como asumían la mayoría de sus colegas economistas. Su argumento era parecido al de la "industrialización tardía" de Alexander Gerschenkron, en el que ciertos sectores de la economía podría "jalar" al resto. En el texto de Adelman también se narra por qué Hirschman rehuyó los métodos formales para sustentar sus teorías, razón por la cual sería criticado años después por Paul Krugman. Una resumen de la trilogía sobre el desarrollo económico, de Hirschman, se puede leer aquí.

Para enfrentar la ortodoxia económica, Hirschman hizo un esfuerzo por entender e imitar a otros pensadores que razonaban en contra del status quo. De aquél esfuerzo surgieron sus libros más cercanos a la filosofía política, como Salida, Voz y Lealtad (probablemente es su libro más famoso), Las pasiones y los intereses: argumentos políticos en favor del capitalismo antes de su triunfo, y Retóricas de la Intransigencia. El filósofo Francis Fukuyama escribió un obtiuario explicando la importancia de cada uno de estos libros. El economista Rajiv Sethi, se centra en la explicación de los argumentos básicos de Salida, Voz y Lealtad (acá lo hace Jorge Javier Romero), y Jesús Silva-Herzog Márquez escribe sobre Retóricas de la Intransigencia (una versión de este libro fue una conferencia que dio Hirschman en los Tanner Lectures for Human Values que se puede leer aquí).

Probablemente una de las cosas que más llamó al atención sobre Hirschman a sus colegas a través del tiempo, fue su capacidad para modificar sus argumentos a partir de nuevas observaciones, experiencias y datos. El propio Hirshcman reconocía que activamente se cuestionaba a sí mismo las conclusiones a las que había llegado. Este estilo de reflexión lo llamaba una"tendencia a la autosubversión" la cual describió así:

Recuerdo haberme sentido muy conmovido, hace muchos años, por Camus y su ensayo de tiempos de guerra El mito de Sísifo, y en particular la última frase: "Il faul timaginer Sisyphe heureux" (hay que imaginar a Sísifo feliz). Tal vez, como resultado de mis reflexiones sobre los usos de la autosubversión, puedo ir más allá de la formulación de Camus y proponer en cambio, de manera menos elegante pero más radical: hay que imaginar a Sísifo mismo haciendo rodar la roca hacia abajo.

(Tendencias autosubversivas. Ensayos. FCE, 1996)