
La redacción de la revista Nexos ha hecho dos preguntas al director de Cal y Arena y otras dos a su director Héctor Aguilar Camín en torno al “periodismo Villamil”. Estas son sus respuestas.
Rafael Pérez Gay
Nexos: ¿Qué son los diplomados de Cal y Arena, en qué consisten, por qué los realizas, y porqué firma los contratos Nexos y no Cal y Arena?
Rafael Pérez Gay: Respondo por partes. Primero, los diplomados son una línea de negocios de Cal y Arena que incorporé a la editorial como una forma de allegarnos recursos para publicar libros. Cada año nos tronamos los dedos y nos mordemos las uñas al cierre del año. Segundo: pensé que un grupo independiente de estudiosos de la educación, maestros e investigadores podrían diseñar un diplomado de calidad sobre un tema central de la vida democrática mexicana: educación cívica y ética. Hemos desarrollado al menos dos más: un diplomado sobre Fomento a la Lectura y otro sobre Violencia cuyos diseños estamos por terminar. Estos temas producen también libros, una colección de diez volúmenes sobre educación cívica y ética entre cuyos autores se cuentan José Woldenberg, Pedro Salazar, José Luis Gutiérrez Espíndola, Luis de la Barreda, Silvia Conde, Luis Salazar, en fin.
Realizo los diplomados porque tiene sentido, mucho sentido, tocar aunque sea marginalmente el mundo de la educación, colaborar en la formación de los maestros con temas y asuntos no tan espectaculares pero fundamentales en su formación cotidiana. Las guías que imprimimos son buenas, la plataforma que montamos para el diplomado ha sido toda una experiencia en la cual han participado los 75 académicos.
Nexos es la razón social que ampara tres entidades editoriales distintas: la Editorial Cal y Arena, la revista Política Digital y la revista Nexos. Son autónomas en su gestión. Cada una tiene su director, sus proyectos y sus finanzas, aunque su razón jurídica común sea el nombre de Nexos.Sociedad.Ciencia.Literatura, SA de CV.
Nexos:¿Cuál es tu opinión del artículo de Jenaro Villamil?
Rafael Pérez Gay: Primero que nada: su información es falsa; a eso, Villamil agrega mendacidad, la costumbre de mentir y exagerar, mala compañía del periodismo en cualquier parte del mundo. Héctor Aguilar Camín y la revista Nexos no han participado en la concepción, desarrollo y resolución del diplomado. Pero lo acusan de eso. Para empezar, como si fuera un delito. Muy raro este periodismo que se disfraza de izquierda y se escuda en causas nobles para mentir. Muy raro ese periodismo que engaña a sus lectores y fabrica culpables. En realidad, más que periodismo es un tribunal. Estas prácticas eran muy comunes durante el estalinismo: acusar y condenar a quien no piensa como tú. E inventarle delitos ad hoc. Mala cosa.
Héctor Aguilar Camín
Nexos: No es la primera vez que Villamil te acusa de venderle cosas al gobierno del Estado de México. Antes te acusó de vender programas de Zona Abierta.
Aguilar Camín: Sí, no ha dicho dónde consiguió un papel que dice que el gobierno de Estado de México iba a pagar 10 millones por tres programas de Zona Abierta. Yo dirigí ese programa entre 1999 y 2006. Nunca recibí petición de invitar o no invitar a nadie. Mucho menos como parte de una venta. Los programas del papelito de Villamil, que en su libro él llama “factura” sin serlo, nunca existieron. Peña Nieto vino a un solo programa de Zona Abierta el día 3 de agosto de 2006, y no vino solo, sino con otros dos gobernadores que eran nuevas presencias en la Conago (Conferencia Nacional de Gobernadores). Los otros dos gobernadores de aquella mesa fueron Francisco Javier Acuña, del PAN, gobernador de Jalisco y Alejandro Encinas, del PRD, entonces jefe de gobierno interino de la ciudad de México. Villamil y su papelito mienten: nunca hubo tres programas de Zona Abierta con Peña.
¿No se trata del mismo documento que luego publicó The Guardian?.
Aguilar Camín: The Guardian publicó ese papel y otros dos, pero se tomó la molestia periodística de decir que no había podido confirmar su autenticidad. Jo Tuckman, la corresponsal, lo dijo expresamente, varias veces. Aquí tengo sus frases, subrayadas, del primer artículo. Una: “Documentos vistos por The Guardian parecen mostrar” que la televisión “vendió coberturas favorables a políticos” . Dos:“Los documentos son archivos de computadoras. No ha sido posible confirmar la autenticidad de estos documentos”. Tres: “Muchos de los archivos vistos por The Guardian fueron guardados bajo el nombre de Yessica de la Madrid. Yessica De la Madrid dijo a The Guardian que ella creía que los documentos eran falsificaciones”. (http://bit.ly/Kme7q9). Esto no lo ha hecho nunca Villamil: reconocer la pobreza de sus fuentes. Por eso es la clase de periodista que es, un periodista para creyentes y para incautos.
leyendo este alcance… como trascendencia, supongo yo, de la aclaración, que leí ayer ;)
por cierto, muchos negocios tienen en una misma dirección varias razones sociales, incluso con distintos giros, y es común que en el trato con proveedores, sobretodo de servicios, se manejen como grupo, con el objeto de mejorar las condiciones de los convenios
en mi opinión, los nombres de los directores de cada empresa, pueden tener distinto peso, para los que están afuera del grupo