¿Debemos hacer donaciones para Haití?

La crisis humanitaria que hoy existe en Haití, pero sobre todo la reacción de muchas personas, organizaciones y países para donar (y anunciar que donan) recursos en diferentes modalidades me hizo pensar en un largo debate que existe sobre los deberes morales.

Dos filósofos me vienen a la mente, uno es Peter Singer que tiene una posición utilitaria que presupone como objetivo moral lograr la mayor felicidad de el mayor número de personas, y otro, Richar Rorty, que desde lo que se conoce como el pragmatismo filosófico entiende «La justicia como lealtad ampliada».

Singer en un texto famoso, publicado en 1972, usa el siguiente ejemplo: Si vas caminando por el parque y ves a un niño ahogándose en un estanque, tu deber moral es meterte al estanque, aunque ensucies tu ropa, porque salvar la vida de un niño es moralmente superior a mantener tu ropa seca. Sin embargo, agrega una pregunta a este ejemplo: En términos morales ¿por qué la distancia importa? Es decir, si también puedes evitar que un niño muera de hambre en Bengal del Este, ¿por qué no donas todo tu dinero a combatir la hambruna en el mundo, mientras tengas suficiente para comer? ¿por qué tu deber moral frente a un niño que ves en el parque tendría que ser diferente a tu deber moral frente a un niño que muere de hambre a miles kilómetros de distancia?

Rorty contesta indirectamente que efectivamente desde la filosofía hemos construido ciertos deberes morales universales, como el que plantea Singer, pero que sería más útil plantearlos como conflictos entre las distintas lealtades que tiene cada persona. Su ejemplo no es muy diferente al de Singer: Si ves a una persona en la calle que no tiene qué comer, es correcto que le des comida, y es probable que la mayoría de la gente lo haga. Sin embargo si hay una hambruna en tu pueblo es más probable, y en tus propios términos justo, que el pedazo de pan que tienes se lo des a tu hijo que a un desconocido en la calle. Singer no podría distinguir entre su hijo  y un desconocido.  En cambio Rorty asume que tenemos lealtades más sólidas a personas más cercanas que a una concepción abstracta de «humanidad», por eso nos invita a contar historias e imágenes concretas que permitan crear más vínculos entre más personas.

Hoy, estando en México, vale la pena preguntarse: ¿por qué donar dinero a quienes sufren en Haití, en vez de donar dinero para quienes sufren en nuestro propio país? ¿por qué donar dinero en esta ocasión particular y no todo el tiempo si sabemos que hay gente sufriendo en el mundo?

Las respuestas a estas preguntas que Singer y Rorty nos pueden ofrecer no son muy diferentes. El primero probablemente diría que hoy tenemos que donar dinero a Haití, tanto como a otros lugares dónde las personas sufren sin importar dónde ni cuándo sea. Rorty, imagino, nos diría también que donemos, pero que cuando lo hagamos seamos honestos en reconocer el conjunto de razones que en cada caso en particular nos llaman a hacerlo.

Nota. Tras escribir este texto, pregunté en Tuiter: ¿Es un deber moral donar dinero para Haití?

Me topé con que mucha gente así lo considera y tiene diferentes razones para que así sea. En cada una de esas razones hay una pequeña ventana a la concepción del bien de las personas. La mayoría de las respuestas tenían palabras como solidaridad, empatía, y reciprocidad. Tengo la impresión de que argumentos parecidos a los de Rorty son los más comunes, pues fueron pocas las respuestas que plantearan una concepción del bien que se adhiera únicamente a principios universales, y más las que hacían referencia al temblor de 1985 en México.

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Publicado en: Justicia

18 comentarios en “¿Debemos hacer donaciones para Haití?

  1. Creo que si hay que ayudar, la cuestión para mí, es si es correcto ayudar solamente dando dinero
    a todos, los mexicanos, haitianos y demás gente que lo necesite, que sufran de esa manera, ahora que, ayudar también sería analizar porque les pasó eso y prevenir desastres como este.
    Luchar contra la crueldad, la injusticia, y la pobreza es ayudar a todos, no solo dando dinero a gobiernos que.. quien sabe en que vayan a usar el dinero que les depositamos en las cuentas.
    A mí, particularmente, el gobierno del Sr. Preval, me parece a todas luces deficiente, coercitivo e irracional, ¿porque golpear a un pueblo, que ya de por sí ha sido golpeado por todo tipo de desastres y gobiernos corruptos, americanos crueles, militares etc?
    yo , no estoy deacuerdo en que golpeen a los haitianos, solo por tomar algunas cosas de los escombros, creo que expresando mi opinion tambien los ayudo porque no debemos permitir la crueldad ni el genocidio que los «americanos» hacen con paisanos pobres como los de Haití.

  2. Me sorprende que se pierdan en defender argumentos para justificar su redacción en vez de enfocarse a la razon «moral» del mismo.

    El Corazon es infinitamente mayor que la mente

  3. Andrés:El hecho mismo de Dar no significa que dejemos de lado las reflexiones , en relación a la injusticias sociales…mundiales-hambre/Dolor…dolores…-;no significa paralizarrnos,todo lo contrario,Ayudemos y Simultáneamente Hagamos para que las injusticias sociales no ocurran,avanzando sobre aquellos que la generaron y que expeculan y no dudan en seguir invadiendo los territorios sin importarle el hambre de los pueblos pobres.Las disputas de Poder siguen…,desgraciadamente enriqueciendo a los corruptos;a los que compran países con» Nosotros adentro» pero eso no significa que no podamos Hacer o Dar en momentos tan urgentes,como es salvar Vidas y todo lo que significa,desde lo Humano.Más allá de las cuestiones geográficas.Entonces…No a las injusticias sociales!Digo,ante tu interrogante.Y que «pienses»(el hecho mismo de pensar),como lo expresas en tu escrito,me parece un avance importante,porque esto tiene que ver también con ciertas» elaboraciones internas»,singulares;en este caso tuyas.En fin… elijo creer que ya tenés tu propia respuesta.Un Abrazo! puede ser otro comienzo!

  4. Yo creo que nuestro valor moral de apoyar a otros radica en nuestros principios y hacer lo que nos hace sentir bien a nosotros mismos, el hacer el bien a otro nos hace crecer como seres humanos y entendemos que siemprenecesitaos unos de otros y como dices sea cerca de mi casa o en mi ciudad o en mi pais o fuera de el yo apoyaria a mi hermano sobretodo cuando sabemos que siempre la solidaridad rompe con tabus y con las fronteras, las barreras las ponemos nosotros mismos y hay que recordar que todos somos uno en Dios!

  5. sobre el link de Gregorio, increibles las fotos, es una tragedia sin precedentes, es cierto, es inevitable la reflexion en estos casos, pero definitivamente despues de ver las fotos, la pregunta queda para el olvido…

  6. No lo sé, la verdad te voy a criticar… en lugar de decirnos lo que piensan los filósofos a los que lees, mejor dinos tu que opinas, hacer un artículo sobre lo que tu crees que ellos dirían es una perdida de tiempo, en dado caso mejor los leemos y fin del asunto, creo que quieres sorprender con tu conocimiento de ellos, pero también creo que si eres un periodista no te deberías de limitar a eso y deberías hacer un análisis más profundos, o al menos mas propio.
    Ya volviendo al tema y a la pregunta, creo que hay contextos, y no es lo mismo ayudar a gente perezosa que quiere que toda la vida la mantenga “el gobierno” a ayudar a quien lo ha perdido todo en unos segundos y no tiene posibilidades de salir adelante por si misma. Tanto como deber moral no se posee más que como signo de gratitud a los que han hecho algo por ti, fuera de eso es simple caridad.
    Finalmente en México si se hacen donaciones a los pobres, lo hacemos cada vez que pagamos impuestos y terminan en programas como oportunidades y demás, si a mucha gente le gusta vivir de la caridad y vivir en la miseria generación tras generación no podemos hacer más, porque puedo decir sin temor a equivocarme que en México quien generación tras generación vive en la miseria es porque no hace nada para evítalo, a diferencia de países como Haití donde las oportunidades son casi nulas.

  7. Hola Andrés
    Gracias por ponernos a pensar y reflexionar, me parece muy interesante el artículo, creo que todo lo que nos haga despertar, reflexionar, pensar, despertar emocionalmente es necesario para seguir en el caminito de ser mejores seres sintientes, en lo particular creo que los desastres naturales nos hacen pensar en que es un privilegio vivir y en hacernos ver que no somos los ombligos del mundo, y que la naturaleza es la que nos permite tener un lugar en el mundo, las catástrofes naturales son prueba de ello, un día estamos viviendo tranquilos y a las horas ya no se tiene casa, o familiares, el problema es que esa capacidad conciente de ayuda se nos duerme inmediatamente, y no nos hace ver que en nuestro entorno próximo hay necesidades, carencias, hambre y pobreza.
    Deberíamos ser más atentos no sólo en las catástrofes naturales sino en las humanas! creo que estas situaciones por su contundencia y al salir tanto en los medios, con la situación real! ayuda a despertar masivamente.
    Mi conlcusión es que lo que hagas en casa, afuera de casa, o a distancia siempre repercute, sobre todo si se hace no sólo siguiendo una moral sino siguiendo y abriendo el corazón, y siempre poniendonos en el lugar del otro.
    Las personas que donen a Haití, hacen el mismo bién que las que donamos a una casa hogar de niños maltratados y abusados, no sólo la ayuda económica es la importante, podemos ayudar de muchas formas, es cuestión de hacerlo, soy terapeuta y a veces doy terapias o clases de yoga a niños en casas hogar, no importa el momento ni el lugar.
    Gracias Infinitas!
    Buena Vida

  8. Yo diría y porque NO???????

    Desde mi partícular punto de vista le falto un poco de profundidad y analiss al artículo…

  9. Hola Andrés,

    Creo que más allá de las razones para donar, este puede ser un episodio que transforme nuestra visión sobre los países/regiones más pobres de la tierra. (Siempre me sorprendió que, en los días que se discutía la invasión a Irak, se hacían una serie de estimaciones sobre lo que costaría la reconstrucción. No conozco algún estudio que le haya dado seguimiento a esas estimaciones, pero muy probablemente los costos han sido mucho más elevados que las previsiones más altas).

    Habría que hacer una estimación similar para Haití y proponer una especie de plan Marshal haitiano…

  10. Marcelo, en términos generales estoy de acuerdo contigo. La emergencia implica no sólo el sufrimiento, sino la profundización de este sufrimiento debido a la pérdida total de la capacidad infraestructural para disminuirlo. Desde mi punto de vista en tu respuesta lo que haces es dar una explicación y creo que esa explicación resulta más convincente para algunos que cualquier «principio universal». Sin embargo también creo que no sólo los desastres naturales, que suelen tener como peores consecuencias lo que hacen y no hacen las personas, son condiciones para sentirnos moralmente obligados. Las guerras civiles, la pobreza crónica, etc, a veces me parecen difícil de diferenciar, pues el problema es el mismo, desaparece la infraestructura básica para reducir el sufrimiento.

    Gabriela, creo que suceden las dos cosas. Hay personas que reaccionan simplemente de chicotazo de manera solidaria, y hay quienes reflexionan al respecto antes de hacerlo. Creo que las primeras lo hacen porque ya no necesitan reflexionar, cuando lo hicieran frente a una experiencia o simplemente frente a una idea, decidieron que no volverían a cuestionarse como actuar, sino que simplemente lo harían. Me incluyo.

    José, no sé, supongo que sí hay algunos errores y suelen haberlos. Hago un esfuerzo, porque no los hayan pero no me desvivo al respecto. Ojalá tus comentarios fueran sobre los argumentos.

    Adriana, entiendo que la situación deseable es «además de» sin embargo todos sabemos que hay, por lo menos durante momentos, recursos limitados y sí hay decisiones por tomar entre una cosa y otra.

  11. Los comentarios del Sr. José Hernández pretenden ser críticos pero redundan en la incongruencia y la denostación simplista. Los textos del jóven Lajous no tienen ningún problema de redacción, además de que ofrecen la frescura acompañada de una disciplinada y rica referencia de autores. Lástima que el Sr. Hernández no reconozca la habilidad de articular análisis de coyuntura, uso colectivo de nuevas tecnologías y fuerza argumentativa.

  12. Estimado Andrés,

    Creo que aunque tu argumento aporta cosas interesantes, sin embargo, tienes un error de fondo en tu cuestinamiento:

    «Hoy, estando en México, vale la pena preguntarse: ¿por qué donar dinero a quienes sufren en Haití, EN VEZ de donar dinero para quienes sufren en nuestro propio país?» (Las mayúsculas son mías). Creo que en lugar de EN VEZ, deberías decir ADEMÁS DE. Tu pregunta parte del hecho de que hoy en día hay suficientes donaciones en México, y este es un esfuerzo adicional, en lugar de suponer, como es, que ojalá donáramos mucho más.

  13. Andrés

    Me sorprende que tu artículo tiene errores de redacción de principiantes. Este texto que escribes en Nexos es de los escasos que tienen una coherencia interna medianamente aceptable, sin embargo, tus preguntas no están lo suficientemente bien planteadas ni resueltas.

    Cada vez que leo tus textos me pregunto: ¿por qué escribe en revistas prestigiadas si existen serias deficiencias técnicas y analíticas en sus textos?

  14. Me gusta tu analisis y reflexión; estas situaciones son ideales para reflexionar sobre la conducta humana y sobre todo las razones que nos llevan a ella.

    Sin emabrgo discrepo un poco con tus conclusiones (sobre los comentarios en twitter), ya que creo que la empatía y solidaridad son sentimientos genuinos que no llevan necesariamete reflexión apriori y que reflejan de manera individual el principio universal del Bien…. El deber moral por otro lado creo que implica proceso mental en el que se llega a la conclusión de deber hacer.

    La cuestión radica, en mi personal punto de vista, en que no somos seres de bien universal sino de eterna dicotomía moral donde a veces esos chispazos de empatía florecen por medio del shock. Solemos dormir esa puerta que a veces deja asomar esa universalidad ya que de otra manera no podríamos vivir como individuos. Es entonces donde yo a veces me pregunto si la individualidad es antagónica al principio del bien universal.

  15. Estimado Andrés,

    Esperando una respuesta te comparto mi opinión,

    En casos como éste lo que diferencia es la desarticulación de las estructuras de contención propias de un país. Como comentas en tu texto, es un ejercicio filosófico pertinente plantear la diferencia entre apoyar lo inmediato y lo mediato, lo propio y lo ajeno.

    Los desastres naturales difieren en el sentido de que carecen de una condición crónica como las hambrunas, la violencia en países con guerras civiles u cualquier otro ejemplo que se venga a la mente. Estos destruyen al mismo tiempo distintos componentes de la infraestructura básica como son los servicios de salud, organismos gubernamentales y cadenas de abastecimiento, y todo ello de forma súbita.

    En ese punto es donde los afectados requieren necesariamente del apoyo de agentes externos -como seríamos nosotros- que les permitan sobrellevar los primeros momentos después de la tragedia, las acciones que vengan después para reconstruir el país son las que pueden ser equiparadas con el apoyo a un niño que muera de hambre en Bengal del Este. Mientras tanto, sí, es un deber moral donar para Haití.

    @marcelotorresll

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