En el marco de una crisis permanente de violaciones a derechos humanos y la profundización de una estrategia de seguridad que enfatiza el uso de fuerzas militares, las fosas clandestinas materializan la violencia e impunidad que envuelven al país. La presencia de estos espacios de terror visibiliza una cadena de crímenes atroces —desaparición, feminicidios, trata de personas, desplazamientos forzados, entre otros hechos violentos— que suceden de forma cotidiana en el país y evidencian el despliegue de poder de diversos actores —como grupos criminales, fuerzas armadas, grupos insurgentes y agentes estatales— sobre el control de diversos territorios.

Documentación de hallazgos de fosas clandestinas en medios de comunicación
Por medio de un análisis hemerográfico sobre los reportes de hallazgos de fosas clandestinas en medios de comunicación locales, estatales y nacionales, identificamos que, entre 2020 y 2022, se documentaron 1134 fosas clandestinas, además de que se exhumaron 2314 cuerpos y 2242 restos humanos. La distribución de dichas fosas por año fue la siguiente: 402 en 2020, 364 en 2021 y 368 en 2022. Es importante recalcar que, según los datos recabados, 2022 fue el primer año en que se reportó por lo menos una fosa en todas las entidades del país.
Al estudiar la tasa de fosas clandestinas documentadas en las 32 entidades del país, observamos que entre los estados con las tasas más altas por cada 100 000 habitantes se encuentran Colima, con diez fosas clandestinas; Sonora, con seis fosas; Guerrero y Guanajuato con tres fosas; Sinaloa y Zacatecas con dos fosas clandestinas.
Figura 1. Mapa del número de fosas clandestinas por cada 100 000 habitantes, según entidad federativa (enero 2020-diciembre 2022)

Los estados con mayor número de fosas clandestinas registradas en los medios durante este periodo son Guanajuato, Sonora y Guerrero. Estas tres entidades concentran 42 % de los registros, con 476 fosas en total. En 2020, Guanajuato fue el estado con más hallazgos, concentrando 31 % total de fosas registradas en ese periodo con 126 en total, mientras que Sonora fue el estado con más hallazgos registrados en 2021 y 2022, con 75 fosas (21 % del total) y 55 fosas (15 % del total), respectivamente. Otras entidades con una cifra considerable son Jalisco, Colima, Veracruz y Sinaloa con 83, 73, 67 y 66 hallazgos de fosas clandestinas en este periodo.
Figura 2. Total de fosas clandestinas registradas por entidad federativa (enero 2020-diciembre 2022)

Los estados con mayor registro en medios de cuerpos exhumados son Jalisco, Guanajuato, Sonora, Michoacán y Veracruz. En conjunto, las cinco entidades acumulan 56 % del total de registros del periodo. Es importante señalar que, a pesar de no figurar entre los tres estados con mayor número de fosas clandestinas documentadas, Jalisco es la entidad con el mayor número de cuerpos exhumados durante 2020 y 2022, concentrando 18 % del total de registros, con 423 cuerpos. Las otras cuatro entidades registraron 294, 284, 164 y 140 cuerpos, respectivamente.
Comparar el número de fosas clandestinas con el número de cuerpos exhumados nos permite observar que las dinámicas de violencia que se despliegan en los diversos territorios del país son distintas según la zona geográfica y el contexto de cada entidad. Los hallazgos de fosas clandestinas no necesariamente corresponden con el número de cuerpos y restos exhumados, indicativo de que hay entidades, como Jalisco y Baja California, donde las fosas son de mayor tamaño y suelen enterrarse más personas por fosa, mientras que hay entidades, como Guanajuato y Veracruz, donde las fosas clandestinas suelen contener solamente un cuerpo.
Figura 3. Total de fosas clandestinas y cuerpos registrados por entidad federativa (enero 2020-diciembre 2022)

Registros de hallazgos de fosas clandestinas en fiscalías estatales
Al comparar la información obtenida de los medios de comunicación con los datos proporcionados por medio de solicitudes de información de las fiscalías estatales de todo el país, observamos que los datos oficiales de las fiscalías presentan inconsistencias y diferencias notables. Las cifras de hallazgos de fosas clandestinas, integradas por información oficial, arrojan resultados distintos a aquellos obtenidos al analizar notas de prensa: 1735 fosas clandestinas, 2003 cuerpos y 2347 restos humanos exhumados en el periodo estudiado. Esto representa una diferencia de 601 fosas, 311 cuerpos y 105 restos; las fiscalías reportaron más hallazgos de fosas clandestinas y restos humanos, mientras que los medios de comunicación reportaron más hallazgos de cuerpos exhumados en el periodo señalado.
Al analizar la evolución de hallazgos de fosas clandestinas de 2012 a 2022, podemos observar el mismo patrón: las fiscalías reportaron más fosas clandestinas que los medios de comunicación, con 3724 y 2278 hallazgos, respectivamente. Asimismo, es posible apreciar que hay una tendencia al alza, lo que quiere decir que más fosas clandestinas se registraron con el paso de los años; 2022, 2020 y 2018 fueron los años con más registros.
Es llamativo que 2020 sea el año con más fosas reportadas en medios de comunicación y el segundo año con más fosas reportadas en los datos oficiales, ya que durante ese año muchas de las actividades de búsqueda fueron puestas en pausa por varios meses como consecuencia de la pandemia.
Figura 4. Evolución total de fosas clandestinas por año (enero 2020-diciembre 2022)

Si bien el número de hallazgos de fosas clandestinas es mayor en las cifras oficiales, es importante señalar que en el ámbito estatal hay casos en que la única información disponible proviene de medios de comunicación, ya que las fiscalías no cuentan con ningún registro o presentan información incompleta y poco específica. Este es el caso de las fiscalías de Ciudad de México, Hidalgo, Morelos, Querétaro, Quintana Roo y Yucatán.
Asimismo, hay casos en los cuales la brecha entre lo reportado por las fiscalías y lo reportado por medios de comunicación es preocupante, como los casos de Guanajuato y Guerrero, en donde la diferencia reportada entre ambas fuentes es de 173 fosas (92 %) y 79 fosas (72 %), respectivamente, siendo las notas de prensa la fuente que registró más hallazgos. Esto es problemático por dos posibles escenarios: 1) las fiscalías no registraron las fosas halladas durante el periodo analizado, es decir, que presentan subregistros y fallas en las formas en que conducen investigaciones; 2) las fiscalías cuentan con los registros pero deciden no compartir la información, maquillando las cifras.
Figura 5. Total fosas clandestinas registradas en notas de prensa vs. fiscalías estatales (enero 2020 – diciembre 2022)

Inconsistencias en los datos proporcionados por las fiscalías estatales
El segundo escenario se vuelve más alarmante si tomamos en consideración que los números de hallazgos de fosas clandestinas presentados en el mapa de hallazgos de fosas clandestinas impulsado por la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) no corresponden a los mismos datos que nos proporcionaron algunas fiscalías por medio de solicitudes de información. Y, si bien es importante señalar que la información presentada por la CNB y la nuestra no tendría por qué ser idéntica, ya que la CNB integra también datos de la FGR, las brechas deberían ser marginales.1
Hay casos en los que las fiscalías nos reportaron más hallazgos a nosotras que a la propia CNB: Sonora, Baja California, Coahuila, Puebla, Sinaloa, San Luis Potosí, Nuevo León, Estado de México, Aguascalientes, Tlaxcala. La diferencia entre los hallazgos reportados a la CNB y a nosotras al momento de escribir este artículo, siendo nuestros números más altos que los que proporciona la misma Comisión, es de 427, 99, 43, 19, 8, 8, 7, 3, 1 y 1 fosas, respectivamente.
Los subregistros que se observan en los datos presentados por la CNB son preocupantes. No sólo señalan de manera tajante la falta de interoperabilidad y comunicación que hay entre las instituciones que conforman el Sistema Nacional de Búsqueda (SNB), también demuestran que las instituciones no cumplen con lo estipulado en la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsquedas de Persona, al no contar con un sistema único de información que garantice el tratamiento y acceso a toda la información requerida para garantizar búsquedas efectivas de personas desaparecidas.
Conclusiones
La información expuesta en esta investigación representa una fracción del universo total de fosas clandestinas que hay en el país. Las inconsistencias en la información, tanto en medios de comunicación como de las mismas fiscalías estatales, hace imposible un diagnóstico completo. Primero, no todas las entidades reportan hallazgos en medios de comunicación o por medio de sus fiscalías. Segundo, en algunos casos, los datos son inexactos por falta de información (como ocurre con las notas de prensa) o porque se presentan de manera incompleta (como sucede con las fiscalías).
La falta de consistencia en la información es un reflejo de diversos problemas y faltas. Por un lado, no hay una metodología o registro común para todas las fiscalías, por lo que los hallazgos se sistematizan según los criterios de cada institución local. Esto imposibilita la interoperabilidad de un sistema único de información, y a su vez entorpece la búsqueda efectiva de personas en todas las entidades del país. Por otro lado, la falla en la entrega de información podría deberse a una intención deliberada de ocultar cifras relevantes para entender el problema.
El acceso a datos confiables y certeros sobre violaciones a derechos humanos es fundamental para la lucha por la verdad y la justicia. Sin datos, no podemos conocer patrones específicos ni la magnitud de los fenómenos, lo cual dificulta la elaboración de políticas públicas para erradicar y atender estas violaciones. En tanto estas inconsistencias persistan, no podremos conocer en su totalidad el universo de fosas clandestinas en México.
Andrea Horcasitas Martínez y Fernanda Lobo Díaz
Asociadas de investigación en el Programa de Derechos Humanos de la Ibero – CDMX
Este artículo es una síntesis del informe Buscar entre el Dolor y la Esperanza: Hallazgos de Fosas Clandestinas en México 2020 – 2022, publicado en septiembre de 2023.
1 Para leer más al respecto, en conjunto con Data Cívica, publicamos una nota respecto a las inconsistencias de los datos proporcionados por la CNB. Se encuentra aquí.