Llegamos al momento de la reflexión final para decidir a favor de quién se emitirá el voto el próximo 2 de junio. A menos que en los pocos días que quedan antes de la elección ocurra algo extraordinario, las cartas ya están sobre la mesa y conviene echar un último vistazo a las propuestas de quienes aspiran a la Presidencia.
La política de ciencia y tecnología que pretenden impulsar es de interés para los mexicanos porque tendrá repercusiones en el futuro del país en todas las áreas. Pero un sector particularmente interesado en este tema, es el que integra a la comunidad académica y científica entendida en su sentido más amplio. En las elecciones presidenciales de 2018, debido al estancamiento durante los gobiernos previos, este sector confió en el cambio que ofrecía Andrés Manuel López Obrador. Muchos académicos, científicos, intelectuales y artistas le dieron su apoyo en las urnas.
Pero ha ocurrido un cambio muy importante. La política impulsada por el actual gobierno ha sido nociva para el desarrollo científico del país y se ha producido un retroceso que será difícil revertir. Esto pone cuesta arriba el discurso de la continuidad, pues salvo algunas personas que han resultado beneficiadas (o quienes tienen afinidad ideológica con la política actual; o aquellos que aunque no están de acuerdo con lo ocurrido creen que vendrá un cambio favorable desde las filas oficialistas), la realidad muestra que se ha generado una gran oposición.
En artículos previos ya me he referido a las propuestas de Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, para la educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación. El propósito de este artículo es completar este panorama a partir de los planteamientos más recientes de las dos candidatas y también examinar la política de ciencia del aspirante del partido Movimiento Ciudadano (MC), cuyo programa en estas materias es poco conocido.

Jorge Álvarez Máynez
En un proceso muy accidentado MC cambió de último momento a su candidato a la Presidencia de la República, sustituyendo al gobernador de Nuevo León, Samuel García, por el diputado Jorge Álvarez Máynez. Se trata de una persona inteligente que se desenvuelve con soltura en distintos escenarios políticos y fue el encargado de emprender una estrategia orientada a conquistar el voto de los mexicanos, particularmente el de los jóvenes.
Máynez y las universidades
La mayor parte de la investigación científica en el país se produce en las universidades. El candidato de MC decidió enfocar su campaña en las instituciones de educación superior y desde que inició su recorrido afirmó que las universidades serían “el alma de mi campaña”. Paradójicamente, en el diálogo con los estudiantes nunca abordó los temas de la ciencia, la tecnología y la innovación, que son aspectos centrales en la vida de estos centros de estudios.
Máynez se propuso visitar 50 universidades durante su campaña. De acuerdo con lo que reporta en su página oficial en el capítulo dedicado a las universidades, revisada hasta el 12 de mayo, había visitado 21. La información destacada en su sitio web se refiere a temas diversos, como el que reza su lema: “Por el bien de todos primero los niños y las niñas” (que contrapone al leitmotiv obradorista), la eliminación del enfoque prohibicionista respecto a las drogas, su simpatía hacia la diversidad sexual, la lucha por construir el mejor México posible y por ser felices.
Son temas que sin duda forman parte del interés de los jóvenes; pero salvo el ofrecimiento de que aumentará un millón de estudiantes en las universidades, no entró en materia sobre las tareas sustantivas de estas instituciones y el rumbo que habría que dar a la ciencia y la tecnología, que son temas muy relevantes para los estudiantes que quieren construir sus vidas emprendiendo una carrera científica.
Puede decirse que en su estrategia de campaña el objetivo era dirigirse a los jóvenes a secas, no a los estudiantes universitarios, que no es lo mismo, ni es igual.
Ante la evidente escasez de planteamientos sobre la ciencia en su gira universitaria, resulta obligado buscar sus ideas sobre este tema en otra parte.
Los tres ejes de Máynez
La política del candidato a la presidencia por MC se distribuye en tres ejes titulados: “México Justo”, “México Próspero” y “México de Iguales”. En los dos primeros la ciencia no existe. El tercero incluye propuestas para la educación superior, como la ya mencionada ampliación del ingreso a las universidades, duplicar las becas en ese nivel educativo, establecer alianzas con universidades privadas para lograr un mayor ingreso de alumnos y garantizar un presupuesto federal fijo para las universidades.
Para la ciencia propone incluir a las universidades privadas en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), y para el sector salud impulsar áreas como la genómica, nanotecnología, robótica e inteligencia artificial.
Algunas de las propuestas son confusas —como el presupuesto fijo a las universidades— y ninguna está desarrollada, pues sólo se trata de enunciados, lo que obliga continuar la búsqueda. La plataforma electoral y el programa de gobierno de MC registrada ante el Instituto Nacional Electoral puede ser útil.
La política de MC para la ciencia
MC se autodefine como un partido socialdemócrata aliado de la academia, que respalda a la educación superior, la investigación científica, el intercambio de conocimientos y la divulgación de la ciencia. Lo anterior, afirma el documento, se asume “por convicción y por interés”. Rechaza someter a estas actividades a un pensamiento único y busca contar con su respaldo para realizar el diagnóstico de los problemas (lo cual será la base para la elaboración de las políticas públicas) y para encontrar las mejores soluciones.
Para ello propone restaurar el objetivo de llegar al 1% del PIB. También la creación de una instancia de colaboración entre el gobierno, las universidades públicas e instituciones de investigación.
En el terreno educativo, proponen impulsar un sistema dual en la educación, y un congreso nacional de universidades e instituciones de investigación del que surja una Ley General de Educación Superior. Asimismo, plantean desarrollar un programa de profesionalización y capacitación docente con programas de becas de posgrado que formen parte de un padrón de calidad.
En el terreno propiamente científico, proponen impulsar la ciencia de frontera y la tecnología útil para el desarrollo y la competitividad de México. También fomentar la participación de las mujeres en las actividades científicas y tecnológicas.
Proponen transformar al Conahcyt en un órgano constitucional autónomo con un gobierno colegiado para garantizar el desarrollo científico y tecnológico sin interferencias políticas y fomentarán la movilidad de integrantes del SNI niveles II y III entre universidades.
Finalmente proponen la creación de un Observatorio Nacional de ciencia, tecnología e innovación para vigilar el funcionamiento de estas áreas y detectar oportunidades.
De lo anterior se puede concluir que hace falta una mayor reflexión tanto del candidato Álvarez Máynez como del partido MC acerca del papel que deben desempeñar la ciencia, la tecnología y la innovación en el desarrollo del país que les permita contar con una propuesta sólida en estas materias… quizás dentro de seis años.
Claudia Sheinbaum
Como parte del Programa “Diálogos por la Transformación” se llevó a cabo el 30 de abril una reunión en la antigua Escuela de Medicina de la UNAM, encabezada por Claudia Sheinbaum. La importancia del evento es mayúscula, pues ahí se presentó la síntesis de lo que podría ser la política de ciencia de la candidata del frente Sigamos Haciendo Historia. Digo que podría ser, pues no queda totalmente clara la conexión entre lo que surge del proyecto de los Diálogos con lo que piensa y hará realmente Sheinbaum de llegar a la Presidencia.
Me parece importante destacar algunos puntos del mensaje del Coordinador General de ese programa, Juan Ramón de la Fuente.
En su intervención dijo que la filosofía que inspira la transformación es el humanismo mexicano, lo cual significa poner a las personas, sin distinciones, en el centro de las acciones de gobierno. Es importante notar que en esta definición aparecen las personas sin hacer diferencias, lo anterior sugiere que no se piensa actuar a favor de un grupo en particular —como reza el eslogan presidencial de primero los pobres. Agregó que un gobierno humanista no puede dejar a un lado la ciencia, pues:
La ciencia nos ayuda a conocer con rigor la verdad de los fenómenos. Las humanidades nos ayudan a darle sentido y a entender la pertinencia de los hallazgos de la ciencia.
Por lo anterior, concluyó De la Fuente que el gobierno humanista de Sheinbaum estará profundamente anclado al conocimiento científico.
Destacó además la naturaleza crítica de la ciencia, por lo que consideró natural que existan tensiones entre ésta y el poder. Subrayó la importancia del diálogo con quienes simpatizan con su movimiento pero también con quienes tienen perspectivas distintas y posiciones críticas:
Eso es lo que quiere el gobierno de Claudia Sheinbaum, ciencia libre, ciencia crítica, ciencia de calidad, ciencia comprometida fundamentalmente con la verdad.
La propuesta
La coordinadora del área de educación, ciencia, tecnología e innovación de los Diálogos, Rosaura Ruiz Gutiérrez, presentó, en una síntesis muy apretada, lo que sería la política de Sheinbaum de llegar a la Presidencia de la República. Los elementos de política presentados por Ruiz tienen tres cualidades diferenciables: algunos representan la continuidad de las políticas actuales, otros son ideas y acciones desarrolladas durante la Jefatura de Gobierno de Sheinbaum, y algunos proyectos novedosos.
Entre los primeros, destaca la continuidad de programas impulsados por el gobierno de López Obrador en el terreno educativo, como la “Nueva Escuela Mexicana” y “La Escuela es Nuestra”. Para educación superior y ciencia, la permanencia de las Universidades Benito Juárez (que defendió en su intervención), el Conacyt con h, los Programas Nacionales Estratégicos (Pronaces), el rescate del conocimiento surgido de las comunidades indígenas. Todos ellos, dijo, serán reforzados.
Entre los programas que se originaron en Ciudad de México y que se piensan escalar a nivel nacional, se encuentran la Universidad Rosario Castellanos (que en mi opinión tiene un interesante programa propedéutico) y la Universidad de la Salud, esta última creada por encargo del presidente López Obrador durante la pandemia. También, la red Ecos que consistió en el abordaje de los problemas de la ciudad con la participación de investigadores de diversas instituciones, principalmente de la capital.
Finalmente hay algunas novedades, o iniciativas poco conocidas, al menos por mí, como unos grupos de coordinación de la educación superior —que de acuerdo a Rosaura Ruiz ya están funcionando en algunos estados— que tendrían ahora una coordinación nacional.
También planteó otorgar títulos de tecnólogos a los egresados de los bachilleratos tecnológicos e impulsar la educación dual.
La creación de un Espacio Común de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, con el Conahcyt, todas las instituciones de educación superior e investigación, los Centros de investigación públicos y la investigación que se realiza en el sector salud, que significará, probablemente, la base para escalar a nivel nacional la red Ecos. Consideran muy importantes a los Pronaces y los sumarían a Ecos.
La diversidad de temas de investigación que se propone es enorme, si se suman los proyectos que se desarrollan actualmente en Ecos, en los Pronaces y los programas nacionales estratégicos en humanidades, ciencia, tecnología e innovación, e incluyen medioambiente, inteligencia artificial, derechos de comunidades indígenas, entre muchos otros que los interesados pueden ver aquí.
La candidata
Sheimbaun parte del derecho a la educación en todos los niveles, para ello, como lo expresó Rosaura Ruiz, se otorgarán gradualmente becas a todos los estudiantes desde la educación inicial hasta el posgrado. Entrando en materia con el programa para la ciencia que impulsaría de llegar a la Presidencia, se refirió al apoyo a la libertad de investigación como algo por lo que se debe pugnar. Pero esta afirmación siempre está acompañada por un pero que matiza lo expresado por el coordinador general de los Diálogos, quien se refirió a una ciencia libre, crítica, y comprometida con la verdad.
Sheinbaum dice sí a la libertad de investigación, pero: “Pero también el vínculo del desarrollo científico, tecnológico, de las humanidades y de la innovación en el desarrollo de nuestro país”.
También agregó algo a la definición del humanismo mexicano planteada por De la Fuente, que tiene que ver con el papel de los investigadores en las humanidades, pues insistió: “… necesitamos historiadores que sigan investigando sobre la historia nacional y que escriban sobre la historia de la cuarta transformación de la vida pública.
Se pronunció por aprovechar las oportunidades que brinda la relocalización de empresas —el nearshoring— buscando que se relacione con el avance del país.
Dijo que crearán diversos “Polos de Desarrollo” en distintos puntos del territorio nacional, con decenas de parques industriales, que requeriran de la investigación, y espera que la comunidad científica forme parte de esto:
… que aquí se produzca innovación tecnológica, que aquí se permita que haya un potencial de desarrollo que nos lleve a que nosotros podamos generar nuestros propios autos eléctricos, que podamos tener nuestros propios trenes, que podamos tener un desarrollo tecnológico que potencie el desarrollo nacional y para ello, pues necesitamos a las científicas, a los científicos, a la Academia. Y la academia también, pues tiene que comprometerse con este proyecto de desarrollo.
En conclusión, puede decirse que se observa una diferencia sutil, pero no por ello poco importante, entre lo que plantea su equipo y lo que sostiene Claudia Sheinbaum. En mi opinión, ella observa a la ciencia y la tecnología con una mirada mucho más utilitaria.
La continuidad de algunas de las políticas del gobierno actual en ciencia muestran que, por el momento, no hay condiciones para confrontarlas. Se trata de una política de continuidad con cambios que aún no se atreven a decir su nombre.
Adicionalmente Sheinbaum ha planteado en distintos momentos su respeto por la autonomía de las universidades, pero ha adelantado que revisará los presupuestos de estas instituciones para que se ajusten a la austeridad republicana. Los incrementos de presupuesto también estarán condicionados a la vinculación de estas entidades con los programas gubernamentales. Francamente cuesta trabajo imaginar cómo coexistirían la libertad académica y el respeto a la autonomía, con el condicionamiento de los recursos.
Xóchitl Gálvez
En un artículo previo me referí ampliamente a la política de ciencia de Xóchitl Gálvez. Luego de la reunión que sostuviera el pasado mes de abril con integrantes de las comunidades de educación, cultura y ciencia, la candidata de la coalición “Fuerza y Corazón por México” continuó expresando sus ideas en materia de ciencia y tecnología en diversos eventos.
Xóchitl en el Poli
Xóchitl Gálvez se reunió el pasado 13 de mayo con la comunidad del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Fue una reunión sui generis pues no se realizó en alguno de los campus de esta institución, sino en un hotel de Polanco. No estuvo presente para darle la bienvenida el director general, Arturo Reyes Sandoval —quien no oculta su afinidad con la candidata oficialista Claudia Sheinbaum y con la directora del Cohnacyt, María Elena Álvarez-Buylla Roces. Tampoco fue convocada la prensa a dicha sesión.
A pesar de ello fue un evento muy relevante, pues mostró que hay un sector importante dentro de esa institución que simpatiza con Gálvez y sobre todo con su visión respecto al futuro del instituto creado por Lázaro Cárdenas. El nivel de los asistentes no fue menor. La bienvenida estuvo a cargo del exdirector del IPN Diódoro Guerra y tuvo el respaldo de un grupo numeroso de exdirectores generales, así como otros directivos y personal académico del Instituto.
Ante la ausencia de los medios, parte importante de lo que ocurrió fue dada a conocer por algunos de los asistentes en las redes sociales, como lo hizo Luis Niño de Rivera y Oyarzabal en su cuenta de Facebook.
Xóchitl reconoció la insuficiencia del presupuesto con que cuenta este Instituto y se comprometió a elevarlo. Ofreció además transformar a fondo al IPN impulsando su descentralización.
Gálvez arrancó una gran ovación del auditorio cuando hizo la siguiente declaración: “No me acaba de gustar la figura de desconcentrado para el IPN, yo pensaría por lo menos en un organismo descentralizado”.
También fue ovacionada cuando dijo que de llegar a la Presidencia designaría al director general del Instituto con base a sus méritos técnicos y académicos a partir de una terna emanada y seleccionada con los mecanismos diseñados por la propia comunidad.
No hay que olvidar que se trata de una de las instituciones públicas más importantes del país en materia de investigación científica y tecnológica.
Un comentario que hizo Xóchitl Gálvez en sus redes sociales luego de su visita al Instituto Politécnico da una idea de lo que ocurrió a pesar de tratarse de una reunión privada:
Estoy convencida que para que un país salga adelante tiene que invertir en ciencia, innovación y tecnología.
Por eso en mi gobierno vamos a regresarle los recursos a la investigación que el actual gobierno quitó. Muchas gracias a la comunidad del IPN por el diálogo de esta mañana.
Xóchitl en los debates
El pasado 19 de mayo se realizó el tercer y último debate entre las candidatas a la Presidencia de la República Xóchitl Gálvez Ruiz y Claudia Sheinbaum Pardo y el candidato Jorge Máynez. Estos encuentros son momentos especiales en las campañas electorales. Son un espacio de revelación de lo que tienen en mente y consideran que es lo más importante que deben transmitir al electorado.
En el primer debate, el formato establecido incluía la lectura de algunas preguntas de la ciudadanía, lo que permitió que surgiera una sobre el apoyo que se daría a estas actividades. Le correspondió responder por sorteo al candidato de MC, Jorge Máynez. Era evidente que no había pensado en este asunto y respondió lo que pudo, recurriendo a un lugar común. Dijo que aumentaría el presupuesto para la ciencia para alcanzar el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) y que los recursos los obtendría de aumentar los impuestos a la industria tabacalera, es decir, una ocurrencia para salir del paso. Eso fue todo.
En el segundo debate el tema no fue tocado por Máynez y tampoco por Claudia Sheinbaum, fue Xóchitl Gálvez quien ante la pregunta de cómo se podría apoyar en infraestructura a empresarios para fortalecer el empleo, dijo que habría que impulsar la educación, la ciencia y la tecnología, especialmente en el contexto de la relocalización de empresas, el nearshoring.
En el tercer debate Xóchitl Gálvez fue la única que abordó el tema de la ciencia y la tecnología, al discutirse la política social. Afirmó que la única manera de salir de la pobreza es con una buena educación. Dijo que el gobierno que Claudia Sheinbaum representa le quitó el dinero a la ciencia. Por eso, reiteró: “Le vamos a regresar el dinero a la ciencia y a la tecnología”.
Luego, en el tema del combate a la inseguridad y crimen organizado, planteó que debe utilizarse la tecnología, cosa que pasaron por alto sus colegas participantes. Y al abordar los tópicos sobre migración y política exterior dijo que estamos ante la mejor oportunidad en nuestra historia con el nearshoring, que involucra áreas como la de semiconductores, la industria aeronáutica, electro movilidad, inteligencia artificial, robótica, etcétera. Pero para ello se requieren —dijo — educación ciencia y tecnología, y el gobierno actual canceló las becas a los estudiantes para estudiar en el extranjero.
Una cita con periodistas
Luego, el 13 de mayo, durante la confrontación que tuvo con los periodistas del programa Tercer Grado, abordó nuevamente el tema y puntualizó.
… hablamos de 2 proyectos de nación totalmente distintos, y el mío es un proyecto que sí apuesta a que los pobres salgan de la pobreza… La gran diferencia con Morena es que yo sí creo que tenemos que crecer económicamente el país, tenemos que tener más inversión, tenemos que generar más empleos…
La única manera que la gente gane más, es entendiendo la transición que viene hacia los nuevos empleos de mentefactura. Los empleos se van a transformar con la inteligencia artificial a una velocidad increíble. O le ayudamos a nuestros trabajadores, a nuestros jóvenes, a nuestros técnicos a adquirir las nuevas habilidades o simplemente no tenemos espacio en el mundo. Hablamos mucho del nearshoring, pero otra vez nos conformamos con poco. Acaba de llegar una planta de semiconductores a Arizona. Nada más esa planta que se reubicó de Taiwán representa 45,000 millones de dólares. De esas son las que tenemos que entrar en México. Pero para atraerlas necesitamos reinvertir nuevamente en ciencia, en tecnología, en educación.
Adhesiones
En los últimos días Xóchitl Gálvez recibió manifestaciones de apoyo muy importantes. Una de ellas fue la magna concentración en el Zócalo de Ciudad de México y en distintas ciudades del país, así como otras menos numerosas pero igualmente significativas en el extranjero.
La Marea Rosa, como se denomina a este movimiento, llenó el zócalo capitalino y las calles aledañas sorteando numerosos obstáculos. En su discurso, que puede considerarse de cierre de su campaña, Gálvez hizo mención a quienes se dedican a la ciencia, la innovación y las artes. Dijo que ha escuchado y abrazado a mexicanos que han sido maltratados en estos años, entre ellos: “A los profesionistas y a los emprendedores que le dan mucho a México, pero todavía reciben poco… A los artistas y científicos injustamente perseguidos y amenazados”.
En el Palacio de Minería, un recinto de la Universidad Nacional Autónoma de México, el 20 de mayo se llevó a cabo una reunión de la candidata con cerca de 80 intelectuales de muy alto nivel, que representan una parte de los más de 250 firmantes del documento titulado: Integrantes de la comunidad cultural a favor de Xóchitl Gálvez. Un manifiesto suscrito por personas muy reconocidas de los ámbitos culturales universitarios, científicos y artísticos. Roger Bartra fue el encargado de leerlo. En ese texto advierten el peligro de una regresión autoritaria y señalan:
Las elecciones del próximo junio serán una confrontación entre el autoritarismo y la democracia. Creemos que la opción democrática está representada por Xóchitl Gálvez. Nuestro llamado a votar por ella responde a la enorme urgencia de defender la democracia amenazada.
En su intervención Gálvez se pronunció por una democracia liberal que garantice y respete la pluralidad. Aseguró que formaría un gobierno de coalición con las mujeres y los hombres más preparados, más allá de visiones ideológicas. Ese mismo día en un mensaje en su cuenta de X (en la que incluyó un vídeo de la reunión) añadió: “Tengan la certeza que como presidenta voy a gobernar con elementos técnicos y no ideológicos”.
En síntesis, Xóchitl Gálvez ha planteado en sus actividades más recientes que incrementará los presupuestos de las instituciones de educación superior y para la ciencia.
Si en los debates se muestran cuáles son los temas que consideran relevantes los candidatos para transmitirlos a la ciudadanía, Gálvez lo tomó en serio.
En sus distintas intervenciones públicas ha insistido en todo momento en la importancia de invertir en educación, ciencia y tecnología para aprovechar al máximo la relocalización de empresas.
Finalmente ha recibido un apoyo muy significativo de la sociedad, expresado en concentraciones multitudinarias y cuenta con un apoyo muy significativo de científicos intelectuales y artistas de muy alto nivel.
Como señalé al principio, las cartas están sobre la mesa para la decisión final de los ciudadanos el próximo 2 de junio.
Javier Flores
Profesor de la UNAM y periodista científico
Es triste el decir del hacer en Claudia, pues se apega a la arenga de AMLO, si bien la contra robo demasiado, México iba mejorando en su economía a nivel mundial. La idea de la 4T es llevarnos al socialismo, lo cual es aberrante, considerando el caso de Cuba, la pobreza económica y cultural.
La NO corrupción la mejoró AMLO, por su crecania con el crimen organizado.
Debemos ser entes pensantes y decir YA BASTA CON LA 4T.
QUEREMOS UN mÉXICO LIBRE.
Que le suelten las manos al ejercito para que conjuntamente con la DEA, abatan el crecimiento descarado del crimen orgánizado.
DI NO A LA 4T
En el contexto mundial de relativizacion de la verdad y en el nacional envenenado por la ideología de la 4T que desprecia el conocimiento, lograr algo sustancial más allá de la demagogia es imposible. Este pueblo es feliz con los escapularios que le receta su presidente contra un virus mortal (y ya puestos a parecer serios, con ivermectina, que bajo cualquier consideración científica no tenía utilidad alguna) .
Además, vamos 25 años atrazados, países como Turquía ya nos sacan ventaja. Hacia finales de los 90s llevábamos un gran impulso que se detuvo y estancó al cambio de siglo, justo cuando la ciencia mundial tomó mayor velocidad e hizo cambios estratégicos fundamentales. Las élites científicas nacionales -siempre autocomplacientes- se ensimismaron en sus torres de marfil.
El volumen y cantidad de datos que la ciencia moderna genera es gigantesco. Poder publicar en las revistas de mayor impacto y prestigio requiere de una enorme acumulación de nuevo conocimiento generado en un tiempo cada vez mas breve. La ciencia de alto impacto cada va mas rápido que nunca y es muy sofisticada. Requiere de técnicas y equipos que en nuestro país no se han adquirido en suficiente cantidad los ultimos 20 años.
La cantaleta de la soberania y del 1% del PIB etc etc ya se la saben estos populistas irresponsables. La comunidad científica debe plantear medidas novedosas y radicales ¿Que esperan para proponer un Tratado de Libre Ciencia de Norte America, sin aranceles ni impuestos para importar equipos, insumos, intercambio de estudiantes etc con la potencia cientifica mas grande de la historia?