El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados reconoció el trabajo “El efecto de las empresas sociales y solidarias en el desarrollo económico local: evidencia para México”, como mención honorífica para el XIII Premio Nacional de Investigación Social y de Opinión Pública. Este texto es una breve síntesis.
En México, como en China o cualquier otro lado, la mayoría de empresas funcionan distribuyendo una porción de los ingresos a sus trabajadores en forma de salario, mientras que las ganancias, netas de costos, se reparten entre aquellas personas propietarias de la empresa. Pero resulta que, en general, las ganancias son unas cuantas veces más grandes que los salarios. Es la invariante realidad y parece que no hay alternativa. ¿O sí?
En sus Principios de economía política (1848), John Stuart Mill escribió que: “Trabajar a las órdenes y para beneficio de otro, sin tener ningún interés en el trabajo […] no es, incluso cuando los salarios son altos, un estado satisfactorio para los seres humanos”. Mill preveía un cambio. El autor, más conocido por sus teorías sobre la libertad, el utilitarismo y trabajos de economía clásica, predecía que: “La relación de jefes y trabajadores será gradualmente sustituida por una asociación […] incluso, al final de todo, por una asociación de obreros entre sí”.
Lo que Mill describió entonces es lo más similar a lo que hoy llamamos una empresa social y solidaria (ESS). Estas empresas no son quimeras: son una realidad en varias latitudes. En Francia, las cooperativas agrícolas o financieras son empresas grandes y extendidas en todo el territorio. Lo mismo sucede en países como India, o muchos otros, como reporta el Observatorio Mundial de Cooperativas.
El cooperativismo no es ajeno a México. Incluso, en 2013 se aprobó la Ley de Economía Social y Solidaria (LESS), que establece algunas pautas o características que definen a las ESS. Por ejemplo, éstas tienen una base de organización colectiva, de forma que la propiedad de la empresa y los medios de producción son colectivos. Tienen como principio la inclusión y el beneficio mutuo de los grupos que las conforman, y un sentido de identificación comunitario.
¿Qué podemos esperar de las ESS? ¿Qué efectos económicos tienen? Como lo esbozó Mill, la teoría económica puede ofrecer algunas predicciones. En un contexto donde los trabajadores se benefician de las ganancias de la empresa, es probable que estos sean más productivos. Si ese es el caso, puede que en los lugares donde se ubican las ESS haya mayor crecimiento, reflejado en mayor desarrollo económico. Dado que no hay tantos indicios que prueben esta relación, nuestro trabajo busca aportar nueva evidencia empírica al respecto.

Lo que (no) sabemos de las ESS en México
Recientemente el Inegi, en colaboración con el Instituto Nacional de la Economía Social (Inaes), publicó un estudio sobre la economía social en México. Según este ejercicio de contabilidad, el PIB de la economía social alcanzó un monto que equivale a 1.6 % del PIB nacional para 2018. Es decir, de cada 100 pesos que se generaron en el país en 2018, 1.6 son de la producción que generan las ESS.
Este ejercicio es muy valioso, pues permite darnos una idea del alcance de las ESS en el desarrollo a nivel país. Sin embargo, no nos permite saber mucho sobre el impacto de las ESS en su entorno directo: en las localidades en donde se ubican. Es ahí donde nuestro trabajo intenta aportar.
¿Dónde se ubica la cooperación? Empresas sociales y solidarias en México
Localizamos a las ESS por medio del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del Inegi. Filtramos todas las unidades económicas que tengan una razón social o un nombre relacionado con la economía social y solidaria. Por ejemplo, establecimientos que son “Sociedad cooperativa”, “Sociedad Financiera Comunitaria”, “Sociedad Cooperativa de ahorro”, entre otros, entran en nuestra categoría de ESS. No incluimos ejidos ni otros establecimientos que con alta probabilidad no son ESS (“Panadería la Unión”). Los datos están disponibles en Directorio de Empresas Sociales.
Mapa 1

Fuente: Elaboración propia con datos del DENUE. Cada triángulo blanco en el mapa representa la ubicación exacta de una ESS.
Para el segundo semestre de 2019, encontramos más de 5000 ESS. El Mapa 1 muestra la ubicación precisa en longitud y latitud de cada una de las ESS. Con estos datos podemos saber algunas cuestiones simples sobre las ESS en México.
- ¿Dónde se ubican las ESS? Hay en cada estado de la República. Los estados que concentran la mayoría son Veracruz, Chiapas, Sinaloa, Guerrero y Sonora. Sin embargo, hay una gran variación en dónde se ubican las ESS dentro de cada estado. Por ejemplo, muchas de las ESS se encuentran en zonas costeras y fuera de las zonas metropolitanas.
- ¿A qué se dedican? 4 de cada 10 ESS se dedican a la agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal y pesca. Otros giros relevantes son transportes, comercio al por menor y por mayor, entre otros.
- ¿Qué tan grandes son? ¿Cuánto empleo generan? Las ESS tienden a ser micro y pequeñas empresas. Entre las ESS, aproximadamente 4 de cada 10 emplea entre 1 y 10 personas; 3 de cada 10 emplean entre 11 y 51 personas.
Aunque usamos fuentes de datos distintas, los últimos dos puntos son similares a lo que encuentran Inegi e Inaes. La novedad de nuestro ejercicio es poder localizar a las ESS de forma precisa y así evaluar su efecto en el desarrollo económico local. ¿Pero cómo medimos el desarrollo económico a nivel local?
Ojos que todo lo ven: luz satelital como medida de desarrollo económico
Para evaluar el desarrollo económico de una región o un país por lo común se utiliza un indicador que todo mundo ha escuchado: el PIB, que cuenta qué tanto se produjo en un territorio en un momento determinado. En la mayor parte de la historia, incrementos en el PIB, o aquello que llamamos crecimiento económico, se acompaña de incrementos en los niveles de vida de las personas: mayor esperanza de vida, educación, más tiempo libre, entre otros.
Pero contabilizar la producción es un proceso complejo: sumar qué produjo la tortillería, restar lo que en realidad produjo el campesino, sumar las horas de trabajo de los empleados, entre otras operaciones aritméticas, para llegar a una cifra. Es por eso que las cuentas nacionales se publican cada trimestre y cada año. Además, el PIB suele medirse para unidades geográficas grandes: países o regiones.
¿Cómo tener entonces medidas de desarrollo económico para unidades más pequeñas? La respuesta de los economistas es dejar que las luces hablen. Estudios recientes muestran que la luz nocturna medida desde el espacio es una buena medida para aproximar el desarrollo económico a nivel local. Se utilizan fotografías satelitales de alta definición que produce la NASA u otros organismos. Nosotros utilizamos fotos que tienen pixeles o celdas de aproximadamente 25 kilómetros cuadrados, donde varía la iluminación entre celda y celda. ¿Por qué decimos que estas son medidas desagregadas? Para darnos una idea, las fotos satelitales de luz nocturna tienen información que es 31 veces más desagregada que el tamaño promedio de un municipio en México.
Mapa 2

Fuente: Elaboración propia con base en datos de Elvidge y coautores (2019). Cada punto representa una celda o pixel de aproximadamente 25 kilómetros cuadrados. La escala de colores corresponde a la intensidad de luz nocturna.
El Mapa 2 muestra cómo se ve México de noche desde el espacio. Las celdas o pixeles que se ubican sobre el centro de la Ciudad de México tienen gran iluminación comparadas a las que se ubican en la sierra de Chihuahua. ¿Por qué? Porque en la Ciudad de México se concentra la población y la actividad económica. De esta forma, las luces nocturnas nos indican el desarrollo económico por medio del espacio.
Una forma de mostrar que las luces nocturnas sí captan de forma correcta el desarrollo económico a nivel local es compararlas con otras medidas ya existentes. La Figura 1 muestra cómo varían las luces nocturnas a nivel municipal, divididas entre su población, con el ingreso promedio mensual per cápita a nivel municipio según los datos del Censo 2020. A mayor intensidad de luz nocturna, encontramos que hay mayor ingreso. Entonces, las luces nocturnas sí miden de forma correcta el desarrollo económico local.
Figura 1

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la muestra ampliada del Censo de Población y Vivienda 2020 y de Elvidge y coautores (2019). El eje horizontal representa la luminosidad nocturna per cápita promedio a nivel municipal para el año 2020 en escala logarítmica. El eje vertical representa el ingreso per cápita promedio a nivel municipal para el año 2020 en escala logarítmica. Cada punto representa el promedio por veintil de iluminación nocturna per cápita e ingreso per cápita.
Cooperación y crecimiento: ESS y desarrollo económico local
El Mapa 3 muestra la ubicación de las ESS en los triángulos blancos y las celdas con su respectiva intensidad de luz nocturna. El mapa ilustra nuestro análisis, así como nuestros resultados. Excluyendo las celdas de iluminación muy alta, que son celdas parte de zonas metropolitanas o zonas urbanas medianas, parece haber una correlación entre la presencia de ESS y un aumento relativo en la iluminación nocturna. Es decir, si comparamos dos celdas donde en una existe una ESS mientras en la otra no, hay un poco más de iluminación en aquella con una ESS.
Mapa 3


Fuente: Elaboración propia con base en datos de Elvidge y coautores (2019) y el DENUe. Cada punto representa una celda o pixel de aproximadamente 25 kilómetros cuadrados. La escala de colores corresponde a la intensidad de luz nocturna. Cada triángulo blanco en el mapa representa la ubicación exacta de una ESS.
Los resultados confirman esta intuición. Al comparar celdas vecinas, y tomar en cuenta diferentes variables que podrían afectar nuestros resultados, encontramos que en efecto la presencia de una ESS extra en una celda incrementa la iluminación nocturna entre 3 % y 5 %. Simplificando: la presencia de ESS incrementa el desarrollo económico local en los territorios donde estas se ubican en comparación de los territorios aledaños donde no hay ESS. Estos resultados se dan de forma específica en las zonas con menor nivel de desarrollo económico. De forma que la presencia de ESS en zonas densamente pobladas o previamente ricas no tiene ningún efecto, mientras que benefician positivamente las zonas más marginadas.
Conclusiones
Las empresas que velan por el bienestar de sus integrantes tienen efectos positivos en los entornos en que se ubican. Sin embargo, la agenda de investigación de las ESS está lejos de tener todas las respuestas. Hace falta saber más de cómo las ESS afectan el desarrollo económico local. ¿Son estás empresas más productivas que otras? ¿Es porque sus trabajadores ganan más y por tanto tienen mejor calidad de vida y mayores niveles de consumo? ¿Es porque proveen mayores bienes públicos e infraestructura?
Este estudio ofrece nueva evidencia que aporta a las teorías de desarrollo local y el impacto de la economía social y solidaria. Con sus limitaciones, nuestro análisis pretende ser un punto de referencia para posible política pública que busque fomentar el desarrollo económico desde una visión alternativa de producción y bienestar social.
Guillermo Woo Gómez
Ingeniero civil por el ITESO. Maestro en Planeación Regional y Urbana por el LSE. Durante los últimos 27 años ha trabajado en cuestiones de desarrollo económico, política
industrial y planeación regional.
Guillermo Woo Mora
Candidato a doctor en economía por la Paris School of Economics. Estudió la licenciatura y la maestría en economía en el CIDE.
Raúl Cepeda Suárez
Estudiante de economía en el CIDE y economista en el Banco de México
1 El tamaño promedio de un municipio en México es de 796 kilómetros cuadrados. Así, 796 entre 25 da un total de 31.
2 Utilizamos una especificación econométrica de Primeras Diferencias Espaciales
Que importante es tener una metodología cualitativa frente a una cuantitativa. Este estudio, que muestra solo la segunda, presenta grandes sesgos de interpretación. Desde toda la tradición de estudios que se han hecho en el país sobre este fenómeno, esta información presenta, más que avances, un retroceso por los niveles de homogenización que realiza. Claramente, para superar el sesgo metodológico y los errores de interpretación de datos, es necesario que hagan un buen estado del arte y ampliar el marco teórico.
Por señalar algo más concreto, es un problema comprender a la ESS solamente mediante parámetros empresariales y de desarrollo local. Las mismas organizaciones de la ESS cuestionan esas categorías y que se muestran con lógicas que no coinciden con esos datos. Además, entender las diferentes trayectorias históricas regionales se vuelve fundamental. No es lo mismo hablar del noreste mexicano que del sureste.
Sí coincido en que sigue haciendo mucha falta seguir investigando.