México D.F., a 21 de octubre del 2012
En una reunión que tuvo lugar el 17 de octubre pasado, la Comisión de Premiación del Premio FIL de Literatura 2012, integrada por Raúl Padilla (Presidente de la Asociación Civil del Premio FIL), Roberto Vázquez Díaz (representante de CONACULTA en nombre de Consuelo Sáizar), Joaquín Díez-Canedo (Director General del FCE) y Jorge Souza Jauffred (representante del Gobierno del Estado de Jalisco), determinó entregarle “en los próximos días” el Premio FIL 2012 a Alfredo Bryce Echenique “en su ciudad de residencia” (en los días por venir, la ciudad de París). En el comunicado que dio a conocer la FIL al día siguiente, dicha Comisión afirma que comprende el malestar y las protestas que algunos académicos y miembros de la comunidad cultural han manifestado en contra de la decisión del jurado y afirma también respetar las posturas críticas que se han expresado al respecto. Sin embargo, enseguida añade que la decisión del jurado es inapelable. Es con base en esta “inapelabilidad” que la Comisión de Premiación adoptó la decisión ya referida. Esto lo hicieron al amparo de la cláusula décima de la convocatoria del premio, que le otorga a esa comisión la facultad de resolver cualquier “situación no prevista”.
Lo primero que tenemos que manifestar es que el objetivo que nos propusimos desde que hicimos pública nuestra inconformidad con el otorgamiento del Premio FIL 2012 a Bryce Echenique no se ha cumplido. Creemos, sin embargo, que la Comisión de Premiación ha dado un paso que no es menor: su decisión nos parece una clarísima llamada de atención al desempeño del jurado, concretamente a su despreocupación manifiesta por haber elegido como ganador del Premio FIL 2012 a un plagiario contumaz. Conviene no confundirse a este respecto. La decisión de premiar a Bryce Echenique fue adoptada por los siete miembros del jurado y sólo ellos podían revocar la decisión original. En la situación presente, son ellos los únicos que pueden modificar la resolución tomada por la Comisión de Premiación. Si la decisión del jurado es inapelable, como recuerda esta Comisión en el comunicado que nos ocupa, este hecho no excluía (y no excluye) la posibilidad que tiene aquél de reconsiderar.
En cuanto a la cláusula décima, pensamos que si la enorme reacción que ha suscitado el otorgamiento del premio a Bryce Echenique ha creado una “situación extraordinaria”, esta misma situación justificaba medidas bastante más enérgicas que entregar el Premio FIL fuera del territorio nacional. Si la entrega en Guadalajara resultaba vergonzosa, no resulta menos vergonzosa por el hecho de que se lleve a cabo en París; una entrega que incluye los 150,000 dólares que, como es sabido, salen parcialmente del erario público.
Son muchas las lecciones que se pueden extraer de lo acontecido hasta hoy con el Premio FIL 2012. En primer lugar, las autoridades correspondientes y la comunidad cultural mexicana deben emprender lo antes posible el camino que lleve a terminar de una vez por todas con las anomalías que caracterizan la integración de los jurados literarios en nuestro país. Como ha argumentado el escritor Alberto Ruy-Sánchez, diversas faltas caracterizaron la integración del jurado del Premio FIL 2012. Con base en esta experiencia y en muchas otras que podrían aducirse, creemos que se debe proceder a una profunda reforma institucional en lo relativo a la conformación y forma de operar de los jurados que decidirán en el futuro el Premio FIL. Entre otras cosas, tienen que establecerse políticas muy claras en cuanto a cualquier conflicto de interés. Esta reforma podría ser el comienzo de una transformación de un ámbito (el de los jurados de premios literarios) en el que lo que ha primado desde hace mucho tiempo son el mercadeo y los intereses creados.
En un artículo titulado “La ética del oficio”, otro destacado escritor mexicano, Juan Villoro, uno de los primeros en manifestarse en contra del otorgamiento del Premio FIL 2012 a Bryce Echenique, escribió que lo que está verdaderamente en juego en todo este asunto es “la forma en que se difunde la cultura en México”. Nada menos. Como resulta evidente a estas alturas, los siete miembros del jurado del Premio FIL 2012 no parecen tener intención alguna de modificar su postura. Ni los múltiples argumentos que hemos esgrimido hasta ahora, como grupo y cada uno de nosotros por separado, ni los de muchas otras personas, han hecho mella en ellos. Con base en una idea cuestionable de lo que constituye la obra de un autor y en una concepción del plagio como un aditamento extra-literario, el jurado está decidido a entregarle el premio y el cheque correspondiente a Alfredo Bryce Echenique. El desprestigio que esto implicará para la FIL, para la Universidad de Guadalajara, para CONACULTA y para el FCE no les parece lo suficientemente grave como para repensar su fallo.
El mensaje que, bajo las condiciones actuales, el Premio FIL 2012 de Literatura envía a la comunidad cultural mexicana, a los estudiantes de este país (de todos los niveles, no solamente universitario) y a la ciudadanía en su conjunto no puede ser más negativo. En buena lógica con lo expresado en estas líneas, reiteramos nuestra petición de que el jurado del Premio FIL 2012 reconsidere su decisión.
| Soledad Loaeza | Antonio Azuela | Ariadna Acevedo | Fernando Escalante |
| Mauricio Tenorio | Benjamín Arditi | Alfredo Ávila | Blanca Heredia |
| Gerardo Esquivel | José Antonio Aguilar | Ignacio Almada | Roberto Breña |
A pesar de las triquiñuelas empleadas (línea entre literatura y periodismo; denominación de acusación de plagio, cuando ya ha sido condenado 16 veces por ese delito; menosprecio por el delito; desprecio y ocultamiento de las víctimas de Bryce; etc. ) el caso Bryce a desenmascarado prácticas deshonrosas en el entorno literario, editorial y universitario en Hispanoamérica. La FIL, en su pretensión de menospreciar la condena a Bryce y cubrir la sanción impuesta al plagiador, logró lo impensable: poner en palestra pública la práctica del delito, la corrupción e impunidad en las letras de Hispanoamérica. Una conciencia por el trabajo honrado, por el ganarse el pan, y los premios, con el sudor de la frente, y no por medios fraudulentos, saldrá favorecida con la deshonra de Bryce y de la FIL. El dinero del pueblo mexicano Bryce lo gastará a su antojo, pero a su tumba se llevará, en marca indeleble, su condición humana, de cinismo, que será señalada en la Historiografía del plagio en Hispanoamérica, donde ya ocupa peldaño destacado. Mal ejemplo y mensaje brindan a los jóvenes escritores Bryce y la FIL: el delito y la delincuencia pagan, mejor aun si se es delincuente de cuello blanco. No en "literatura" sino en Agronomía y Agroecología, en el caso de Colombia, hay dos ejemplos. En la Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, se publicaron dos libros ("Agricultura y ambiente", de Martín Práger y Efraín Escobar, 2003 y "Agroecología", de Martín Práger, José Restrepo, Diego Ángel, Ricardo Malagón y Adriana Zamorano, 2002), denunciados por plagio múltiple; los casos siguen en impunidad institucional. Posiblemente existe un cartel de las publicaciones universitarias fraudulentas; docentes y estudiantes guardan silencio cómplice, a pesar de la contundencia de las pruebas. El caso Bryce, seguramente, al tocar fondo, destapará muchas ollas podridas del mundo "intelectual" y universitario en Hispanoamérica. El tiempo y los hechos lo dirán. Visite el portal http://www.plagiosos.org y los Face del Grupo Plagiosos y Son Plagiosos.
Muy en desacuerdo con la campaña que realizan algunos intelectuales mexicanos. En desacuerdo como profesor y como ciudadano de este país golpeado por tantas vilezas. No solo han linchado públicamente a Bryce Echenique, sino que además buscan asegurarse de que nadie opine en sentido contrario. ¿De donde salió este puritanismo histérico respecto de la originalidad de las ideas? Sorprende que los líderes-empresarios de Nexos y Letras Libres ignoren la torpeza de esta campaña, concentrada en defender del plagio a… unos artículos periodísticos. ¿Qué diría Enrique Krauze si investigáramos con lupa para saber quién dijo antes que él esa pirámide de lugares comunes que son sus libros? Lo mismo podría aplicarse a Guillermo Sheridan y es posible que ese señor, en los pocos momentos que tiene de calma y raciocinio, piense lo mismo con relación a los miles de versos que tienen antecedentes casi idénticos. ¿No será que ustedes tienen sus propios candidatos para cuanto premio se aparece en el horizonte y que ya encontraron la manera de aterrorizar a sus contendientes? No señores, siempre habrá quien ponga en primer lugar lo que debe venir en primerísima instancia: la calidad artística.
Antes que la técnica y el análisis de renombrados escritores un profesor debe enseñar etica y a no plagiar (robar), no cabe hablar de excelencia sino existe lo primero.
A los acusadores de Bryce Echenique: Dentro de 50 años América Latina recordará con afecto Un mundo para Julius, una obra maestra que llegó para quedarse por encima de cuanto hagan ustedes o sus dláteres peruanos. Y quizá algún biógrafo escrupuloso llegue a interesarse en saber quienes son ustedes. Yo por lo pronto, le enseño a mis alumnos a distinguir entre los moralinos acomplejados y los genios. Échense la biografía de alguno de los grandes escritores del mundo: su vida estuve casi siempre plagada de ataques provenientes de la mediocracia.
Totalmente de acuerdo. Sin embargo, Villoro pone el dedo en una llaga que nadie ha querido mirar. "Una de las ferias más importantes del mundo", según Mauleón, que es presidida por alguien a quien otra gran manta de impunidad protege de acusaciones no por plagios literarios, sino por vidas.
Alfredo Bryce Echenique
es conocido plagiario
-o escritor extraordinario
según la norma que aplique-
Y para evitar que explique
que su proceder no es vil,
hay un jurado gentil
que decidio con cachaza:
¡Que le lleven a su casa
los dolares de la FIL!!!