En el Blog de la Redacción de Nexos, presentaremos en estos días varios textos que son parte de una discusión que inició con la publicación en el diario La Razón, de un artículo de Fernando Escalante, "Divino Tesoro". En este primer post, ponemos el artículo original de Escalante, y las respuestas que recibió de Roberto Breña, David Peña Alfaro, y Blanca Heredia.
Divino tesoro
Fernando Escalante Gonzalbo
Yo sé que no queda bien decirlo, pero la verdad es que nunca me ha parecido que la juventud sea garantía de nada. Los jóvenes pueden ser espontáneos, ingenuos, generosos, entusiastas, sin duda: también arrogantes, irresponsables e inmaduros. Digamos que son jóvenes.
Entiendo muy bien la alegría con que se ha recibido en La Jornada el movimiento #YoSoy132. A medio camino, se ha encontrado con un nuevo recurso de campaña, con una resonancia que no puede esperarse ni del PT ni de Convergencia. Así que ha creado casi una sección específica para anunciar diariamente las novedades del movimiento, que con toda soltura titula “Primavera mexicana” (¿se acordará alguien de que en el origen de tanta primavera está la de Praga, y lo que eso significa?). Dondequiera que se juntan veinte muchachos y aparece alguien con una cartulina, La Jornada se apresura a titular: “#YoSoy132 apoya…”, “#YoSoy132 exige…” A ver quién dice que no. En el arrebato, llega a extremos sonrojantes. Festeja, por ejemplo, el “florecimiento cívico” en un editorial de raro fervor: “son impresionantes, por decir lo menos, la lucidez, la fluidez y el civismo”, porque “los muchachos… habrían podido reducirse a una masa heterogénea”, pero no, con una “metodología deliberativa precisa”, han abordado “aspectos problemáticos del acontecer nacional que han sido soslayados por las principales fuerzas partidistas”, y son: “solución a la violencia,… una política educativa coherente, … arte, cultura, ciencia y nuevas tecnologías y participación de migrantes”. Visto así, es una suerte que hayan aparecido los muchachos –para que los partidos dejen de “soslayar” la violencia y la educación, y la cultura. En el Altiplano se llama a eso dar atole con el dedo.
Me sorprenden un poco más los que escriben preocupados, para aconsejar a los muchachos que “no se dejen manipular”. Significa que también piensan que hay algo auténtico, originario, grave, que es lo que de verdad piensan los jóvenes, y creen que eso está dicho o puede decirse en #YoSoy132, pero temen que pierda su pureza –y que se disuelva en política. Yo, la verdad, aunque lo intento, no consigo preocuparme por eso. Veo una movilización más o menos desorganizada, como casi todas, unos cuantos gestos muy atractivos, y un membrete que ha conseguido súbitamente el monopolio de la representación de “los jóvenes”. A continuación, lo que hay es un pleito de políticos buscando votos, con los jóvenes subrogados en “los jóvenes”, que de momento sólo existen como #YoSoy132.
A mí lo que me sorprende es lo viejos que son “los jóvenes”. Es posible que muchos aplaudan precisamente por eso –porque se parecen tanto a sus papás, y a sus abuelitos. Pero no deja de ser curioso ver desplegarse todos los automatismos de la vieja cultura política.
Para empezar, resulta simpático que su primer arranque de civismo consista en pedir que se les exima de cumplir con una regla que no les viene bien. Dicen que nomás es por esta vez, nomás para ellos, y porque es en bien del país, pero sí que por favorcito les cambien la fecha de registro de observadores electorales. Se dirá que es una regla sin importancia, y es verdad: ¡hay tan pocas reglas que tengan importancia…! En cambio el gesto resulta de lo más revelador.
Después está la inercia por la que el movimiento se convierte en El Movimiento, una formación de aluvión, que lo recoge todo. A golpe de solidaridad con los compañeros en lucha, #YoSoy132 ya suma a los ejidatarios de Atenco, a los maestros huelguistas de la CNTE, a los padres de la guardería ABC, al Sindicato Mexicano de Electricistas, a los campesinos de Wirikuta… Y por devoción explícita en sus comunicados, al 68 y el 71, la APPO, el zapatismo, el villismo y el magonismo, el EZLN, y lo que llaman “la insurgencia armada de los 70”.
A continuación, el resorte que resulta más corrosivo para la vida pública, que es la convicción de que no se puede confiar en nada, ni se sabe de verdad nada, que no hay información cierta de nada, nunca. Que los medios mienten, los políticos mienten, las instituciones mienten siempre, nos ocultan La Verdad. Por eso les toca a ellos despertar al pueblo. Un ramillete de carteles, de los que presume La Jornada: “Información, no manipulación”, “No a la imposición”, “IFE, no pisotearás nuestra democracia” (la suya, que se hace contra el IFE).
Finalmente, cuando buscan soluciones para luchar contra el fraude electoral que se avecina, se les ocurre que hay que vigilar las casillas, y revisar el padrón, y los procedimientos para contar votos, y de paso los gastos de campaña y a las empresas encuestadoras… Terminan echando mano del recurso para situaciones desesperadas, que es buscar a alguien con “autoridad moral” para que se haga cargo de todo. Por supuesto, se encuentran de manos a boca con la UNAM. Habría que pensar en ello: dice mucho del movimiento, de “la UNAM”, y del resto del país.
Por ese camino, es verdad, tarde o temprano acabarán inventando el IFE. Si nos va bien, hasta el IFAI. En serio, ¡qué viejos resultan “los jóvenes”!
Mi querido Fernando:
Con la expectativa de iniciar un debate , me tomo la libertad de decir algunas cosas sobre tu último artículo. Difiero casi por completo con tu manera de acercarte al movimiento 132 (o “primavera mexicana” o como lo quieras denominar).
Acercarte a este movimiento a través de La Jornada me parece la manera más fácil de hablar en su contra y no ver nada positivo en él. Qué duda cabe que muchas de las cosas que dices sobre “la juventud” (en general) son ciertas, pero eso es quedarse, justamente, en generalidades (que, por lo mismo, así como las has escrito tú, las han escrito otros…por lo menos muy similares). Yo no sé qué va a pasar con el movimiento 132, lo que sí sé es que un grupo de jóvenes en la Ibero decidieron organizarse para expresar, con meridiana claridad, que no eran acarreados, ni manipulados, ni nada que se le parezca. A raíz de esa decisión y esa organización el movimiento se ha ampliado y ha tenido la difusión que todos conocemos. Merecida o no, exagerada o no, lo cierto es que nada está “volteando la tortilla” tanto en esta elección como ese movimiento.
Que los jóvenes mexicanos de todo el país, de universidades privadas y públicas, estén discutiendo, se estén organizando y se estén manifestando como lo están haciendo contra la manera en que funcionan los medios masivos de comunicación y contra las mentiras del PRI y contra otros aspectos de la vida pública mexicana me parece bien, me parece importante y, para decirlo de manera un tanto cursi, me parece sano para esa misma vida pública. No me esperaba que esto saliera de los jóvenes universitarios y menos aún me esperaba que saliera de los jóvenes universitarios de la Ibero, pero, al menos yo, lo celebro. Que a final de cuentas el movimiento 132 acabe en poca cosa es algo que me parecería bastante lógico (aunque sólo sea porque los universitarios lo son solamente durante cuatro años), pero descalificarlos como lo haces en tu último texto me pareció una reacción más bien impulsiva; la cual, lógicamente, me pareció simplista y corta de miras (y esto, aclaro, no implica idealizar al movimiento). Tu proverbial escepticismo ante la naturaleza humana te obnubiló respecto a algunos aspectos positivos que, sin duda, tiene el movimiento 132. El sólo hecho de haber convertido esta elección en una verdadera contienda electoral no es, desde mi punto de vista, un logro menor.
Con el afecto de siempre,
Roberto Breña
Querido Fernando: Es difícil mantenerse al margen. Me aviento al ruedo: El picor de esta salsa proviene, en primera instancia, del hecho de que los muchachos que iniciaron este movimiento son de una universidad privada. Probablemente el hecho no hubiera pasado a mayores si el trompicón juvenil de EPN se hubiera dado en el auditorio Ho-Chi-Min de la Facultad de Economía de la UNAM.
¿La Ibero? ¿El ITAM?, ¿leí bien? De repente nos damos cuenta de que en Santa Fé también hace aire, y que el descontento en contra del status quo o el prometido porvenir político es más amplio de lo que parecía. Los jóvenes de universidades de las llamadas de paga –familias acomodadas- también tienen su piedra en el zapato. Quizás su futuro ya no lo pueden imaginar a bordo del Mercedes Benz.
Después viene una descomposición del #132 más o menos esperada. Se juntan todos, se tratan de organizar y el movimiento se hace un mazacote porque la verdad es que no se tienen las cosas claras. El #132 se hace una especie de “Occupy Mexican Elections” o similar en donde el único mérito además de pasar lista es tener menos de 28 años (que por cierto a éstas alturas no me parece poca cosa). En una campaña tan anodina como lo que vivíamos por lo menos se revolvieron las aguas, se movieron los numeritos de las encuestas y ahhh, se vendieron más Jornadas….A pesar de tu proverbial escepticismo ante la naturaleza humana, o más bien tal vez por ello, te dejo un fuerte abrazo.
David Peña Alfaro
Querido Fernando,
Me sumo al intercambio. Coincido totalmente con Roberto y tambien con David. Si bien aprecio algunos de los argumentos y dudas que planteas en relación al movimiento iniciado por los chavos de la UIA, difiero en mucho de lo fundamental.
1. Como han mencionado muchos y en este caso Roberto y David: el movimiento #Soy132 es lo más refrescante en esta elección y ha tenido ya un impacto en preferencias electorales y en el clima general de discusión que me parece muy, muy saludable.
2. Coincido con David y muchos otros en relación al hecho de que el movimiento haya surgido entre un grupo de estudiantes de la IBERO le da a ese movimiento mucho de lo que tiene de original y explica también mucho del impacto que hasta ahora ha tenido. Si hubiera salido de la UNAM, del Poli o de Chapingo….no se (para bien o para mal) si estarían donde hoy está ese "movimiento".
3. Coincido con Roberto en que tomar sólo la mirada de La Jornada para evaluar ese movimiento resulta, por decir lo menos, limitado. Está La Jornada, sí, pero también estuvo los primeros dias en particular El Sol de México llegando a todo el país, y también está el periodico en el que tú y yo escribimos: La Razón.
4. Dices en tu texto: Después está la inercia por la que el movimiento se convierte en El Movimiento, una formación de aluvión, que lo recoge todo. A golpe de solidaridad con los compañeros en lucha, #YoSoy132 ya suma a los ejidatarios de Atenco, a los maestros huelguistas de la CNTE, a los padres de la guardería ABC, al Sindicato Mexicano de Electricistas, a los campesinos de Wirikuta… Y por devoción explícita, al 68 y el 71, la APPO, Acteal, el zapatismo, el villismo y el magonismo, y el EZLN, y lo que llaman “la insurgencia armada de los 70”.
Al respecto, me parece que le atribuyes a "EL Movimiento" más forma e identidad del que, hasta el momento, tiene. Algunos de los actores y causas que mencionas se han vinculado a ese Movimiento desde el actor y la causa y no desde "el" Movimiento (es decir, los jóvenes movilizados). Otros más (varios de los que mencionas) salieron solamente en un comunicado de la primera reunion en las islas de la UNAM. Yo veo un "movimiento" que se mueve, que cambia casi día con día, integrado por grupos de estudiantes con distinto nivel de organización, con algunas demandas comunes, pero con posiciones, niveles de participación y grados de articulación muy distintos.
5. También afirmas en tu texto: A continuación, el resorte que resulta más corrosivo para la vida pública, que es la convicción de que no se puede confiar en nada, ni se sabe de verdad nada, que no hay información cierta de nada, nunca.
Aquí una pregunta: ¿cuál resorte? ¿es sólo un resorte, un mero gesto repetitivo sin fundamento? Me inquietó especialmente esta frase de tu artículo, pues, desde donde yo lo veo, el asunto no es, en todos los casos, una mera convicción o creencia gratuita. Es cierto que en muchas ocasiones (veanse, por ejemplo, las respuestas e intervenciones de AMLO en su entrevista del miercoles en Tercer Grado) ese "resorte" es veneno puro, corrosión pura, pues deslegitima, de entrada, cualquier dato o información que no le guste al actor en cuestión y sirve para eximirlo de la necesidad o la obligación de aportar datos y evidencia que sustente sus dichos, críticas, opiniones. Más allá de ese uso -por desgracia y aquí coincido contigo- tan pernicioso de la duda TOTAL y el sospechosismo siempre presente, me parece que es cierto que hay muchísimo que no sabemos en Mexico por la forma en la que esta organizado el poder político, el económico y el que tiene que ver con medios de comunicación. Por citar solo el ejemplo más monstruoso en años recientes: nombres de los 50,000 o 60,000 muertos, condiciones en que murieron y demás, pero la lista en ese tema y muchos otros centrales, es larguísima. En este contexto, la demanda central de los chavos a favor de una estructura de comunicacion e información más balanceada y plural, me parece muy importante.
Las dos cosas que me parecen más originales y potencialmente útiles en términos colectivos del movimiento en formación iniciado por algunos alumnos de la Ibero al que se han sumado muchos de otras universidades públicas y privadas son:
Primero, el que su blanco incluya a una(s) corporaciones privadas dominantes (televisoras) en su mercado y haga de la relación entre estas y una parte de la clase política el foco de su acción.
Segundo: una plataforma de acción colectiva que incluye y permite tender puentes entre grupos de jóvenes separados por abismos que parecian insalvables.
Para terminar, te cuento que mi impresión, hablando con algunos de los chavos que participan en el movimiento, es muy distinta a la tuya. Los veo descubriendose en colectivo, organizándose, inconformes con lo que les heredamos nuestra generación y las anteriores en materia de libertades y animándose a levantar la mano y la voz. Te cuento también que les agradezco a todos ellos, el que hayan logrado que me den ganas de seguir la elección y salir a votar.
Un abrazo grande,
Blanca Heredia

¿refrescar la elección? si, el movimiento de los jóvenes #YoSoy132 ha traido nuevos aires pa’todos y sí, eso se agradece
¿pasará algo más aparte de reunirse en varios Campus? esperemos que si
¿continuarán diviéndose? claro, veremos muchos grupitos
por lo pronto, los nuevos elementos en estas elecciones: las temidas y llamadas ‘redes sociales’ dan mucho de que hablar…
EL PRI ya tiene sus bots en los comentarios de todos los periódicos y blogs.
Déjate de payasadas. Yo no soy ningún <>. Hay gente que piensa muy diferente, aunque nos encanten los movimientos masivos, ¿sabes?.
Personalmente, yo comparto la mayor parte de las opiniones de Fernando.
Por edad y nivel de estudios, creo que califico para ser contado entre los ubicuos "jóvenes", y no sólo me indigna que se nos eche a todos en la misma cubeta (por el simple hecho de ser "jóvenes"), sino que se pretenda siquiera hablar del movimiento de los 132 como una entidad homogénea -o entidad, a secas.
Me parece elocuente la forma en que se dieron las cosas el jueves pasado, cuando los organizadores/dirigentes/vanguardia del movimiento llevaron a cabo su primera asamblea. ¿Seis horas de gritos, descalificaciones y protestas para declarar tres (3) cosas? ¡Y qué cosas! Son antiPeña, son apartidistas y son (faltaba más) antineoliberales. Del mismo modo y sin menoscabo de nada pudieron haberse declarado antiperredé y antieclesiasticos, y no hubieran perdido un ápice de la entidad que les endilgan.
Televisa impone candidato…en el DF. Miguel Mancera es un producto vacío, chatarra, etc etc. Cerco informativo en la ciudad de México. Preparan el fraude chilango.