El huésped incómodo: sobre la ocupación del CIDE

En los primeros días de agosto de este año, tras la renuncia del Dr. Sergio López Ayllón al cargo de director general del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), llegó un profesor externo a sustituirlo. Se trata del Dr. José Antonio Romero Tellaeche, una de las caras más reconocidas de la academia en México.  Este personaje, al que el CIDE y su comunidad recibieron con esperanza en un principio, se convirtió en un huésped incómodo que ha puesto en jaque el bienestar de la institución que dirige.

Ilustración: Estelí Meza

Tras una serie de destituciones por “pérdidas de confianza” y “actos de rebeldía”, Romero perdió la simpatía del alumnado. Aún con miedo de ser castigados, decidimos hablar públicamente sobre nuestro desacuerdo y nuestras preocupaciones. Sin embargo, el huésped se negó a dejar su cargo y su presencia en el CIDE se volvió incómoda, por decir poco. Como si las cosas no pudieran ponerse más feas, el 29 de noviembre Romero fue seleccionado para ocupar el puesto de director general de la institución de forma permanente, a pesar de los reclamos de las y los estudiantes.

Fue ese mismo día que algunos miembros de la comunidad estudiantil se armaron de valor y decidieron tomar las instalaciones del plantel de Santa Fe del CIDE, poniendo en riesgo no solo su permanencia en la universidad, sino también su integridad física. Debo confesar que en un principio estuve en desacuerdo ante la posibilidad de que se llevara a cabo dicha acción, pues pensaba que Romero no sería escogido como director y, por tanto, las cosas en el CIDE se calmarían. Sin embargo, no fue así.

Es por eso que hoy decido expresar públicamente mi apoyo a la toma de las instalaciones y al paro indefinido de actividades. Reconozco la valentía de mis compañeras y compañeros y respaldo sus acciones. Quiero aclarar que, si bien la toma fue llevada a cabo por un reducido grupo de alumnos, la mayor parte de la comunidad estudiantil se manifestó a favor de esta decisión. Es claro que no todos tenemos el coraje y la determinación de pasar noches frías en las instalaciones del CIDE a la espera de que nuestras demandas sean escuchadas. Por eso mismo admiro a los valientes que no dudaron en entrar al CIDE y tomarlo. Ellas y ellos son los verdaderos héroes de esta historia.

No sabemos por cuánto tiempo permanecerán cerradas las instalaciones, mucho menos si en algún momento nuestras voces serán escuchadas por las autoridades responsables de haber elegido a Romero como director. Queremos fuera al huésped incómodo; queremos recuperar nuestro CIDE. Llevamos casi dos años estudiando de forma virtual y esperábamos por fin regresar a clases presenciales en enero. Hoy somos conscientes de que es posible que no sea así. No sabemos qué pasará con el próximo semestre y aún estamos preocupados por terminar este. Si bien decidimos cancelar las clases que quedaban restantes este año, acordamos seguir con el proceso de evaluaciones para culminar el semestre en curso. Aun en tiempos de distopía, sabemos que lo más importante es continuar con nuestra educación.

Sin embargo, nuestra principal prioridad en este momento es deshacernos del huésped incómodo que ha sido designado para quedarse. Queremos que Romero quede fuera del CIDE y exigimos la asignación de un director o directora cuyos intereses estén en sintonía con la comunidad estudiantil. No somos grupos de interés ni estamos afiliados a ningún partido político. Somos estudiantes que luchamos por recuperar la institución que nos está siendo arrebatada.

 

Giovanni Villavicencio
Estudia la Maestría en Historia Internacional del CIDE.

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Publicado en: Política

2 comentarios en “El huésped incómodo: sobre la ocupación del CIDE

  1. El primer movimiento estudiantil en el CIDE lo inició la segunda generación de Administración pública. Las demandas eran académicas esencialmente. La autoridad nos escuchó y se llegó a un buen acuerdo.

  2. Bien merecido tiene lo que les esta pasando por votar con la tripa y no con el cerebro. Apuesto que al igual que la unam, el cide se desbordó en votos por el peje. Ese es su nivel de conocimiento real de la política, superficial y acomodaticio. De verdad no veían la verdadera cara del peje? Tan fácil es engañarlos?
    Aguanten o aguantense!!!

Comentarios cerrados