El índice de letalidad del Ejército Mexicano a discusión

En el número de noviembre de la revista Nexos, publicamos un texto llamado «Índice letal: los operativos y los muertos» en él los autores hacen un cálculo a partir de diversas fuentes de la relación entre muertos y heridos que hay en los enfrentamientos entre la Policía Federal, el Ejército, la Marina, y civiles. Los autores afirman:

Con un total de mil 598 civiles fallecidos y 253 civiles heridos, el índice de letalidad general del Ejército mexicano es de 6.3, por debajo de la Policía Militar de Río de Janeiro (en las favelas y ante presuntos delincuentes mulatos o negros). Dos variaciones en el índice de letalidad del Ejército resultan preocupantes: el aumento año con año del índice de letalidad del Ejército y las variaciones observables por estado. Durante 2010 y hasta mayo de 2011, dos terceras partes de los civiles fallecidos en enfrentamientos se concentraron en dos estados del país: Nuevo León y Tamaulipas. Ahí, el índice de letalidad adquiere valores que superan con creces a los del resto del país. En cinco meses de 2011, en el estado de Tamaulipas, los enfrentamientos del Ejército dejaron un saldo de 25 civiles fallecidos por cada herido.

Esta afirmación provocó una reacción del Ejército Mexicano, y en una carta enviada al director de Nexos, ofrecieron más datos propios:

“Durante la presente administración”, refiere el coronel Trebilla, el Ejército “ha sido objeto de 1,840 agresiones armadas, en las cuales han fallecido 2,137 agresores y han resultado 331 heridos”.

Pero estos heridos son parte de una cifra no publicada ni en mi columna ni en el estudio referido de Nexos. Es la siguiente: aparte de muertos y heridos, hay “2 mil 78 delincuentes detenidos por agredir a las tropas con armas de fuego”. Todos ellos, dice la Sedena, han sido “puestos a disposición de las autoridades correspondientes, respetando en todo momento sus derechos humanos”.

Catalina Pérez Correa, Rodrigo Gutiérrez y Carlos Silva contestan a su vez a la aclaración enviada por el vocero del Ejército rehaciendo sus cálculos a partir de la información ofrecida:

1. El índice de letalidad mide la relación de muertos frente a heridos. El número de muertos sobre el total de detenidos en agresiones o enfrentamientos es un indicador distinto al índice de letalidad. Este último indicador, que es el utilizado en nuestro estudio, se interesa por los resultados del uso letal de la fuerza. El uso de la fuerza letal puede ser una respuesta adecuada en ciertas situaciones, pero un número elevado de muertos sobre heridos… abre preguntas acerca de cómo se está utilizando dicha fuerza.

2. La Secretaria de la Defensa indica que en el intercambio de fuego ha habido un total de 2,137 civiles muertos por 331 heridos. Es decir, 6.45 fallecidos por cada herido en los nuevos datos aportados por la Sedena o 6.3 en los datos publicados en nuestro estudio inicial.

3. A partir de información de prensa el índice de letalidad de las fuerzas armadas resultó notoriamente superior al de la Policía Federal. En alguna medida puede ser reflejo de las diferencias de entrenamiento entre una institución y otra. No pretendemos hacer un juicio sobre el entrenamiento que da el Ejército a sus elementos. Lo relevante es llamar la atención sobre las consecuencias que tiene la estrategia del gobierno federal de incluir a las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública.

4. La Secretaría de la Defensa propone que para el cálculo del índice de letalidad del Ejército se tome en cuenta el número de detenidos. Si bien también sería un indicador importante de la actividad de las fuerzas armadas, y así lo proponemos en el texto publicado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, no es el que se buscó medir en este estudio.

5. El índice que presenta el estudio es sólo un indicador entre otros. Para la construcción de otros indicadores es indispensable contar con más información, por ejemplo estadísticas forenses de los fallecidos y características de cada uno de los enfrentamientos.

Es interesante cómo poco a poco el contexto está obligando al Ejército Mexicano a cambiar su forma de comunicación. Antes no tenían vocero, no ofrecían datos precisos sobre enfrentamientos, muertos y heridos, y en pocas ocasiones tomaban las publicaciones en prensa como interlocutores. Considerando esto, no hay duda que hace falta una discusión más amplia sobre las actividades policiales del Ejército y la Marina y las consecuencias que estas están teniendo en el crimen organizado, la violencia, y los derechos humanos. Como cualquier otra institución pública, tienen que asumir la responsabilidad de sus actos y consecuencias.


2 comentarios en “El índice de letalidad del Ejército Mexicano a discusión

  1. Son valiosos este tipo de indicadores pues aportan conocimiento sobre el comportamiento del ejército y su uso de la fuerza. Sin embargo, les planteo dos opiniones. La primera es acerca de ser cuidadosos en la interpretación de los resultados pues por ejemplo, Catalina Pérez Correa, Rodrigo Gutiérrez y Carlos Silva en su punto 3 indican que un mayor nivel de letalidad depende del tipo de entrenamiento del ejército sin contar con información que relacione lo primero con lo segundo, y si en esas estamos y queremos establecer una relación basada digamos en el sentido común, habría que saber si estamos comparando el mismo tipo de actividades entre ambas instituciones. La segunda opinión, tiene que ver con una solicitud a anteponer el bien del país y para ello creo que es más claro establecer si lo que están presentando es un trabajo de análisis (o investigación) o bien, una defensa de su posición de que el ejército deba salir de las calles basado en un análisis (o investigación). No aporta, por decir lo menos, el tratar de hacer pasar una cosa por otra. Quién ganará si el ejército mas adelante contrata a un vocero experto en «manejar» a los medios y controlar los daños.

  2. Ademàs de los grupos criminales infiltrados en los tres ordenes de gobierno, Policìa Federal, Estatal y Municipal, esta la mafia de cuello blanco que cobra «uso de suelo» por dejar que el paìs avance… Es decir no hay firma de autorizaciòn para empezar ningùn proyecto si no se les paga por adelantado el 5 por ciento …
    Hay un estado de indefenciòn, que frustra cualquier intento por hacer de Mèxico un paìs prospero. La simulaciòn crece como hiedra venenosa y nos condena a vivir en la Mediocridad. Yo esperarìa que lo ùnico bueno que conserva la Naciòn «El Ejercito» pueda contar con el apoyo econòmico y Moral para liberarnos por lo menos de la Mierda que es el crìmer organizado.

    Gracias.

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