Hace seis años, al final del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, publicamos en nexos “El empleo informal y la precariedad laboral en México en los últimos cuatro sexenios (1995-2017)”. En ese trabajo examinamos la validez de la propaganda de esa administración, que se vanagloriaba de haber generado más empleos formales que todas las administraciones anteriores y que, por lo tanto, el de Peña Nieto merecía el título del “Sexenio del Empleo”.
Nuestro trabajo de entonces demostró empíricamente que el desempeño de la administración de Peña Nieto en el terreno laboral “se caracterizó más por su continuidad con lo sucedido en las administraciones precedentes que por un cambio significativo en la persistente precariedad del empleo, del ingreso familiar y personal de las empleadas y los empleados informales”.

En lo que sigue, realizamos un ejercicio paralelo para el sexenio del presidente López Obrador. Adelantamos que las conclusiones de nuestro examen de los resultados del sexenio de la 4T en el terreno laboral son muy similares, y en algunos aspectos más negativas que a las que llegamos en nuestra investigación sobre el desempeño del gobierno de Peña Nieto.
La definición de empleo informal utilizada en nuestro artículo sobre el desempeño de la administración anterior, y también para el caso de la presente, refiere a las trabajadoras y los trabajadores informales como aquellos que no gozan de seguro de salud (y otros beneficios sociales) asociados directamente a su empleo. La medición del Inegi que utilizamos entonces —y también ahora— se realiza a través del número y porcentaje de trabajadores no afiliados al Seguro Social (IMSS e ISSSTE).
Como puede claramente apreciarse en las cinco gráficas siguientes, durante el sexenio de la 4T no se registró ninguna diferencia significativa en el nivel del empleo informal o en las condiciones de acceso al Seguro Social y a la salud en comparación con los sexenios anteriores. De hecho, si tomamos en cuenta la desaparición del Seguro Popular, es razonable afirmar que los servicios de salud relevantes para los trabajadores y las trabajadoras informales han sido impactados de manera particularmente negativa en el sexenio del presidente López Obrador.
Las gráficas 1 a 5 ilustran claramente la continuidad del fenómeno de la informalidad y del deficiente acceso a los servicios de salud en el sexenio actual.
Gráfica 1

Gráfica 2

Gráfica 3

Gráfica 4

Gráfica 5

¿Qué ha ocurrido con el ingreso por el trabajo de la población ocupada (formales e informales) durante el sexenio de López Obrador?
A pesar de los significativos aumentos de los salarios mínimos decretados por el gobierno de la 4T, los resultados de esta administración en términos del ingreso por el trabajo de la población ocupada en el país son similares a, y en algunos aspectos más negativos que, los del sexenio anterior. En lo que sigue examinaremos a detalle, primero en términos nominales y luego reales, los resultados comparativos entre las dos últimas administraciones.
En términos nominales, el porcentaje de trabajadores (formales e informales) que recibieron en este sexenio, en comparación con la pasada administración, hasta o menos de tres salarios mínimos, subió de 63.5 % a 78.1 %; mientras que los trabajadores que recibieron más de tres salarios mínimos bajaron de 17.1 % a 3.7 %.
En las siguientes tablas podemos apreciar en detalle los cambios ocurridos en los niveles de ingresos de la población trabajadora entre 2018 y 2024. Las tablas comparan los ingresos en términos de salarios mínimos de las dos últimas administraciones. (En la Tabla 1 y en la 2, se hacen comparaciones nominales que no consideran ni el aumento en el salario mínimo ni ajustes por la inflación durante la presente administración).
En términos nominales, entonces, se incrementó el número de trabajadores que recibieron un ingreso igual o menor a tres salarios mínimos.
Tabla 1
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Proporción de personas con un ingreso igual o menor a tres salarios mínimos (en 2018) |
Proporción de personas con un ingreso igual o menor a tres salarios mínimos (en 2024) |
|
63.51 % |
78.01 % |
Paralelamente, el porcentaje de trabajadores con un ingreso en términos nominales mayor a tres salarios mínimos se redujo significativamente de 17.10 % a 3.72 %
Tabla 2
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Proporción de personas con un ingreso mayor a tres salarios mínimos (en 2018) |
Proporción de personas con un ingreso mayor a tres salarios mínimos (en 2024) |
|
17.10 % |
3.72 % |
En la Tabla 3 podemos ver con mayor detalle los porcentajes de trabajadores en los diferentes niveles de ingreso. Lo que observamos es que, en términos nominales, en el presente sexenio aumentó la concentración de trabajadores con muy bajos ingresos, y disminuyó el porcentaje de trabajadores de altos ingresos:
Tabla 3
| Nivel de ingresos |
Porcentaje en 2018 |
Porcentaje en 2024 |
|
Hasta un salario mínimo |
16.22 % |
38.95 % |
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Más de uno – hasta dos salarios mínimos |
28.78 % |
31.03 % |
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Más de dos – hasta tres salarios mínimos |
18.51 % |
8.03 % |
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Más de tres – hasta cinco salarios mínimos |
12.76 % |
2.65 % |
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Más de cinco salarios mínimos |
4.34 % |
1.07 % |
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No recibe ingresos |
5.55 % |
4.50 % |
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No especificado |
13.83 % |
13.82 % |
De las tablas anteriores, podemos apreciar que en el sexenio de la 4T aumentó la proporción de trabajadores con muy bajos ingresos relativos. De hecho, más que se duplicó el número de trabajadores y trabajadoras que ganan igual o menos que el salario mínimo, y el porcentaje de ellos que ganan más de uno y hasta dos salarios mínimos creció del 28.7 al 31.0 %.
Obviamente, todos los datos presentados hasta aquí sobre los ingresos de los trabajadores no toman en cuenta el significativo incremento en el salario mínimo que tuvo lugar en el transcurso del sexenio de AMLO. Como se puede apreciar en la Tabla 4 este aumento en la remuneración del trabajo fue considerable. De hecho, el salario mínimo ajustado por inflación creció en un 100 %. Esto quiere decir que, en términos reales, un salario mínimo de 2024 es equivalente a poco más del doble (2.1) del salario mínimo en 2018.
Tabla 4
| Salario mínimo de 2018 en términos nominales (pesos) |
Salario mínimo de 2018 ajustado por inflación |
Salario mínimo de 2024 (pesos) ajustado por inflación |
|
88.36 |
118.1965 |
248.93 |
Tabla 5
|
Equivalencia de salarios mínimos de 2024 a salarios de 2018 ajustados por inflación (cuántos salarios de 2018 cubren un salario mínimo de 2024) |
Número de salarios mínimos de 2024 . |
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2.106 |
1 |
Aplicando una regla de tres, sabemos entonces que tres salarios mínimos de 2018 equivalen, en términos reales, a 1.42 salarios de 2024. Una vez hecha esta equivalencia podemos calcular que dos salarios mínimos de 2024 corresponden aproximadamente a tres salarios mínimos de 2018 ajustados por inflación.
De acuerdo con estas equivalencias, que toman en cuenta tanto el impacto del aumento en el salario mínimo como el de la inflación durante el sexenio de la 4T, podemos concluir que la proporción de trabajadores con un ingreso real, igual o menor a tres salarios mínimos creció, mientras que el porcentaje de trabajadores con ingresos mayores a tres salarios mínimos disminuyó. Esto implica un empeoramiento en la remuneración real de los ingresos de la población ocupada en México durante el presente sexenio.
Tabla 6
| Proporción de personas con un ingreso igual o menor a tres salarios mínimos (en 2018) |
Proporción de personas con un ingreso igual o menor a tres salarios mínimos (en 2024) |
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63.51 % |
69.98 % |
Tabla 7
| Proporción de personas con un ingreso mayor a tres salarios mínimos (en 2018) |
Proporción de personas con un ingreso mayor a tres salarios mínimos (en 2024) |
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17.10 % |
11.75 % |
Finalmente, para valorar el impacto real de la administración de la 4T sobre los trabajadores y las trabajadoras mexicanas, vale la pena presentar los datos incluídos en lo que el Inegi llama la “tasa de condiciones críticas de la ocupación”, que refiere al “porcentaje de la población ocupada que representan los ocupados que se encuentran trabajando menos 35 horas a la semana por razones de mercado, los que trabajan más de 35 horas semanales con ingresos mensuales hasta de un salario mínimo, y los que trabajan más de 48 horas semanales por más de uno y hasta dos salarios mínimos”. La tabla refleja que el sexenio de la 4T ha sido el peor de las tres últimas administraciones en términos de esa tasa.

Antes de concluir debemos reconocer que los programas sociales de la 4T (la pensión a adultos mayores y las becas a jóvenes) contribuyeron a una mejora del ingreso de parte de la población considerada en nuestro estudio, incluyendo a las trabajadoras y los trabajadores informales.
Considerando, entonces, toda la información estadística disponible en fuentes confiables, podemos concluir que el impacto de la administración de la 4T sobre el nivel de vida y bienestar de los trabajadores formales e informales de México ha sido negativo. Por definición, la peor suerte ha sido, en esta administración como en las anteriores, la de los más necesitados.
Benjamín Temkin Yedwab
Profesor-investigador de la Flacso México, donde también coordina la Especialidad en Política y Gestión Energética y Medioambiental. Ha sido catedrático en la Universidad de Columbia, Universidad de Tel-Aviv, Universidad Hebrea de Jerusalén, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), entre otras.
Jorge Cruz Ibarra
Candidato a doctor en Comunicación, Ohio State University.
Agradecemos el valioso apoyo estadístico de Montserrath Vázquez