Para Claudia Sheinbaum, la educación es uno de los ejes principales de la “transformación”. Por ello, ha planteado, junto con algunos de sus colaboradores más cercanos, una ruta donde la educación sería el hilo conductor de la estrategia que busca convertir a México en una potencia científica y de la innovación. Se ha comprometido, desde el inicio de su campaña y al asumir la Presidencia de la República, a fortalecer todos los niveles de la educación pública, desde preescolar hasta posgrado. Este artículo examina si se están dando los pasos que permitan avanzar hacia ese propósito.
Las medidas que hasta ahora se han anunciado son las siguientes.

Educación básica
La educación básica comprende tres niveles: preescolar, primaria y secundaria. Para Sheinbaum todos los estudiantes de las escuelas públicas en estos niveles deben contar con una beca.
Actualmente, las becas “Benito Juárez”, creadas durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, tienen muchas limitaciones y no llegan a todos los niños y las niñas en el nivel básico, pues para otorgarlas deben cumplirse varias condiciones: aplica sólo para familias con un muy bajo nivel de ingresos cuyos hijos estén inscritos en escuelas públicas, en el sistema escolarizado, y sólo en localidades consideradas como prioritarias. El monto de la beca es de 950 pesos mensuales entregados bimestralmente durante diez meses del año, y sólo se entrega una por familia independientemente del número de hijos que asistan a la escuela. Es evidente que para que lleguen a la totalidad de las y los estudiantes tendrían que hacerse ajustes importantes.
Las modificaciones comienzan con el anuncio de la creación de las Becas Universales “Rita Cetina Gutiérrez” para el nivel básico, que empezarán a otorgarse a partir de 2025, pero por ahora sólo en secundaria. Los detalles se dieron a conocer en la conferencia mañanera del 4 de octubre por la presidenta y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado. La nueva beca beneficiará a 21.4 millones de estudiantes de educación básica de todo el país y, en su primera etapa, a 5.6 millones de alumnos de secundaria. Delgado informó que las familias de las y los estudiantes de este nivel recibirán los 950 pesos mensuales (entregados bimestralmente), que podrían incrementarse en 700 pesos adicionales por cada estudiante del núcleo familiar, es decir, 350 pesos mensuales más por hijo inscrito en ese nivel.
Entonces, ¿en qué consisten los cambios para la secundaria? El monto de la beca es el mismo que las Benito Juárez. Pero se pasará de 1 110 000 familias beneficiadas actualmente a 5.6 millones en 2025 —según dijo la presidenta. El brinco se explica muy probablemente porque se quitarían algunas de las restricciones ya mencionadas a las Benito Juárez.
Bachillerato
Al rendir protesta como presidenta en el Congreso y en la presentación, ese mismo día, de los 100 puntos de su plan de gobierno en el Zócalo de Ciudad de México (CDMX), la presidenta se refirió también al bachillerato. Dijo que se fortalecería la educación media superior y se harían más planteles; indicó además que continuarían las becas Benito Juárez (quizás más adelante les cambien el nombre).
A lo largo de la campaña Sheinbaum puso énfasis en su política para el nivel medio superior, que consiste en la universalización de este nivel. El diagnóstico de la presidenta y su equipo muestra que, si bien desde 2012 se estableció en la Constitución la obligatoriedad de la media superior, hay aproximadamente 1 500 000 jóvenes de entre 15 y 17 años con la secundaria concluida que no tienen lugar en las instituciones públicas que imparten este nivel de estudios.
La presidenta se ha propuesto construir un número equivalente de planteles para el bachillerato respecto a los que existen para secundaria, con el fin de que, una vez que los jóvenes concluyan el nivel básico, existan lugares suficientes para que puedan continuar con sus estudios. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública, en el ciclo escolar 2023-2024 había en el país 36 500 secundarias públicas, mientras que para la media superior había sólo 14 736 planteles. Eso significa que, para cumplir con el objetivo planteado por Sheinbaum, deberán construirse alrededor de 22 000 escuelas preparatorias adicionales.
Respecto a las becas en la educación media superior, aquí sí es una por estudiante y no por familia. De acuerdo con la SEP actualmente hay alrededor de 4 700 000 estudiantes en escuelas públicas en este nivel. El monto de la beca es el mismo que para la educación básica, muy bajo en mi opinión para este nivel, pues una cantidad mayor podría ser un incentivo para permanecer y concluir los estudios.
Educación superior
Al rendir protesta como presidenta, Sheinbaum Pardo adelantó que, además de aumentar el número de planteles en el bachillerato, lo haría también en el caso de las universidades públicas. Lo reiteró al dar lectura a los 100 puntos de su programa de gobierno que incluyen: a) hacer nacionales las universidades Rosario Castellanos y de la Salud, b) consolidar las universidades Benito Juárez, y c) crear 300 000 nuevos espacios en este nivel.
Dos nuevas Universidades Nacionales
Las Universidades Rosario Castellanos y de la Salud nacieron en la CDMX cuando Claudia Sheinbaum fue jefa de Gobierno. La primera cuenta con varios planteles o Unidades Académicas, distribuidas en diferentes alcaldías. Cuenta además con una Unidad de Posgrado que imparte cinco especialidades, siete maestrías y tres doctorados.1 Con pocas excepciones, prácticamente todas las licenciaturas que se imparten corresponden a las ciencias sociales y humanísticas. En el posgrado, aunque hay temáticas que requieren el aporte de diversas disciplinas, el enfoque es predominantemente humanista, lo que indica que aún no se ha incursionado de manera suficiente en las ciencias naturales y exactas. Desafortunadamente en su página web no aparece un listado de sus profesores.
Por su parte, la Universidad de la Salud fue una iniciativa del expresidente López Obrador, responsabilidad que asumió enteramente la entonces jefa de Gobierno. Surgió a raíz de la pandemia de covid-19 ante la grave escasez de médicos —según el expresidente— de lo que culpaba al examen de admisión que se aplica en las universidades y principalmente en la UNAM, algo completamente falso como lo mostré en un artículo previo.
Se imparten dos carreras: la licenciatura en Medicina general y comunitaria, así como la licenciatura en Enfermería familiar y comunitaria. Cuenta además con dos especialidades: en Bioética y en Regulación sanitaria de medicamentos y vacunas. También tiene dos maestrías: en Nutrición clínica especializada y en Bioética. En los planes de estudio hay una combinación entre las ciencias sociales y las humanidades con las disciplinas propiamente biomédicas, un entrenamiento clínico en hospitales y servicio social.
Crear una universidad en el área de la salud es una tarea muy difícil, por lo que desde su surgimiento ha habido un recambio grande de directores y se ha expresado reiteradamente la inconformidad de los estudiantes, quienes demandan una formación de mayor calidad, buenos maestros y prácticas hospitalarias adecuadas. Sus demandas no son ideológicas.
Tanto en la Rosario Castellanos como la de la Salud, no se realiza investigación experimental y no cuentan aún con la infraestructura necesaria para ello.
Una de las aportaciones más significativas en estas escuelas es el curso propedéutico de la Rosario Castellanos. Se trata de una condición que los estudiantes deben cubrir antes de ingresar formalmente. Aquí se imparten y se evalúan conocimientos básicos. Si los alumnos no son seleccionados, pueden cursar el propedéutico las veces que quieran: tres , cuatro, seis veces hasta que son admitidos con pleno derecho como los que entran desde la primera oportunidad.
Las Universidades del Bienestar
Uno de los compromisos de Claudia Sheinbaum es consolidar las “Universidades del Bienestar Benito Juárez García”, una herencia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Se trata de un sistema integrado por más de cien planteles localizados en zonas marginadas cuyo objetivo es que los jóvenes de estas comunidades que han concluido la preparatoria, o quienes no han aprobado el examen de admisión en otras instituciones, puedan continuar sus estudios. Tiene varias particularidades, pues en el centro se coloca a los pobladores de estos municipios marginados, quienes participan en la edificación de los planteles en un modelo parcial de autoconstrucción, reciben una parte de los recursos económicos para decidir los arreglos y el mantenimiento de las escuelas y participan en las decisiones de las carreras que se deben impartir y sus contenidos a partir de los problemas que identifican como los más importantes para la comunidad.
No hay exámenes de admisión y todos los estudiantes reciben una beca de 2650 pesos mensuales durante diez meses, según informó Raquel Sosa en la mañanera del 23 de octubre. Suena idílico, pero se han identificado diversos problemas y se han realizado críticas fundamentadas.2 También se ha denunciado la opacidad en el manejo y destino de recursos; se ha señalado que nadie sabe quiénes son los profesores, dónde están, ni cuánto se les paga. Se ha demostrado que hay una completa opacidad en el manejo de los recursos, la cual también ha sido denunciada por estudiantes y padres de familia en algunos planteles; los jóvenes han exigido en sus comunidades, e incluso frente a Palacio Nacional, que se mejoren sus condiciones de estudio, con planteles adecuados y profesores capacitados. También se ha sugerido que es lamentable que se generen falsas expectativas en los estudiantes que quieren seguir una carrera universitaria, y que pueden enfrentar posteriormente obstáculos para ingresar al mercado laboral en condiciones equivalentes que los jóvenes de otras universidades.
Más espacios en las universidades
¿Cómo lograr crear 300 000 espacios adicionales para la educación superior? La presidenta ha dado la respuesta desde su campaña:
En el ámbito de la educación superior nuestro objetivo son 300 000 espacios adicionales. Y lo podemos hacer. Nosotros en cuatro años logramos 50 000 jóvenes más en la educación superior en la Ciudad, con esquemas presenciales, semipresenciales y a distancia. ¿Cuántas universidades hay en el país? ¿Cuántos institutos de educación superior hay en el país? Ahora hay universidades Benito Juárez, nosotros queremos hacer nacionales la Rosario Castellanos y la Universidad de la Salud. Pero si nos ponemos de acuerdo en todo el ámbito de la educación superior, por supuesto que podemos lograr al menos 300 000 espacios más… Claro que lo podemos hacer, pues es nada más ponernos de acuerdo entre todos.
Este objetivo lo resolvió y rebasó en un tiempo récord habiendo transcurrido apenas 23 días desde que asumió el cargo. En la mañanera del 23 de octubre de 2024, cinco instituciones de educación superior se comprometieron a crear los nuevos lugares: El Tecnológico Nacional de México (ofreció crear 85 000 espacios nuevos), el Instituto Politécnico Nacional (30 000) las universidades Rosario Castellanos (150 000), la de la Salud (25 000) y las del Bienestar Benito Juárez (40 000), lo que da un total de 330 000 nuevos espacios en el transcurso del sexenio, cifra mayor a la que buscaba Sheinbaum.
Lo que tienen en común las instituciones citadas es que carecen de autonomía, además de que, salvo las universidades Rosario Castellanos y de la Salud —que son de ella—, fue muy evidente que las restantes quieren quedar bien y congraciarse con la presidenta. ¿Cumplirán con lo ofrecido? Yo estimo que sí, no les queda otra, pero les da argumentos para pedir incrementos en sus presupuestos.
Pero una vez que se aseguró el logro de ese objetivo, entonces, ¿cuál es el papel de las universidades autónomas, como la UNAM, la UAM y el conjunto de universidades autónomas estatales? Si las instituciones que no gozan de esa autonomía pueden adaptarse y no representar un obstáculo para la implantación de las políticas gubernamentales, ¿acaso para la presidenta (como para su antecesor) la autonomía universitaria representa un obstáculo? Lo sabremos en poco tiempo.
Por lo pronto, Sheinbaum ya mostró un rostro agresivo hacia estas instituciones. Ese mismo día dijo:
… las universidades autónomas, pues se va a entrar en contacto con ellas, [con las] de los estados o la UNAM, para ver qué capacidad tienen de crecer, por supuesto, poniendo los recursos dedicados a la docencia y a la investigación, no a la burocracia, sino que la mayoría de los recursos, la gran mayoría, el 99 %, vayan al desarrollo de nuevos espacios, de nueva matrícula. Entonces, este es el compromiso y avanzamos desde este año.
La presidenta ya había adelantado durante su campaña cuál será la fórmula que aplicará: los presupuestos no aumentarán y los incrementos en los recursos estarán condicionados al cumplimiento de los programas gubernamentales. Es un tema complejo, pues la decisión sobre cómo utilizan los presupuestos estas instituciones de educación es una facultad consustancial a su autonomía.
Elementos para una discusión
La presidenta ha insistido en que la educación pública que imparte el Estado debe ser de calidad y que debe convertir a México en una potencia científica, pero el problema principal en la educación básica (y en otros niveles) es precisamente que no se atiende el tema de los contenidos científicos ni de la calidad. Esto lleva a preguntarse si la modificación del nombre de las becas (de Benito Juárez a Rita Cetina) y el aumento del número de beneficiarios y del gasto son sinónimos de un cambio de política respecto al gobierno anterior, o solamente se trata de la continuidad y fortalecimiento de un programa previo.
Hay una clara contradicción, pues por un lado se habla de calidad y que la educación es la base para que México sea potencia científica, cuando la propia presidenta anunció en el Zócalo que continuarán la Nueva Escuela Mexicana y los Libros de Texto Gratuitos creados por el gobierno anterior. Continuar con la política educativa del gobierno del ahora expresidente López Obrador va en sentido contrario a la propuesta educativa y científica de Sheinbaum. ¿Cómo explicar esta contradicción? Hay dos posibilidades: que ella y su equipo aún no han reflexionado sobre este tema lo suficiente por lo que hay un apresuramiento y descuido desde los que se desliza una falta de congruencia, o bien, que el objetivo del avance científico fundamentado en la educación es simplemente retórica vacía. La Nueva Escuela Mexicana es incompatible con una educación científica de calidad.
Como lo han señalado diversos especialistas, esta modalidad impide que los jóvenes adquieran los conocimientos básicos universales en matemáticas, lectura, escritura y ciencias que les permitan desarrollarse en el contexto de la globalización. Autores como Eduardo Andere han explicado cómo los campos formativos en la Nueva Escuela Mexicana y en los Libros de Texto implican el desplazamiento de una educación basada en asignaturas, las cuales —sostienen los autores de ese modelo— propician la fragmentación de la enseñanza y el aprendizaje; en cambio proponen un modelo basado en la interacción entre diversas disciplinas. El problema radica en que una propuesta que podría tener virtudes queda completamente coja cuando se elimina el conocimiento de las disciplinas que supuestamente deben interactuar. De este modo, quedan fuera las matemáticas, español, ciencias naturales, geografía, historia, etcétera.
Otro problema es el de la excesiva ideologización, pues la Nueva Escuela Mexicana parece estar alimentada por agendas políticas que, como lo señaló Ernesto Treviño, académico de la Universidad Veracruzana en un Foro organizado por la Universidad Iberoamericana “… es un intento por transformar a la sociedad hacia la regeneración moral del país”.
La Nueva Escuela Mexicana toma como núcleo básico de los procesos educativos a la comunidad, basándose, como señala Eduardo Andere en su artículo ya citado, en la pedagogía crítica de Paulo Freire, extendida hacia la Epistemología del Sur cuyo exponente más destacado es el portugués Boaventura de Souza Santos. Ello sería lo adecuado si lo que se quiere construir para la política de educación y de ciencia es el segundo piso de Elena Álvarez-Buylla.
En realidad, haciendo a un lado la neutralidad de la ciencia, lo cierto es que no es posible sujetar la enseñanza de las ciencias a una ideología, pues el conocimiento científico sólo puede desarrollarse en la pluralidad del pensamiento.
Hay un tercer elemento que a mi juicio hace incorrecto el planteamiento de la Nueva Escuela Mexicana y es la confrontación entre lo individual y lo colectivo, que es más bien el ataque sistemático hacia el valor de lo individual, que llega a extremos francamente escandalosos, como puede verse en el libro titulado La Nueva Escuela Mexicana (NEM). Orientaciones para padres y comunidad en general, publicado por la Subsecretaría de Educación Media Superior:
Uno de los problemas en México es que, tanto en las escuelas como en la sociedad, se ha dado demasiado valor a la acumulación de conocimientos como un medio para mejorar la condición de económica de las personas… Todo esto ha llevado a creer que la educación es una carrera individual, donde el esfuerzo personal y el egocentrismo servirán para ser exitoso. Sin embargo, la experiencia ha mostrado que el individualismo conduce al aislamiento, la reducción de posibilidades de crecimiento personal y social, de apoyo solidario entre personas dentro y fuera de la escuela, así como a desequilibrios socioemocionales.
Según esto el individualismo es una especie de demonio que conduce a los jóvenes a ¡desequilibrios socioemocionales! Caramba, la desfachatez de los impulsores de la Nueva Escuela Mexicana parece no tener límites.
Lo que se debe propiciar es la relación entre las potencialidades de lo individual y lo colectivo y hacer a un lado la idea maniquea de que se trata de una confrontación: “El individualismo es malo, lo colectivo es bueno, lo individual es del conservadurismo, lo colectivo es del pueblo”.
Hay pruebas más que suficientes en la historia de la ciencia que muestran que la creatividad individual es un valor insustituible… Desafortunadamente, la presidenta Claudia Sheinbaum ha adoptado de manera acrítica la postura de confrontar lo individual y lo colectivo.
En el caso de la educación superior, una de las aportaciones más significativas en estas escuelas es el curso propedéutico de la Rosario Castellanos. Se trata de un requisito que los estudiantes deben cubrir antes de ingresar formalmente. En este curso se imparten y se evalúan conocimientos básicos. Si los alumnos no son seleccionados, pueden cursar el propedéutico las veces que quieran hasta que son admitidos con pleno derecho.
Es una gran idea, pero el problema es que se trata de un propedéutico que dura apenas tres semanas y evalúa actitudes y conocimientos muy generales. Si tuviera una duración mayor —como un semestre— con contenidos en materias clave que puedan “emparejar” el conocimiento de los aspirantes, y en algunos casos con becas, sería una gran iniciativa que pudiera llevarse a muchas otras universidades y paliar así, en algunos casos —no en todos—, el tema del examen de admisión que tanto preocupa a la 4T.
Otro tema de gran importancia es la calidad en la educación superior. Aquí la clave está en el profesorado. Para convertir a las Universidades Rosario Castellanos y de la Salud en nacionales, se requiere ampliar el personal de tiempo completo o medio tiempo con cuadros de alto nivel que tengan además capacidades para realizar investigación. Es algo muy complejo que puede resolverse con relativa facilidad si consideramos que hay miles de jóvenes que han concluido su doctorado que por falta de plazas no encuentran empleo en las universidades o centros de investigación, que tienen que realizar varios periodos como posdoctorados o, como ocurre con la mayoría, dedicarse a tareas diferentes de su formación, lo que constituye un desperdicio de talentos en los que ha invertido México.
Todo lo anterior nos muestra que los proyectos educativos anunciados hasta hoy no corresponden con el objetivo de que la educación es el camino para convertir a México en una potencia científica y de la innovación.
Lo anterior también aporta una imagen de la política en ciencia y educación del gobierno de Sheinbaum como un proyecto en construcción, pues está en continuo movimiento. Cada día surgen elementos nuevos, como la reciente propuesta de modificaciones a la Ley Orgánica de la Administración Pública (que se encuentran en trámite en el Congreso) con las que se crea la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y se incluyen algunas modalidades para la coordinación entre la SEP y la nueva Secretaría de Ciencia. Habrá que buscar cómo se conectan estos cambios con lo planteado previamente por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero, un momento. A partir de 2025 todos los planes se pueden venir abajo con una asignación desfavorable de recursos en el presupuesto para la educación y la ciencia del Presupuesto de Egresos de la Federación…
Javier Flores
Profesor de la UNAM y periodista científico
1 Especialidades en: atención educativa a la primera infancia; prácticas de enseñanza steam; interpretación y tradución de lenguas indígenas en los servicios públicos; estrategias pedagógicas para la educación intercultural e intervención innovadora del docente en situaciones emergentes. Maestrías en: sistemas y gestión en educación multimodal; cambio climático y biodiversidad; derecho indígena; políticas públicas e interculturalidad; territorio y memoria histórica; intervención docente innovadora en la enseñanza media superior y seguridad y soberanía alimentarias. Doctorados en: ambientes y sistemas educativos multimodales; ciencias de la sustentabilidad e investigación social desde la complejidad.
2 Osuna García, J. C., Félix Jaramillo, K. V., y López Leyva, S., “Las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García: fundación, oferta educativa y primeros resultados”, Argumentos Estudios Críticos De La Sociedad, 100, 2022, pp. 237–262
En cuanto al mito del emprendedor y del "hombre que se hace a sí mismo", no se toman el cuenta la falacia del superviviente y el síndrome de la reina roja.
En la segunda guerra, un grupo de soldados anotó en un diagrama de un avión los puntos en que fueron baleados los aviones que regresaban del combate. Su idea era reforzar las secciones con más impactos para protegerlos en futuras batallas. Pero al consultar un matemático, éste les dijo que estaban equivocados, que debían reforzar las secciones sin impactos en el diagrama, porque los aviones que no regresaron seguramente fueron impactados en dichas áreas, y las áreas con más impactos serían las menos vitales para la integridad del avión. Éste es el sesgo del superviviente.
El síndrome de la reina roja dice que, para mantenerse en un lugar, hay que correr todo lo que se pueda pues si se deja de correr te mueves hacia atrás.
Supongamos 1000 emprendedores idénticos, que entran a un mercado nuevo cuya probabilidad para obtener ganancias en un proyecto es de 50%. Esta probabilidad sólo se obtiene cuando todos se esfuerzan al máximo, si alguno deja de esforzarse la probabilidad de fracasar de ese emprendedor aumenta a más del 50%. En su primer proyecto, 500 obtienen ganancias y 500 pierden su inversión y salen del mercado. En su segundo proyecto, 250 obtienen ganancias y 250 pérdidas, y salen del mercado. En su tercer proyecto, 125 obtienen ganancias y 125 pérdidas y salen del mercado. De estas manera, ya 875 empresas fracasaron sólo por variaciones aleatorias.
Entonces, es muy importante mantener el financiamiento para sortear las épocas en que el azar no sea favorable.
Tesla creció toda la década pasada pero no tuvo ganancias hasta hace cinco años. En general todas las empresas del sector tecnológico tuvieron comportamiento similares, cero ganancias pero rápido crecimiento y aumento rápido de su valor en bolsa. El valor de las acciones fue impulsado por la recompra por parte de la misma empresa, y porque en un entorno de bajas tasas de interés los imversionistas, como los fondos de pensiones, no generaban suficiente rendimientos con bonos de gobierno o inversiones más seguras.
Las bajas tasas de interés permitieron que endeudarse saliera barato, además de fomentar el carry trade. Además había abundancia de inversionistas dispuestos a arriesgarse con empresas que tal vez no generaban ganancias, pero que crecían y sus acciones en bolsa aumentaban su valor. También ocurrió lo mismo con las empresas que usan en fracking para extraer petróleo y gas, aumentaron su producción pero no eran rentables, pero tenian que seguir perforando para mantener su producción, seguir pidiendo prestado y conseguir inversionistas.
"Quien siembra un árbol sabiendo que jamás se sentará a su sombra, está comenzando a entender la vida".
La comprensión lectura y saber hacer cuentas son habilidades indispensables para tener una actitud critica, como Freire bien sabía.
Los científicos saben que el genio solitario no existe, Todos los avances se logran colaborando con los demás.
Se debería reforzar la calidad educativa desde primaria, en lugar de tener cursos propedeúticos al estilo del college en eeuu. De hecho en EEUU tienen déficit de alumnos en los posgrados y lo cubren con los alumnos que emigran de otras partes del mundo.
En EEUU la educación superior de calidad no basta para tener liderazgo científico. El gobierno gasta mucho dinero para impulsar áreas clave a través de DARPA y la Nasa. Todos los componentes de los celulares y de la computación se desarrollaron a través de subvenciones gubernamentales. Tesla se benefició de aportes gubernamentales a las nuevas empresas y de subsidios fiscales a la fabricación y compra de vehículos eléctricos.
El gobierno decidió crear un ecosistema de industrias espaciales privado fungiendo como el principal cliente, pero con el ohjetivo de que el sector crezca y domine la industria espacial en todo el mundo. La Nasa dio mucho dinero a un puñado de compañías para desarrollar cohetes espaciales, entre las que destacan Space x, Blue Origin de Bezos, y Boeing. Siempre fomentan la creación de dos o más empresas para que compitan entre sí y mantener cierto equilibrio, pero ahora con Musk siendo tan cercano a Trump, quizá dicho equilibrio se rompa.