¿Está mal el dopaje en las competencias deportivas?

En las recién terminadas olimpiadas, sólo se reportaron dos casos de descalificación durante las competencias a partir de evidencia de dopaje entre atletas. El caso directamente vinculado a un intento por "mejorar" el desempeño en las competencias fue el de Nadzeya Ostapchuk, deportista bielorrusa quien había ganado el oro en el lanzamiento de bala (el otro fue de un deportista estadounidense que había consumido mariguana). El comité olímpico obligó a la deportista a devolver la medalla.

En esta olimpiada el comité olímpico también anunció que tuvo el proyecto más grande de monitoreo de dopaje y  logró reducir el número de competidores que participaron usando sustancias no permitidas, pues antes de las competencias se identificaron a seis más deportistas a los cuales no se les permitió participar. Aunque no dejan de haber cuestionamientos que más bien insisten en que lo que ha sucedido es un incremento en la dificultad para detectar el dopaje.

Sin embargo, cuando suceden este tipo de cosas, muchas veces no consideramos siquiera las premisas de lo que definen por qué algo está mal. ¿Por qué está mal que las y los deportistas se dopen para mejorar su desempeño? ¿Qué lo hace distinto a seguir ciertas dietas o a usar otros aditamentos (zapatos) que mejoran su desempeño?

En su libro The case against perfection: ethics in the age of genetic engeneering (aquí una versión corta publicada en The Atlantic) el filósofo Michael J. Sandel usa el dilema del dopaje en los deportes para atender otros temas éticos. En el ejemplo del deporte no se preocupa por el posible riesgo a la salud de los deportistas, sino por el daño a "lo que admiramos" de las competencias deportivas. Por eso lleva su argumento más lejos ¿qué tendríamos que decir de deportistas que mediante modificación genética mejoraran su desempeño sin poner en riesgo su vida?

A Sandel, en el caso de los deportes le preocupan dos cosas: la primera es que admiraríamos menos los logros del deportista y más los del diseñador. Es decir no sería una competencia en donde admiráramos la combinación entre talento y esfuerzo, sino el mérito del desarrollo tecnológico. La segunda cosa que le preocupa es que el deporte dejaría de serlo y se convertiría en un espectáculo. ¿Por qué es más atractivo el basketball normal que el basketball de los Globe Trotters? Porque el primero, pese a incluir cambios tecnológicos en los tenis, entrenamiento y alimentación no viola ls principios básicos que definen las reglas del deporte. (como tampoco lo hace la "corrección" de deficiencias como es usar lentes en caso de tener miopía o astigmatismo).

El argumento más general de Sandel es que el deporte sin dopaje o modificaciones genéticas, lo que nos permite, entre otras cosas es apreciar que hay cosas "dadas" en la vida, y que sobre esas cosas "dadas" no tenemos control. No todo está a disposición de la voluntad humana, dice.

En una de las respuestas a Sandel, Richard A. Posner, ofrece una objeción. Si hay un público que quiere ver competencias entre deportistas que usan modificaciones genéticas o dopaje para mejorar su desempeño ¿cómo objetarlo? ¿qué daño hace si todos los deportistas tienen acceso al mismo tipo de "mejoramientos"?

En una mesa en ForoTV, Javier Tello y el investigador Claudio López Guerra discutieron este mismo tema. Tello retomó el argumento de Sandel aunque dijo estar en contra de la prohibición al uso de ciertas sustancias, y López Guerra dijo que no hay una distinción entre el uso de sustancias y tecnología. Sin embargo, sí hay una distinción -dicen- con el uso de modificaciones genéticas, pero esto tampoco es del todo objetable, y asumen una posición similar a la de Posner.

La discusión en estas olimpiadas no sólo es relevante por el caso de Nadzeya Ostapchuk, sino también por el caso de Oscar Pistorius, quien por primera vez compitió en una carrera olímpica usando prótesis en la parte inferior de las piernas. En esta competencia quedó en último lugar y salió de la pista entre aplausos, pero ¿qué estaríamos discutiendo si hubiera sido el primer lugar? ¿sería considerado un caso de legítima "corrección" o un caso equiparable al de dopaje?