Financiarización y vivienda: ¿por qué es tan caro rentar en la CDMX?

Con el semáforo epidemiológico en verde y el regreso a las clases presenciales, pensé que sería buena idea rentar un departamento cerca de mi posgrado. Esto con el fin de ahorrarme el largo tiempo de traslado de mi casa a la universidad. Sin embargo, tras dar apenas un vistazo a los precios por rentar no un departamento completo, sino sólo un pequeño cuarto, me di cuenta que me convenía más seguir viviendo con mi familia. Si has pasado por una situación similar a la mía, podrás darte cuenta que esto se ha convertido en un gran problema para todos los habitantes de la Ciudad de México que están en busca de independizarse o mudarse de casa. El precio de rentar una vivienda en la capital del país es cada vez más alto. Y de comprar una casa, mejor ni hablemos.

Ilustración: Belén García Monroy
Ilustración: Belén García Monroy

Cabe entonces preguntarnos, ¿a qué responde este fenómeno y cómo podemos solucionarlo? Uno de los principales intereses de mi agenda de investigación es analizar el impacto que ha tenido el proceso de financiarización sobre la economía mexicana. Ya he debatido sobre las diferentes definiciones de este concepto en otros espacios.1 Por lo pronto, no está de más recordar que, de acuerdo con el economista griego Costas Lapavitsas, la financiarización es un proceso de expansión financiera que comenzó en la década de los setenta y se extiende hasta la actualidad, y que se caracteriza por el aumento en la participación de empresas, bancos e individuos en diversas operaciones financieras.2

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con el tema de las rentas? Si bien en los países desarrollados la financiarización de la vivienda está más relacionada con la forma en que las deudas de las hipotecas son agrupadas y vendidas a terceros como nuevos activos financieros,3 en México la situación es diferente. La financiarización de la vivienda en nuestro país tiene que ver con la forma en que las casas y los departamentos fungen como activos financieros por sí mismos. En otras palabras: en nuestro país los inversores especulan con el valor de estos bienes, haciendo que su precio llegue a niveles exorbitantes. Entre mayor sea el valor de mercado de la vivienda, mayor será el precio por rentar la misma.

A finales del año pasado, el blog Vivanuncios publicó una nota sobre los diferentes precios de rentar una vivienda en Ciudad de México. De acuerdo con el texto, Benito Juárez y Miguel Hidalgo son las alcaldías donde es más caro rentar (entre 14 000 y 25 000 pesos mensualmente). Por otra parte, Venustiano Carranza, Tláhuac e Iztacalco son las alcaldías donde aparentemente las rentas son menores: los precios por rentar en estas zonas oscilan entre los 5655 y los 8477 pesos mensuales.

Resulta curioso que, al finalizar el texto en Vivanuncios, los autores de la nota —cuyos nombres no aparecen en la publicación— recomiendan gastar no más del 30 % de nuestro salario en renta. Esto claramente es una sugerencia que no considera la situación económica de la mayoría de los mexicanos. Si el salario mínimo está aproximadamente en 5255 pesos mensuales, a una persona soltera que gana esta cantidad aún le faltarían 400 pesos para completar la renta más barata de la capital.

Queda claro que los mexicanos debemos exigir a las autoridades una solución a este problema. De no ser así, mi generación y las que vienen estaremos condenados a vivir con roomies o a permanecer en casa de nuestros padres. No digo que esto esté mal, pero, ¿a quién no le gustaría tener su propia vivienda? Los políticos deberían establecer una reforma legal para regularizar el mercado inmobiliario y establecer un nivel de precios máximo para las casas y departamentos de la ciudad. De esta forma sería posible contener los efectos nocivos de la financiarización al regular la especulación de los precios de la vivienda.

Para terminar, creo que es necesario reflexionar brevemente sobre ese grupo de jóvenes que hace unas semanas contaba en TikTok lo bien que les va en el negocio de compra-venta de departamentos. Más allá del meme en que se convirtió dicho video, pienso que es sumamente paradójico que mientras estos jóvenes presumen el número de departamentos que han vendido, la mayor parte de la población de esa misma edad no cuenta con los recursos para comprar uno. Considero que es sumamente necesario que hablemos más sobre los altos precios de rentar en Ciudad de México y exijamos a nuestros representantes políticos que tomen las medidas necesarias para remediar esta situación.

 

Giovanni Villavicencio
Estudia la Maestría en Historia Internacional del CIDE.


1 Villavicencio, G. “Controversia en el marxismo contemporáneo: financiarización, capital que devenga interés y capital ficticio”, Ola Financiera 13, n.º 35, 9 de abril de 2020.

2 Lapavitsas, C. Beneficios sin producción: cómo nos explotan las finanzas, Traficantes de Sueños, Madrid, 2016.

3 Fine, B. “Financialization from a Marxist Perspective”, International Journal of Political Economy 42, n.º 4, 1 de diciembre de 2013.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Economía, Urbanismo