Frente a la política de drogas, ¿la experiencia personal importa?

dream-from-my-fatherEl día de ayer el periódico El Universal encabezó su primera plana con la siguiente frase: «FCH compra receta antinarco a Obama». ¿Cuál es la receta antinarco del gobierno de Obama?

Según el Czar anti-drogas del gobierno estadounidense Gil Kerlikowske, en una entrevista que dio hace unos meses al Wall Street Journal, no puede plantearse una disyuntiva entre la perspectiva de salud pública y la perspectiva de aplicación de la ley:

El «uno u otro» para mí ha sido o apoyar la aplicación de la ley, el dinero, los fondos y los recursos que incluyen lo internacional, la protección de la frontera, o apoyar el tratamiento y a quien vaya a  pagar los costos del tratamiento. Lo que quiero hacer es romper esas barreras que parecen existir. En realidad no es una u otra.

La otra parte para romper la berrera es acabar por completo y para siempre con la analogía de guerra, «la guerra contra las drogas».

Al final de la entrevista, en una afirmación realmente interesante, le preguntan si hay alguna conexión entre su forma de ver el mundo y la política pública que propone. Contesta:

Creo que puedo hablar con cualquier adulto en cualquier contexto social, económico o racial en este país, y me pueden hablar de un amigo, un pariente, o un vecino con un problema [de drogas]. Entre mi trabajo y mi experiencia de vida, pienso que al ser más viejo veo las cosas desde una perspectiva diferente que cuando era un joven detective anti-narcóticos que tenía como trabajo decomisar y arrestar gente. Creo que es el mismo caso para mucha gente con la que he trabajado.

Esta reflexión cobra mayor sentido, al leer la reflexión sobre su propio consumo de drogas, que hace el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en su autobiografía Los sueños de mi padre:

Adicto. Pacheco. Esa era la dirección hacia la que había ido: el final, al rol fatal de joven hombre negro que «hubiera sido». Excepto que las puestas no habían sido sobre eso, de yo tratando probar el tipo lo de moda que era. No para entonces. Me ponía para lograr el efecto contrario, algo que pudiera sacar la preguntas sobre quién era fuera de mi mente, algo que pudiera aplanar el paisaje de mi corazón, hacer borrosos los bordes de mi memoria. Había descubierto que no hacía diferencia si te fumabas un churro en la van nueva de un compañero de clase, blanco, o en el cuarto con un cuate negro que conociste en el gimnasio…

Todo mundo estaba bienvenido al club del desafecto. Y si ponerse no resolvía lo que te estaba deprimiendo, por lo menos servía para reírse de la locura continua del mundo y ver a través de toda la hipocresía, el bullshit, y la moralina barata.

Si estas dos experiencias personales con las drogas han tenido impacto en el enfoque de la política de drogas en Estados Unidos, ¿cuáles serán las experiencias personales de Felipe Calderón y de Genaro García Luna con las drogas y su combate?


4 comentarios en “Frente a la política de drogas, ¿la experiencia personal importa?

  1. Todos sentimos curiosidad por experimentar un toque, un chupe, un narizaso o cualquier experiencia que te indique, quien eres, pero al final se impone, el ser que tu
    has formado con tus experiencias, si eres débil eres adicto, si eres fuerte te va a costar
    un esfuerzo sostenido para no caer en tentación, haciendo uso de valores y estructuras
    que pueden ser morales o de fuerza de voluntad, este artículo es todo un tema, no cabe duda.

  2. Lo que muestran ambos textos es que las drogas solo afectan a quienes no tienen una vision de lo que desean en la vida y que todos estamos expuestos a probarlas no obstante los valores que se te inculcan son los que definen realmente hacia a donde vas, por lo tanto esta guerra sin sentido que supone felipe calderon que va a ganar solo es parte de su ideologia politica apegada al moralismo mediatico que profesan.

  3. Completamnete de acuerdo con José. Estos moralistas no entienden que las drogas no afectan la vida de personas cuyos valores, tenacidad y carácter les impidan caer en adicciones o incluso fanatismos religiosos. La pregunta es, de que nos sirve su hipocresia ante las drogas, a los Mexicanos que podemos resultar afectados por los «daños colaterales» de esta guerra sin sentido.

  4. calderon es de los que quedó pendejo no por fumar mucha mota, sino x nunca haberla fumado.

Comentarios cerrados