Ideas de nuestro tiempo: Bauman y Touraine

Foto: Emanuele Scotti
Foto: Emanuele Scotti

Los saldos de la segunda posguerra, los llamados “nuevos movimientos sociales” de los años setenta del siglo pasado y el ritmo convulsivo que parecía conducir a las colectividades humanas hacia destinos inéditos, avivaron el debate sobre lo que define a nuestro tiempo y lo diferencia del pasado –de la modernidad como orden cultural creado.

Los términos “posmodernidad” y “sociedades postindustriales” se volvieron protagonistas como sucedáneos de “modernidad” y “modernización”. Sobre los procesos que recibieron ambos nombres, escribieron Alain Touraine y Zygmunt Bauman, a quienes se otorgará el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades este año. Me parece que las siguientes son las claves más significativas que aportaron para pensar el mundo social de hoy.

Auschwitz y la modernidad: Con Bauman la modernidad, su racionalidad operable, y la modernización como conocimiento en acto, han de dejar el pedestal que como motor y producto de la superación de lo humano ocupaban. La amoralidad castró a la sociología, haciéndola impotente para ver el rostro malo de lo moderno, lo específicamente humano: el horror.

Modernidad líquida, un concepto que resuelve en alguna medida las tensiones que ocasiona el término “posmodernidad”, el cual navega en la ambigüedad de ser algo distinto y posterior a la modernidad o una etapa sucesiva que la incorpora tan plenamente como plena la vemos en la palabra compuesta. Se trata de “una condición en que las formas sociales (las estructuras que limitan las elecciones individuales, las instituciones que salvaguardan la continuidad de los hábitos, los modelos de comportamiento aceptable) ya no pueden (ni se esperan que puedan) mantener su forma por más tiempo”.

Lo que llevó a Touraine, por su parte, de la sociología del trabajo a la sociología industrial y de ahí a los movimientos sociales, fue un tránsito fructífero que nos trajo dos aportaciones importantes para entender nuestro tiempo más allá de la liquidez de la modernidad del mundo desarrollado: las sociedades postindustriales y la sociología de la acción.

Las sociedades postindustriales, siempre con Touraine, son aquellas que han sustituido la economía de la fábrica por la de los servicios y aquellas que han trasladado los referentes de las identidades desde los grandes esquemas de clase a rasgos particulares evanescentes.

Para Touraine la idea de sociedad es inútil o por lo menos una ficción alentada por la –Bauman diría– modernidad más sólida (porque sugiere la idea de una totalidad cerrada). Así pone sobre la mesa, otra vez, el debate sobre la acción como realización de fines libremente aspirados: ella, la acción, será el verdadero objeto de las ciencias sociales.

Nos recuerdan los críticos de uno y otro: ¿hay realmente algo de nuevo en la modernidad líquida y la sociedad postindustrial? No, es sólo etapa del capitalismo que patentiza el fracaso de su razón.

¿Acción social del individuo? Sí, pero ciertos fines suponen cierta necesidad y –dicen citando a Marx– los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos.

Gibrán Ramírez Reyes. Profesor Adjunto del Centro de Estudios Políticos de la UNAM.


2 comentarios en “Ideas de nuestro tiempo: Bauman y Touraine

  1. Felicidades por tu texto, agregar que en Comunicación Política Touraine es FUNDAMENTAL, porque relaciona postulados muy abstractos pero importantes de comunicación (Como Habermas), a ejemplos históricos, políticos y sociales, muy concretos, ya sea para refutar o en su caso, confirmar.

    Saludos ;)

  2. ¡Felicitaciones al autor!

    Por respeto -y para no emocionar-; ya platicaremos.

    Saludos!

Comentarios cerrados