
Hay muchas y buenas razones para reprobar los actos de violencia llevados a cabo afuera del recinto legislativo de San Lázaro, y en algunas avenidas centrales de la ciudad de México el primero de diciembre. Sin embargo para que las consecuencias de la afirmación anterior tengan sentido es necesario tener claridad sobre qué pasó, quiénes fueron los responsables, y cómo actuaron las policías. Por el momento estas tres preguntas no se pueden contestar pues las autoridades no han elaborado una detallada descripción de lo sucedido, y lo que se puede reconstruir a partir de la prensa y testimonios, sigue siendo una visión hecha a manera de fragmentos.
Entre las cosas que se infieren, por ejemplo de este video es que algunos de los manifestantes que ejercieron violencia lo hicieron sin provocación inicial o justificación alguna. En el caso de la Policía Federal, esta usó armas no letales en San Lázaro fuera de regulación. Por ejemplo se usaron balas de goma antes de que el peligro para los policías o para el recinto legislativo fuera inminente. También hay evidencia que ya sea las balas de goma o las latas de gas lacrimógeno fueron disparadas a una distancia menor a 40 metros de los manifestantes (o desde posiciones no permitidas), y al menos en un par de casos a la cabeza en vez de al cuerpo o extremidades. Aquí se puede consultar el reglamento de uso de la fuerza pública frente a manifestaciones de la Policía Federal. También hay dudas sin resolver que implicarían violaciones a la ley por parte de la Policía Federal, y tendría implicaciones sobre las motivaciones del uso de la fuerza pública como por ejemplo en este video (4:47) aparecen civiles armados del lado de la Policía Federal.
La revista médica The Lancet publicó hace unos años una texto sobre el daño letal y no letal que causan las balas de goma, y el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas ha pedido abolir el uso de balas de goma como parte de las tácticas antidisturbios de las policías. Hasta el momento la Secretaría de Gobernación (ahora a cargo de la Policía Federal) no ha dado información sobre el operativo policial en San Lázaro, excepto un boletín de prensa "solidarizándose" con las autoridades del GDF. Tampoco han dado información ni asumido responsabilidad sobre las dos personas hospitalizadas con heridas en la cara y cabeza.
En el caso de la policía del Distrito Federal, y la destrucción de propiedad en algunas de las calles centrales de la ciudad de México por parte de manifestantes hay información contradictoria de las autoridades. Marcelo Ebrard y el Procurador del DF informaron unas horas después de los sucesos, la detención de varios manifestantes y les atribuyeron vínculos a organizaciones anarquistas. No ha habido una narración precisa de los hecho. Por ejemplo en este video, se ven dos cosas: primero manifestantes atacando a granaderos sin justificación, destruyendo ventanales de negocios y armando barricadas y el uso moderado de la fuerza pública; segundo, detenciones arbitrarias de civiles por parte de la policía del DF en lugares y con personas distintas a las que agredían a la policía. El video ofrece sustento a la narración de uno de los abogados de los detenidos en donde muestra las contradicciones en la reconstrucción de hechos de la policía y la probable detención de personas inocentes. Así como otros testimonios recabados por la prensa. Las autoridades del Distrito Federal no han hecho públicos los videos del sistema de vigilancia de la ciudad, los cuales permitirían hacer una reconstrucción más precisa de los hechos y distinguir a los culpables de violar la ley, de quienes eran transeúntes o se manifestaban pacíficamente. Por ejemplo, la Corte Europea de Derechos Humanos ha establecido: "el "individuo no deja de gozar del derecho a la libertad de reunión pacífica, simplemente porque [haya] violencia esporádica".
Probablemente hay pocos trabajos tan difíciles y complejos como el policiaco. En el caso del trabajo policiaco frente a protestas políticas, éste se hace aún más difícil porque la forma en que se aplican la ley y la interpretación que se hace de ella al momento, no sólo reflejan la forma en que el estado opera en un marco de derechos civiles, sino que obliga lecturas políticas con beneficiados y afectados que van más allá de los integrantes de las protestas.
Por estas razones, el trabajo policiaco requiere de una estricta regulación y escrutinio público. Siempre se cometen errores, siempre hay fallas que pueden tornar en abusos. Es clave intentar y saber cómo minimizarlos. Acompañado del uso legítimo de la fuerza que tiene el estado para contener y castigar actos violentos que surgen de protestas, vienen restricciones, y la necesidad de transparentar la forma y motivos que la justifican.
En un interesante análisis en donde agregan estudios comparados sobre el comportamiento de las policías en protestas (primordialmente en Europa) Donatella Della Porta y Olivier Fillielue hacen una tipología de las tácticas usadas en intervenciones policiacas en protestas en donde resaltan algunos ejes:
a) brutal contra indulgente, en referencia al grado de uso de la fuerza
b) represiva contra tolerante, en referencia al número de comportamientos prohibidos
c) difusa contra selectiva, en referencia a número de grupos reprimidos
d) ilegal contra legal, en referencia al respeto de la policía por la ley
e) reactiva contra preventiva, en referencia a la tiempos de la acción policiaca
f) confrontacional contra consensual, en referencia al grado de comunicación con los manifestantes
g) rígida contra flexible, en referencia al grado de adaptabilidad
Esta tipología puede resultar útil para definir a grandes rasgos cómo operaron las policías Federal y del Distrito Federal el sábado pasado, y qué tácticas estaban justificadas por las circunstancias y cuales no.
Al mismo tiempo el estudio encuentra que en general en las democracias (se refieren en su mayoría a países europeos) desde los años noventa hay tres tendencias en cómo actúa la policía frente a protestas:
1) Baja aplicación de la ley. La aplicación de la ley es considerada menos importante que mantener la paz. Por tanto pese a haber violaciones a la ley (no todas son iguales) evitan usar acción coercitiva.
2) Búsqueda de negociaciones. Tanto en Europa como en Estados Unidos se usan a miembros de las policías como enlaces con manifestantes, y en algunos casos hay sofisticados sistemas de permisos.
3) Recolección de información a gran escala. El uso de inteligencia no es una técnica nueva, sin embargo se han renovado procesos y se usa nueva tecnología para obtener más información.
Que sea fundamental que las policías mantengan el orden público, contengan la violencia, y arresten a los responsables de violar la ley no las exime de rendir cuentas sobre sus actos ante la ciudadanía. El respeto a los derechos humanos, la presunción de inocencia, y la moderación en el uso de la fuerza son claves para mantener un contexto democrático y garantizar que las personas que así lo desean se puedan manifestar y protestar de manera pacífica.
Emmm… pues sí… pero como lo escriben en la propia nota, de los videos donde se ve que los manifestantes atacan sin motivo a la policía, los videos no muestran los 45 minutos anteriores. Vaya, sí, están los videos y muestran lo que sale a cuadro, pero de ellos no se puede "inferir" la historia completa sin caer en un error.
Por otra parte los videos tampoco muestran los últimos 20 años de políticas sociales excluyentes, desempleo y violencia que se vive en las zonas más pobres de la ciudad y conurbada.
Vemos gente en los videos atacando bancos, ciertamente no es por los cobros altos de comisiones en tarjetas de crédito. Hay personas cuya historia personal y de clase social les da una visión distinta de esa sucursal bancaria. No es justificar la "violencia", pero hay que entender que no es gratuita ni apareció de la nada.
De lo demás muy bueno el artículo, en efecto, en estricto derecho, la actuación de las policías en estos conflictos es realmente delincuencial. No se pueden combatir "ilícitos" con más ilíticos, porque entonces no tenemos un Estado, tenemos una pandilla de delincuentes "oficiales".
Esta bien que los distintos blogs se hayan convertido en foros de denuncia ante las inconformidades de la ciudadanía, principalmente en temas de inseguridad e injusta impartición de justicia, respecto al blog que estuve leyendo, estoy de acuerdo con que hagan las denuncias sobre las desapariciones pero lo que no es que si existen evidencias de que esta gente estaba cometiendo disturbios, y agrediendo tal vez de manera verbal a los policias, los exhiban como "santos" o "mártires" del movimiento ya que considero que no era ya la manera de manifestarse, que culpa tenemos los demás ciudadanos? Ese día debido a sus disturbios la ciuadad estuvo vuelta loca! yo tenía un evento en un lugar del centro y estaba imposible llegar a él, creo que existen distintas formas de expresarse siempre y cuando no trasgredamos el derecho de los demás a la tranquilidad y el libre tránsito, si etas personas no hubieran comenzado todos esos disturbios la policía no habría entrado y así sucesivamente se hubieran evitado todos estos conflictos
Soy madre de un preso político y por eso, lloro; en el reclusorio, los presos lloran; en las casas, los familiares lloran; en los medios, la sociedad entera llora – o debería -, y reclama justicia. El primero de diciembre será asociado en México a la injusticia, el dolor, la angustia, la impotencia y la indignación. Esa fecha ha quedado grabada en los corazones de quienes hemos sido víctimas directas e indirectas (o sea, todos) de la cobarde aprensión sin pruebas, de la arbitrariedad de las autoridades y del atropello de los derechos de miles de inconformes ante un régimen impuesto, no deseado, que se perfila como un perpetrador de desigualdades. En esta acción vil, también fueron atrapados quienes por azar se encontraban cerca de los acontecimientos. No permitamos que inocentes pierdan su libertad, no aceptemos que se cometa ese crimen, no lo permitamos.
En mi opinión los cuidadanos de un país deben tener libertad para expresar su inconformidad, pero de una manera respetuosa con los derechos de los demás.
En este caso creo que el gobierno debe rendir cuentas, si algunas personas fueron detenidas debe existir evidencia clara que muestre su culpabilidad y en caso de que asi sea, se debe actuar conforme a la ley.
El gobierno debe entender las necesidades de las nuevas generaciones y ponerse a trabajar para lograr acuerdos. No usar la fuerza y la violencia excesiva contra sus mismos ciudadanos.
Que bueno contar con una opinión neutral sobre lo que al parecer sucedió (ya que no hay una fuente oficial narrando los hechos), y es totalmente normal la reacción de los observantes, dado que el PRI tiene que demostrar con hechos que es un PRI renovado, tolerante y sobre todo equitativo. Como lo menciona Eduardo, esperemos que no sea un intento por erradicar las acciones de protesta en su contra. Saludos desde los Países Bajos.
Estoy de acuerdo con el artículo, al menos uno como lector eso es lo que pide. Los dos puntos de vista y que se ponga de manifiesto los hechos, sin tendencias. El gobierno le debe una explicación a la gente de lo que sucedió porque hubo detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza. Si dice que mandaron a ese grupo y que recibieron dinero, que explique quien los mandó. Por supuesto que se debe castigar el daño a la propiedad privada, aunque las penas son excesivas, no son secuestradores ni asesinos, y lejos de condenarlos la sociedad y el gobierno tendría que preguntarse él porque jóvenes recurren a estos actos. Eso en la hipótesis de que las acciones fueran genuinas. Si no lo son, bienvenidos de nuevo al viejo PRI, tácticas maquiavélicas, de porrismo, de cooptación, para erradicar cualquier protesta contra su gobierno (así sean pacificas), todo ese colmillo que tiene en política. Lo peor de todo es que de eso se sienten orgullosos.
yo creo que la policía se pasó de tolerante y eso es peligroso a futuro. hay intereses cuya expresión no puede ser negociada ni tolerada, lo que hay que estudiar son las causas de los manifestantes no a la policía. en caso contrario actuamos como la CNDH