La caída de la pobreza multidimensional en 2022

Antecedentes

Antes de entrar de lleno al análisis de la evolución de la pobreza entre 2018 y 2022, es necesario proporcionar información acerca de algunas características básicas de los datos disponibles.

En el año 2008 inició la medición multidimensional de la pobreza bajo la responsabilidad del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo que, de acuerdo a la Ley General de Desarrollo Social (LGDS), debe utilizar los datos generados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Desde ese año, el cálculo de pobreza se ha basado en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), que el Inegi levanta regularmente cada dos años —los años pares—.

En 2016 el Inegi realizó una serie de modificaciones a los operativos de campo de la ENIGH, que rompió la comparabilidad de la información de ingreso respecto a los años previos. Para recuperar la comparabilidad con la serie iniciada en 2008, el Inegi diseñó el Modelo Estadístico de Continuidad (MEC), que corrige los ingresos laborales de la ENIGH basándose en los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). La aplicación del MEC permitió extender la serie de pobreza multidimensional iniciada en 2008 hasta el año 2020.

Cumpliendo con la normatividad que regula el funcionamiento del Coneval, en 2018 este organismoactualizó la medición oficial de la pobreza introduciendo las modificaciones aprobadas a la LGDS por el Poder Legislativo, así como algunos cambios en umbrales, decididos por el propio Coneval. La información que publicó el Coneval en agosto de 2023 incorpora dichas modificaciones y cubre los años 2016, 2018, 2020 y 2022.

Además, se cuenta con la medición de pobreza que el Coneval publica cada dos años, empezando en 2008 y finalizando en 2020. Como el Inegi aún no da a conocer el MEC de 2022, el área de pobreza y desigualdad del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM (PUED-UNAM), lo calculó empleando el método diseñado por dicho Instituto.

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

Características generales de la pobreza 2018 a 2022

En el cuadro 1 destaca la fuerte reducción de la pobreza multidimensional en 2022, de 43.9 a 36.3 %; si bien la pobreza extrema se reduce respecto al año 2020, se mantiene en los niveles de 2018.

En el año 2022, los cambios más marcados en la prevalencia de la pobreza se observan en el espacio económico (o espacio del bienestar en la terminología del Coneval) tanto en pobreza extrema como en pobreza por ingresos, a punto tal que son las menores del período 2018 a 2022.

Las prevalencias en el espacio de las privaciones sociales en comparación con las observadas en el espacio económico tienen variaciones mucho menores, lo que lleva a sostener que los cambios en la pobreza estuvieron impulsados fundamentalmente por las variaciones experimentadas por los ingresos.

Composición y cambio del ingreso corriente total

La crisis económica y sanitaria desatada por la pandemia queda claramente reflejada en la reducción del Ingreso del trabajo, entre 2018 y 2020; en tanto que la recuperación favoreció con creces a todas las fuentes del ingreso corriente total, con la excepción de la renta de la propiedad, que retornó en 2022 a los niveles de 2018 (Cuadro 2).

Como se puede apreciar en el Cuadro 3, el ingreso del trabajo y las transferencias, en conjunto forman poco más del 80 % del ingreso corriente total de los hogares, seguidos por la estimación del alquiler de las viviendas (entre 11 y 13 %).1 Destaca que la participación relativa del ingreso por trabajo es del mismo orden de magnitud en 2018 y 2022, y que experimentó una reducción en 2020, además de que la participación relativa de las transferencias creció en el año de la pandemia para mantenerse relativamente estable en 2022.

Ahora bien, aunque la masa total de ingreso se redujo en 2.2 % entre 2018 y 2020, no afectó a todas las fuentes del ingreso corriente total, pues las transferencias y el alquiler estimado de la vivienda aumentaron en 12.6 y 12.3 %, respectivamente.

En el bienio 2020 a 2022 todas las fuentes del ingreso corriente total se recuperaron. Las alzas mayores se observaron en los ingresos por trabajo, transferencias y rentas de la propiedad. Sin embargo, como esta última aporta únicamente entre 5 y 6 % del ingreso corriente total, se dejará de lado y el centro de interés será la evolución del ingreso por trabajo y las transferencias.

Composición y cambio en las transferencias

El rubro beneficios provenientes de los programas gubernamentales es una de las fuentes de ingreso más socorridas para explicar la pronunciada reducción de la pobreza en 2022 con respecto a 2018 o 2020, y es uno de los componentes de las transferencias registradas en las ENIGH.

El componente más importante de las transferencias es “jubilaciones y pensiones” y ha significado, en números redondos, entre el 46  y 49 % del total percibido por este concepto. Por su parte, los “beneficios provenientes de programas gubernamentales” pasaron del cuarto lugar en 2018 —detrás de las jubilaciones, las transferencias en especie de otros hogares y los donativos en dinero de otros hogares— al segundo en 2022 con un 16.4 %.

Independientemente de la crisis sanitaria, las jubilaciones y pensiones siguieron creciendo. Este resultado es perfectamente explicable porque dichos componentes del ingreso no están vinculados a las vicisitudes de la economía, pero lo más notable es que en plena crisis los beneficios de los programas gubernamentales crecieron 56.3 % con respecto a 2018. Este aumento continuó en el bienio siguiente y alcanzó el 40 %.

La evolución de las transferencias y el alza espectacular de los beneficios de los programas sociales indudablemente presionaron a la reducción de la pobreza en el año 2020 y 2022, sin embargo, la pregunta es en cuánto. No se debe olvidar que las transferencias sólo contribuyen entre 15 y 17 % del ingreso corriente, y los programas sociales, en el mejor de los casos, un 16.4 % de las transferencias, lo que equivale a menos del 3 % del ingreso corriente total.

Las transferencias y su efecto sobre la pobreza

Las transferencias y los ingresos por trabajo son las fuentes principales sobre las que hay que centrar la atención para formarse una idea del grado y evolución de la pobreza.

Para estimar el efecto directo que han tenido los apoyos de los programas sociales, se rehicieron los cálculos de pobreza eliminándolos del ingreso corriente total. Los resultados se presentan a continuación.

Hay que destacar que, en general, la eliminación de los programas sociales habría conducido a aumentos entre 1.2 y 2.1 pp. en pobreza multidimensional y entre 1.4 pp. y 2.9 pp. en pobreza por ingresos. Los dineros dispersados por el gobierno mediante sus programas sociales tienen un efecto más bien reducido. Por ejemplo, en 2022, sin dichos programas, la pobreza habría sido mayor en 2.1 pp. y en 2018 en 1.2 pp., lo que quiere decir que la reducción en 2022 fue apenas 0.9 pp. mayor que la alcanzada en 2018.

La pobreza y los ingresos laborales

El nivel de pobreza y su evolución dependen, en gran medida, de los ingresos laborales y de su distribución. Ello no debe sorprender, pues esta fuente representa, como ya se ha señalado, alrededor de las dos terceras partes de ingreso corriente total en los años 2018, 2020 y 2022

El Cuadro 7 muestra la distribución del ingreso laboral promedio según quintiles de hogares ordenados por su ingreso corriente total per cápita, en pesos constantes del año 2022.

En el año 2020 el ingreso promedio por trabajador se redujo 7.3 % en términos reales, respecto al año 2018, pero entre los años 2020 y 2022 avanzó en 14 %.

En 2020, año de crisis, fueron los quintiles II y V los que experimentaron las reducciones relativas más severas de sus ingresos laborales (-7.7 y -6.9, respectivamente). La recuperación en 2022 respecto a 2020 fue de 14 %. Si bien todos los quintiles aumentaron sus ingresos laborales por encima de lo que perdieron en tiempos de pandemia, las alzas fueron mucho más marcadas en el primero (29.3 %) y segundo quintiles (19.0 %), y más débil en el quintil superior (9.5 %).

La disminución de la pobreza observada en el año 2022 respecto a 2020 está íntimamente ligada al fuerte aumento de los ingresos laborales en este bienio, que superó a la retracción que sufrió durante la crisis sanitaria. Además, la información del Cuadro 7 lleva a concluir que la caída de la pobreza entre dichos años se debió principalmente al aumento en el ingreso laboral registrado en los dos primeros quintiles.

A modo de conclusión

En la introducción a este artículo se señaló que a partir del año 2016 se introdujeron cambios en la captación de información de la ENIGH, lo que afectó la medición del cambio de la pobreza en el tiempo. Para disponer de una serie con datos comparables, el Inegi construyó el Modelo Estadístico de Continuidad (MEC) que, aplicado a los datos de 2016, complementa y completa la serie de pobreza que había iniciado en 2008. Al mismo tiempo Coneval inició en 2016 la publicación de una nueva serie basada en los datos de las ENIGH que, además, incluye modificaciones legales y metodológicas.

En consecuencia, durante los años 2016, 2018 y 2020 el Coneval ha dado a conocer dos cifras de pobreza: una en la que emplea directamente los datos de la ENIGH, y otra en la que obtiene los datos de ingreso del MEC.2

Como se puede apreciar en el Cuadro 8, las diferencias entre las dos mediciones de 2016 a 2020 son relativamente pequeñas, no así en el año 2022, situación que se muestra sintéticamente en la siguiente gráfica.

En la sección 2 se concluyó que la reducción registrada en la pobreza multidimensional en el año 2022 se originó principalmente en el espacio del bienestar, es decir, como consecuencia del significativo aumento de los ingresos en manos de las personas, que se tradujo en la caída sustancial en la proporción de personas cuyo ingreso estuvo por debajo de las líneas de bienestar y bienestar mínimo (pobreza y pobreza extrema por ingreso, respectivamente).

En la sección 5 se proporcionó información que permitió descartar que las transferencias gubernamentales hayan tenido un efecto de importancia sobre la reducción de la pobreza multidimensional y en el sexto apartado se argumentó, con base en los datos, que el principal motor del cambio observado fueron los ingresos del trabajo, reportados en la ENIGH, y su distribución según quintiles del ingreso corriente total per cápita. En efecto, el crecimiento de los ingresos del trabajo en los quintiles inferiores (donde tienden a concentrarse las personas en situación de pobreza) fue más pronunciado en los dos primeros que en el resto.

Debido a que el MEC corrige los ingresos laborales de la ENIGH con base en los ingresos reportados en las ENOE, comprender la fuente de la discrepancia entre las mediciones de la pobreza con y sin MEC en 2022 requiere analizar las diferencias de los ingresos laborales reportados por ambas fuentes. Sin embargo, debido a que la ENOE sólo reporta ingresos laborales, los quintiles no pueden ser de ingreso corriente total sino de ingreso laboral per cápita.

En el cuadro 10 se presenta la relación de los ingresos laborales de las ENIGH respecto a los ingresos reportados por la ENOE. El renglón total muestra que en general la ENIGH capta alrededor de un 15 % más de ingreso laboral que las ENOE, excepto en el 2020, año de la pandemia.3

Entre 2016 y 2020 las ENIGH registraron menos ingresos que la ENOE en los dos primeros quintiles, y mayores volúmenes en los quintiles superiores (cuarto y quinto). En el año 2022, ambas fuentes entregan resultados muy similares en los tres primeros quintiles, la relación mencionada fluctúa en torno a 1.

En conclusión, en el año 2022 inicia la recuperación del país tras la crisis sanitaria y económica, lo que necesariamente tiene que reflejarse en una reducción de la pobreza con respecto a 2020. Sin embargo, la información de ingresos laborales proporcionada por la ENIGH 2022 contiene, además de la mejoría económica, un mejor registro de los ingresos laborales, que se tradujo en alzas en los dos quintiles inferiores en comparación con los datos de la ENOE. En tanto, los ingresos laborales son la principal fuente de la reducción de la pobreza multidimensional, la mejoría en la captación da cuenta de una parte de la caída en la prevalencia de la pobreza calculada con la ENIGH 2022.

La medición de pobreza usando MEC esquiva el “efecto mejoría en la captación del ingreso” y reporta prevalencias de pobreza del orden de 41.8 en 2022, nivel similar al del 2018 (41.9), y pobreza extrema de 8.7, superior al 7.4 registrado en 2018.

 

Fernando Cortés
Programa Universitario de Estudios del Desarroll, Universidad Nacional Autónoma de México (PUED-UNAM)

Héctor Nájera
PUED-UNAM

Servando Valdés
PUED-UNAM

Colaboraron con el procesamiento de datos Rafael Pineda, egresado de la Facultad de Economía de la UNAM, y Matías Carrasco, estudiante de séptimo semestre de la misma Facultad.


1 La estimación del alquiler de la vivienda no es de interés para nuestros propósitos debido a que este concepto no se considera en la medición de la pobreza multidimensional. Si se elimina esta fuente de ingresos los ingresos del trabajo y las transferencias representan entre 93 y 94 % del ingreso corriente total.

2 A finales de agosto de 2023, a poco más de un mes de la publicación de la ENIGH del año 2022, el Inegi aún no ha dado a conocer el MEC2022. La estimación que se presenta en el cuadro 8 proviene del MEC calculado por el PUED utilizando el método del Inegi. Para hacerlo se analizó detalladamente el artículo de Ruiz Sanchez Alejandro y Ana Romo Anaya (2018), “Modelo Estadístico 2016 para la continuidad del MCS-ENIGH, en la revista oficial del Inegi Realidad Datos y Espacio. Revista Internacional de Estadística y Geografía. También se estudiaron los documentos y las notas técnicas que se han publicado a partir de 2015 y que encuentran en las siguientes direcciones electrónicas: MEC 2015, Nota técnica, MEC 2016
Nota técnica 1, Nota técnica 2, MEC 2018, Nota técnica, MEC 2020, Nota técnica
En el cuadro 8 se señala explícitamente que la pobreza y pobreza extrema de 2022 fueron calculadas por el PUED. Debe tenerse el recaudo de que, a pesar de que los investigadores del PUED pusieron sumo cuidado en apegarse al método diseñado por el Inegi, cabe la posibilidad que se presenten diferencias en los cálculos de pobreza con el MEC del año 2022, una vez que el Inegi lo haga público.

3 Esta discrepancia es explicable en la medida que las definiciones de ingreso laboral no coinciden exactamente en una y otra encuesta, por ejemplo, la ENIGH incluye en ingresos al trabajo los pagos en especie, que no están incluidos en la ENOE.

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Publicado en: Economía