López Obrador y la «Cartilla Moral»

Imagen: Tsugouharu Foujita

Sin duda un inesperado giro en el discurso Andrés Manuel López Obrador, ha sido su énfasis en los valores morales como el amor y el respeto al prójimo. A más de uno le sorprendió el giro, que pasó de bordear un discurso religioso, hasta serlo explícitamente y de ahí dar un paso hacia atrás en dirección a referencias morales laicas. Este último paso lo dio López Obrador en una entrevista que le hizo Carmen Aristegui, y lo volvió explícito en la entrevista que más tarde le hizo Joaquín López Dóriga, al hacer referencia explícita a los valores de la «Cartilla Moral» escrita por Alfonso Reyes hace poco más de medio siglo.

Hoy Guillermo Sheridan anota la referencia de López Obrador a Reyes. Aquí ponemos algunos extractos de la «Cartilla Moral»:

El bien es un ideal de justicia y de virtud que puede imponernos el sacrificio de nuestros anhelos, y aun de nuestra felicidad o de nuestra vida. Pues es algo como una felicidad más amplia y que abarcase a toda la especie humana, ante la cual valen menos las felicidades personales de cada uno de nosotros.

La educación moral, base de la cultura, consiste en saber dar sitio a todas las nociones: en saber qué es lo principal, en lo que se debe exigir el extremo rigor; qué es lo secundario, en lo que se puede ser tolerante; y qué es lo inútil, en lo que se puede ser indiferente. Poseer este saber es haber adquirido el sentimiento de las categorías.

Reconocemos así un bien superior a nuestro bien particular e inmediato. En este reconocimiento se fundan la subsistencia de la especie, la perduración de la sociedad, la existencia de los pueblos y de los hombres. Sin este sentimiento de nuestros deberes, nos destruiríamos unos a otros, o sólo viviríamos como los animales gregarios.

Lo primero es el respeto que cada ser humano se debe a sí mismo, en cuanto es cuerpo y en cuanto es alma. A esto se refiere el sentimiento de la dignidad de la persona. Todos los hombres son igualmente dignos, en cuanto a su condición de hombres, así como todos deben ser iguales ante la ley.

Los antiguos griegos, creadores del mundo cultural y moral en que todavía vivimos, llamaban aidós a este sentimiento de la propia dignidad; y le llamaban némesis al sentimiento de justa indignación ante las indignidades ajenas (y no a la «venganza», como suele decirse). Estos dos principios del aidós y la némesis son el fundamento exterior de las sociedades. Si esto conduce a la necesidad de la ley y sus sanciones, aquello conduce al sentimiento de la vergüenza. Si la ley tiene un valor general, la vergüenza opera como una energía individual.

Con la vida en común de la familia comienzan a aparecer las obligaciones recíprocas entre las personas, las relaciones sociales; los derechos por un lado y, por el otro, los deberes correspondientes. Pues, en la vida civilizada, por cada derecho o cosa que podemos exigir existe un deber o cosa que debemos dar. Y este cambio o transacción es lo que hace posible la asociación de los hombres.

El hogar es la primera escuela. Si los padres, que son nuestros primeros y nuestros constantes maestros, se portan indignamente a nuestros ojos, faltan a su deber; pues nos dan malos ejemplos, lejos de educarnos como les corresponde.

Pues bien: en torno al círculo del respeto familiar se extiende el círculo del respeto a mi sociedad. Y lo que se dice de mi sociedad puede decirse del círculo más vasto de la sociedad humana en general. Mi respeto a la sociedad, y el de cada uno de sus miembros para los demás, es lo que hace posible la convivencia de los seres humanos. El problema de la política es lograr que esta convivencia sea lo más justa y feliz, tanto dentro de cada nación como entre unas y otras naciones.

El primer grado o categoría del respeto social nos obliga a la urbanidad y a la cortesía. Nos aconseja el buen trato, las maneras agradables; el sujetar dentro de nosotros los impulsos hacia la grosería; el no usar del tono violento y amenazador sino en último extremo; el recordar que hay igual o mayor bravura en dominarse a sí mismo que en asustar o agraviar al prójimo; el desconfiar siempre de nuestros movimientos de cólera, dando tiempo a que se remansen las aguas. La sanción contra la violación de este respeto se entrega a la opinión pública. Se manifiesta en la desestimación que rodea a la gente grosera. Pero el cortés y urbano recibe una compensación inmediata y de carácter doble; dentro de sí mismo, cumple la voluntad moral de superación, encaminándose de la bestia al hombre; fuera de sí mismo, acaba por hacerse abrir todas las puertas.

Este grado es el respeto a la ley. Asume, a su vez, varias categorías. Las sanciones contra las violaciones respectivas ya no se dejan a la mera opinión pública. Son verdaderos castigos: indemnización, multa, destitución, destierro, prisión, trabajos forzados, pena de muerte, etcétera, según las leyes de cada país y la gravedad del acto violatorio. Y es que, en este grado, las contravenciones o violaciones del respeto son más peligrosas para la sociedad.

La igualdad ante el Derecho es una de las más nobles conquistas del hombre. El que comete una falta o un delito debe sufrir igual pena, sea débil o poderoso, pobre o rico. Pero, a mayor altura de la persona, toca mayor responsabilidad, por concepto de agravante. Por ejemplo, la traición de un soldado y la de un general sufren igual pena. Pero, ante nuestro juicio moral, la del general es todavía peor que la del soldado.

…patriotismo: amor a nuestro país, deseo de mejorarlo, confianza en sus futuros destinos. Este sentimiento debe impulsarnos a hacer por nuestra nación todo lo que podamos, aun en casos en que no nos lo exijan las leyes. Al procurar nuestras legítimas ventajas personales no hemos de perder de vista lo que debemos al país, ni a la sociedad humana en conjunto. Y en caso de conflicto, el bien más amplio debe triunfar sobre el bien más particular y limitado.

Estos respetos conducen de la mano a lo que podemos llamar el respeto a la especie humana: amor a sus adelantos ya conquistados, amor a sus tradiciones y esperanzas de mejoramiento. Las tradiciones no deben confundirse con las meras cosas ya sucedidas, pues también suceden cosas malas. La moral enseña a distinguir las buenas: sólo éstas constituyen tradición respetable. Las esperanzas de mejora humana no deben confundirse con las quimeras. Y aquí no es el criterio moral sino la inteligencia y la cultura las que nos ayudan a distinguir. Esperar que al hombre le nazcan alas es absurdo. Pero ayudar al descubrimiento de la aviación o tener confianza en la ciencia que lo procuraba fue perfectamente legítimo.

Pues bien: el respeto a nuestra especie se confunde casi con el respeto al trabajo humano. Las buenas obras del hombre deben ser objeto de respeto para todos los hombres. Romper un vidrio por el gusto de hacerlo, destrozar un jardín, pintarrajear las paredes, quitarle un tornillo a una máquina, todos éstos son actos verdaderamente inmorales. Descubren, en quien los hace, un fondo de animalidad, de inconsciencia que lo hace retrogradar hasta el mono. Descubren en él una falta de imaginación que le impide recordar todo el esfuerzo acumulado detrás de cada obra humana.

El más  impersonal de los respetos morales, el círculo más exterior de los círculos concéntricos que acabamos de recorrer es el respeto a la naturaleza. No se trata ya de la naturaleza humana, de nuestro cuerpo, etcétera; sino de la naturaleza exterior al hombre. A algunos hasta parecerá extraño que se haga entrar en la moral el respeto a los reinos mineral, vegetal y animal. Pero debe recordarse que estos reinos constituyen la morada humana, el escenario de nuestra vida.

En verdad, el espíritu de maldad asoma ya cuando, por gusto, enturbiamos un depósito de agua clara que hay en el campo; o cuando arrancamos ramas de los árboles por sólo ejercitar las fuerzas; o cuando matamos animales sin necesidad y fuera de los casos en que nos sirven de alimento; o cuando torturamos por crueldad a los animales domésticos, o bien nos negamos a adoptar prácticas que los alivien un poco en su trabajo.

Sin una dosis de respeto para lo que escapa a la voluntad humana, nuestra vida sería imposible. Nos destruiríamos en rebeldías estériles, en cóleras sin objeto. Tal resignación es una parte de la virtud. El compenetrarse de tal respeto es conquistar el valor moral y la serenidad entre las desgracias y los contratiempos.


13 comentarios en “López Obrador y la «Cartilla Moral»

  1. hoy leo que el señor López quiere una Constitución Moral ¿¿??

    dice en su texto:

    «De ahí que hagamos el compromiso de convocar con este propósito a la elaboración de una constitución moral a especialistas en la materia, filósofos, sicólogos, sociólogos, antropólogos y a todos aquellos que tengan algo que aportar al respecto, como los ancianos venerables de las comunidades indígenas, los maestros, las padres y madres de familia, los jóvenes, los escritores, las mujeres, los empresarios, los defensores de la diversidad y de los derechos humanos, los practicantes de todas las religiones y los libre pensadores.»

    fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/12/06/politica/009a1pol?partner=rss

    1. Lo que no veo por ningún lado es el cómo, las propuestas coherentes. Generalizar sobre la necesidad de retornar a los valores es una verdad que todos (al menos inconscientemente) sabemos, establecer el cómo es lo que compromete, me explico: no hay una propuesta para, por ejemplo, reducir el gasto de los partidos políticos y del IFE en algo así como 3,000 millones de pesos, eso sí sería una propuesta de renovación moral.

  2. Francamente no sé bien qué pensar, ni tengo un juicio propio sobre dónde se encuentra López Obrador en estos momentos, me refiero a él como ente político. Muchos opinan que Andrés Manuel nunca dejó de estar en campaña, es decir; desde 2006 a la fecha. No sé si estemos hablando del mismo Andrés Manuel o sea alguien renovado y con otro discurso. Creo que el tiempo lo dirá conforme se vayan acercando las elecciones, supongo que está a muy buen tiempo de dar muchas cosas de las cuales hablar ya sea para bien o para mal, como siempre ha sido su personalidad, de amar (cito, que ahora quiere un país con amor) o bien, de odiar.

  3. Hablar de moralidad en el comportamiento cotidiano del ser humano y su plena aplicacion, implicaria vivir en un mundo donde el desevolvimiento del los individuoa y su interaccion con el medio que los rodea en los diferentes ambitos economico, social, politico y religioso. Es cambiar de actitud, es cambiar de mentalidad, es cambiar de comportamiento, es cambiar nuestra forma de ser. Estos cambios encaminados a vivir en armonia y equidad con la sociedad y con la naturaleza, es modificar de raiz las estructuras viciadas prevalecientes del aparato gubernamental, es querer hacer conciencia de la realidad en que vivimos, con todas sus diferencias y grados de desarrollo en que viven los diferentes estratos sociales, es querer vivir en un mundo sin manipulacion, es vivir sin diferencias sociales, sin desigualdades, es vivir mejor como seres pensantes.
    Parece un sueño, pero no imposible de alcanzar si las autoridades lo comprendieran y se comprometieran e iniciaran campañas a traves de los diferentes medios de comunicacion para hacer llegar a la poblacion mensajes de como estamos y como queremos estar en el futuro (hacer conciencia dando el ejemplo, para modificar el comportamiento de la sociedad y poder vivir en armonia con sus semejantes y con la naturaleza)

  4. Mas que un escrito que nos ayude a desnudar o, al menos, crearnos alguna opinion de la intención actual de AMLO, esto es un escrito que deberíamos aplicar a TODA la clase política que nos gobierna actualmente… La «Cartilla Moral» no es individual a un solo politico, es como ella misma establece de caracter universal, ¿Donde esta la moral en nuestros gobernantes?, ¿Donde el respeto por el prójimo y la naturaleza?, ¿la igualdad ante la justicia?
    AMLO esta vendiendo un producto: su campaña… es responsabilidad nuestra tener argumentos para saber si debemos comprar o no su producto… ¿Debemos todos rasgarnos las vestiduras porque un politico promete cosas y cambia su discurso? Claro que no, porque siempre ha sido asi y seguirá siéndolo. El error que comete AMLO es mencionar la palabra «amor» en un contexto político… La política y el amor NO se mezclan..

    1. Hola Beto.
      Sólo una aclaración y una pregunta, ¿Quién dice que el Amor y la Política no se mezclan? Me parece que usted o tu has escuchado a Enrique Krauze en «El Foro W». Él mencionaba algo parecido a lo que dices: el amor y la política no se mezclan. Quiero decirte que La Política y el Amor sí se mezclan. El primer filosofo en tratar esto fue Platón en su dialogo «El Banquete» y someramente también en «El Protágoras» y «El Político».
      El Amor del cual habla el filósofo en el primer diálogo que recomiendo no es aquel Amor pasional, aquel amor sufrido, que se desgarra. Es un Amor adulto. El que dice: «Te amo, pero no te necesito». Quien no puede amar, ni siquiera le va a importar lo que sucede en su país, en su entorno. El político debe que ser el domador de la pasión amorosa que se desgarra, pues conoce que ese es un amor sufrido; que puede llegar a influenciarlo para actos cobardes. Tal es el entreguismo que se cometen a través de las leyes u omisión de estas.
      Al degenerarse el pensamiento de la política y del amor de los nuevos filósofos, teóricos políticos y sociales, fue cuando se empezó a decir que la Política no se podía mezclar con el Amor o que el Político no puede ser intelectual.
      Disculpa si me he extendido. Pero la Política y el Amor si se pueden mezclar, y se deben que mezclar. Necesitamos a un político que Ame, o que al menos quiera a esta nación mexicana.
      Si no te gusta quién profese ese amor, eso, eso ya es otra cosa.

  5. Mucho ojo con la edición digital de la «Cartilla». En la página 11 dice «CARTILLA MORTAL». Yo digo que no estamos para ese tipo de errores. Menos creo que tenga que ver con las verdaderas intenciones de AMLO

  6. NO pierdan el tiempo con Lopez. Lleva 12 años de precampaña y NO es serio. 4 millones de empleos en 6 meses, sacar al ejercito en 6 meses. 7 millones de empleos a jovenes. ¿como, cuando, conque? Pues no saldran bien las cuentas, pero ya saco quiere el dinero de las afores HECHF.

    Amoroso??? Esperate a que pierda

  7. Cuando era yo adolescente hace aproximadamente 60 años habia refacciones fabricadas por Ford Moto Co.
    y decian que las refacciones FOMOCO eran las originales por tal motivo yo considero que AMLO no es FOMOCO. ya que lo considero tenebroso y falto de capacidad para llevar a México a un buen destino más si se rodea de sus 40 ladrones, y gente huerfana.

  8. ohhhhhh

    «reinos mineral, vegetal y animal.»

    ahora, necesitamos en este 2011 que va que vuela pa’l 2012, una Cartilla Moral que incluya el ‘reino virtual’ ese que algunos llaman Redes Sociales, con poderes incomprendidos y pruebas de que existe aqui, allá y acuyá

    ¿voluntarios?

    supongo que hasta en 140 caraceteres se vale, aunque claro, lo mejor sería que la versión actualizada de la Cartilla Moral abarque desde un blog hasta su propio muro, pasando por su cuenta tuitera, su correo electrónico y su canal en youtube ;)

  9. El discurso “amoroso” de AMLO, falta al precepto que él mismo cita en cuanto al respeto a la valor humano: “[…] las esperanzas de mejora humana no deben confundirse con las quimeras” Quimeras que buscan al igual que el pensamiento mágico “conceder milagros” a granel al pueblo.

    El “diálogo” y la “tolerancia” que se ostentan sus retórica, … todavía son no audibles a conciencia por los mexicanos, porque su pasado lleno de “acciones” en contra de estos valores que él refiere, son infinitamente más ruidosos como para poder escuchar, entender y creer en su discurso actual.

    Como muestra, podemos empezar por el retrógrado hecho de privilegiar asuntos “religiosos” del deber ser, olvidando lo ganado a pulso con el necesario laicismo en México.

    Es inhumano aprovecharse de la ignorancia y desesperación de las masas, vendiendo “esperanzas” y promesas, aprovechando la necesidad de la gente de escuchar “buenas nuevas” y crear un aparato mercadotécnico para fines que beneficiarán como siempre, a “esos” pocos… esos que tienen todo el poder en sus manos, ese provecho de pocos que tanto daño han hecho a nuestra nación. Ese poder-saber que conoce lo exitoso que es otorgar pan y circo al pueblo.

    1. Entiendo que después de una campaña llena de odio y charlatanería carente de propuestas que lleva 11 años, les resulte difícil creer que haya personas que deseen algo mejor.
      Lo bueno es que a todos ustedes les gusta vivir en un país ensangrentado, corrupto,carente de valores y de ética.

      1. La dificultad de creer en la Renovación Lopezobradorista no tiene causa en la percepción histórica del personaje, sino en la realidad contemporánea de su actuar.

        ¿Es el deseo de darnos una mejora como país lo que lleva a AMLO a proponer a Barlett como Senador de la izquierda progresista?
        http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=&cat=&id_nota=790555&photo=3
        http://www.animalpolitico.com/2011/12/manuel-bartlett-busca-ser-senador-por-la-izquierda/

        ¿Qué acaso no percibimos a Barlett un político ensangrentado, corrupto, carente de valores y de ética?

        ¿Entonces, de que República amorosa hablamos, de que cartilla de valores?
        Por dios!!! lo que necesitamos no es un Político Amoroso, necesitamos tomar como ciudadanos el poder, darnos formas de operación democrática, sacudirnos la partidocracia y, ahora sí, regresar a los valores de la Cartilla Moral de Don Alfonso Reyes, éste sí amerita llamarse Don y con mayúscula.

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