En un artículo publicado hoy en El Universal, el investigador Mauricio Merino advierte que con el cambio de administración en diciembre, el nuevo gobierno tendrá a su disposición un enorme número de plazas labores que repartir en la administración pública federal debido a las limitaciones y deficiencia de la ley del servicio público de carrera (y su implementación):
Hasta el año 2010, los datos reportados en la cuenta pública ya fiscalizada nos decían que había 1 millón 698 mil plazas en la administración pública de la Federación y que, de ellas, solamente 35 mil 689 estaban registradas en el servicio de carrera: el 2.1% del total. Dicho en términos más simples, aun suponiendo que ese método ordenado por la ley desde el año 2003 funcionara impecablemente —y tomando los datos validados del año 2010—, el próximo gobierno tendría la posibilidad de designar nada menos que 1 millón 662 mil 785 plazas.
Además de los secretarios, subsecretarios, oficiales mayores y titulares de unidad, que juntos suman 643 plazas, el próximo Presidente podría nombrar a casi 4 mil 500 directores generales —incluyendo a los adjuntos—, a casi 10 mil directores de área y a más de 50 mil subdirectores y jefes de departamento. Y dado que no existe ninguna regla que lo impida, podría hacerlo sin tomar en cuenta nada más que la amistad, la cercanía y la lealtad política de quienes ocupen esos puestos. He ahí el botín ganado por el PRI, perdido por el PAN y disputado por el PRD: cientos de miles de puestos federales disponibles para dar y repartir, sin que medie algún concurso público, una competencia abierta, una revisión de méritos y capacidades adquiridas o una trayectoria profesional probada.
Sin duda el tema es importante porque la «disponibilidad política» de los puestos del gobierno no sólo es parte de una visión de la llega al poder como la captura de un botín para beneficios particulares, sino porque rompe algunos de los principios básicos de la democracia como son la igualdad de trato por parte del Estado. Es decir, el reparto de puestos públicos a partir de lealtades políticas o familiares es una parte de las prácticas clientelares que hoy siguen existiendo en nuestro país y que fueron denunciadas en el reciente proceso electoral.
Pero el desprecio por la igualdad de trato no es la única consecuencia de la ausencia de criterios profesionales y meritocráticos en la administración pública. Según un estudio de Peter Evans y James E. Rauch «Bureaucracy and growth: A cross-national analysis of the effects of «Weberian» state structures on economic growth (1999)» la ausencia de criterios meritocráticos y de la posibilidad de una carrera estable en el servicio público tiene un impacto sobre el crecimiento económico. Tras hacer una base de datos para medir que tan «weberiana» es la administración pública, hacen un modelo estadístico en el que incluyen a 35 países en vías de desarrollo. Su modelo (controlando otras variables como crecimiento previo y capital humano), concluyen los autores, les permite decir que:
La evidencia presentada agrega certeza a la propuesta de que las burocracias estatales caracterizadas por un reclutamiento meritocrático y predecible, y carreras escalonadas gratificantes, están asociadas a tasas de crecimiento más altas.
Tal vez la mejor evidencia de ellos son los países del sudeste asiático, como Taiwan, Japón y Corea del Sur.
En México desde el año 2003 se aprobó la Ley del Servicio Profesional que tenía como objetivo someter a concurso y crear una carrera con evaluaciones para los funcionarios públicos para al menos 62, 000 puestos en la administración pública federal. Sin embargo entre el inicio de su implementación y regulación, se redujeron en casi la mitad el número de puestos sometidos a concurso, y hasta el momento no se ha destituído a un funcionario como consecuencia de una mala evaluación.
En su texto «El servicio profesional de carrera (SPC) en la administración pública federal» José Luis Méndez hace una dura evaluación de lo que ha pasado en las dos administraciones panistas con el SPC. Lo más grave, pues va en contra de los objetivos declarados de la construcción de un servicio civil, es que el propio gobierno ha sistemáticamente violado el principio meritocrático de contratación. Por ejemplo, Méndez dice:
…prácticamente desde que se estableció el sistema de ingreso por mérito, la competencia entre candidatos ha sido evitada con frecuencia. Existe una sospecha generalizada de que los exámenes se proporcionan clandestinamente a los candidatos favoritos…
…más allá de estas sospechas, hay un dato objetivo: la utilización excesiva e injustificada del artículo 34 de la Ley del Servicio Profesional, el cual establece excepciones al ingreso por concurso en casos de extrema necesidad (por ejemplo, desastres naturales). En los últimos tres años del gobierno de Fox hubo 2290 nombramientos por el artículo 34…En los primeros años del sexenio de Felipe Calderón ese número se incrementó de manera importante: entre enero del 2007 y julio del 2008 se realizaron cerca de 7000 de estos nombramientos…
En el último informe de labores de la Secretaría de la Función Pública se ofrecen datos donde parece que se mantiene la tendencia a evitar el ingreso meritocrático a través del uso del artículo 34, pues en el primer semestre del 2010 se contrataron «temporalmente» a 1387 funcionarios, y en el mismo periodo del 2011 a 1196.
El tema, como señala Merino, cobra relevancia ante el cambio de gobierno por venir. Así que bien valdría la pena estar atentos a cómo el nuevo gobierno reorganiza la administración pública, si continúa con la simulación de la ley, la desecha o hace un esfuerzo serio por rediseñar el servicio profesional. Por su vínculo tanto con los principios democráticos como con el crecimiento económica esta sí parece una «reforma que el país necesita».

Me uno a estos comentarios, yo fuí víctima de estos concursos, que ló único que logras es perder tu tiempo, constatar la corrupción que existe y crean la deslealtad entre compañeros de trabajo, pues entraron al sistema de mi computadora, para ver si podían conseguir el `exámen¨ entonces me enteré de que el examen lo había preparado la persona que estaba contratada por el famoso artículo 34, es nauseabundo…
¿Por qué los mexicanos tenemos la burocracia que tenemos? Porque es la quer sirve al sistema. Es como cabe esperar en esta nación corporativizada y la dictadura más que perfecta, uno más de los eslabones del poder y por supuesto bajo control.
Soy burócrata en tierra mexiquense y puedo decir que somos gente privilegiada: tres periodos vacacionales al año, bonos económicos de «productividad», prestaciones superiores a las que se suponía sólo serían posibles en un régimen ‘socialista’ y, sí, la gran mayoría compadres y parientes de alguien que es o fue jefe en alguna dependencia. sin temor a equivocarme diría que 9 de cada diez llegan por esos méritos y no profesionales ni laborales; no por méritos propios.
A cambio, todos fieles al poder: una grosera pero tangible reserva de votos en favor del partido que presume haber ‘ganado’ la elección presidencial.
¿Alguien piensa que con él cambiarán las cosas? No esperen milagros, será todo lo contrario, porque efectivamente, se trata de un botín.
El Servicio Profesional de Carrera presenta una deficiente transparencia en cuanto a resultados, más aún cuando éstos implican el dejar vía libre a las designaciones directas aduciendo el art. 34 de la Ley del Servicio Profesional. Si bien en la fase de exámenes vía electrónica el concursante obtiene un resultado (sin posibilidad alguna de cotejarlo), en la fase de entrevista directa no existe ningún informe, y lo que se obtiene es un correo que indica que la plaza por la cual se concursa quedó desierta. No hay más que hacer, ya que aquí se enfrenta un cerco informativo y el área de reclutamiento simplemente no se sale del guión de que no se cubrió el puntaje requerido. Lo perverso del esquema es que la misma Secretaría de la Función Pública avala estas decisiones cupulares de impedir que candidatos no afines al equipo del directivo accedan a una plaza. En efecto, el esquema deberá revisarse, pero poco podrá lograrse si continúan lagunas que no obligan a ofrecer información abierta y auditable por parte de los candidatos. Al fin y al cabo sólo son folios que se desechan. ¿Y la plaza vacante? Seguirá sin titular varios meses y ocupada por una persona afín de manera provisional. Es este el esquema de trapecista que caracteriza lo que se diseño como una opción ocupacional contra la imposición y el reparto de botín en la administración pública. Y esa es otra de las materias pendientes que la administración panista deja de herencia al nuevo gobierno.
A los Gobernantes de los tres niveles de Gobierno nunca les alcanzan los puestos por q por anticipacion les llegan miles de buscachambas y muchos(as) de estos se arrastran y se subordinan al mejor postor y los talentos se quedan muy atras. Atte: Asosiación Regional Liberación en Pro De los Derechos Humanos, Económicos, Sociales y políticos, A.C.
Cada gobierno crea sus propios monstruos y con ellos legitimiza el nepotismo, la atrocidad burocrática y los suntuosos festines dados con cualquier pretexto
El proceso no es ni democrático, ni transparente. Yo concursé recientemente y si bien mis calificaciones fueron las más altas de los tres a quienes se entrevistaron, simplemente se me indicó vía correo electrónico que no era finalista. Al ingresar de nuevo a la página, ya no hay ningún dato respecto al concurso, así que ignoro quién es el titular del puesto que se suponía que se estaba concursando o cuál es el destino de esa plaza. Historias como estas, las hay por millones; el problema es que en general, nadie se queja ni dice nada. Nadie hace preguntas o solicita se verifiquen los resultados. Aún cuando hay gente a la que algún supuesto concursante les aseguró que él era quien se iba a quedar con la plaza, nadie denuncia.
No es posible que se siga continuando con un sistema que no solo no funciona, si no que no es más que un montaje elaborado que además implica el uso de cientos de miles de pesos en recursos públicos, sólo para fingir que el Gobierno da igualdad de oportunidades a sus ciudadanos.
Si se publica lo que sucede con el concurso, desde que se descarta un concursante hasta que se declara un ganador. Lo que es cierto es que la pagina web es poco intuitiva. Tendrias que buscar el concurso con tu numero asignado sin entrar en tu cuenta en la opcion busqueda de concursos.
tienes razón, así ha pasado y seguirá pasando, ya que la asignación de plazas por concurso, SÓLO SE PUBLICA EN EL DIARIO OFICIAL PARA LEGITIMAR LA PROPIA CORRUPCIÓN QUE SE VIVE DENTRO, porque estas plazas están MÁS QUE ASIGNADAS, cuentan con el candidato, este con el examen o exámenes y resulta que no tuvo competencia o que al final la entrevista le dió el gane. ES ASÍ QUE «LAS PLAZAS QUE DICEN SER SPC POR CONCURSO Y SON PERSONAS QUE ESTÁN TRABAJANDO EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA DESDE ANTES DE LOS GOBIERNOS PANISTAS SON UNA FALSEDAD, ES UNA IMPUNIDAD, UNA CORRUPCIÓN Y UN FAVORITISMO CON LOS MISMOS RESPONSABLES DE LAS ÁREAS, CHEQUEN DE JEFATURAS DE DEPARTAMENTO HASTA DIRECTORES DE ÁREA, DIZQUE GANARON EL CONCURSO CON EXAMEN EN MANO»
El problema es más serio porque en los estados y municipios ni siquiera hay una Ley de Servicio Civil por locual cualquier amigo, compadre o recomendado puede ingresar a la nómina pública.
Lo peor es que, salvo estudios y análisis aislados, no veo medidas concretas para acabar con este cancer.