Otra ineficaz comisión anticorrupción

Pocos días después de la elección presidencial, el entonces candidato del PRI Enrique Peña Nieto, anunció que entre otras iniciativas de ley, al iniciar su gobierno presentaría una iniciativa para formar una «comisión nacional anticorrupción». Los únicos detalles conocidos es que tendría «autonomía constitucional» y tendría atribuciones para investigar y castigar actos de corrupción según su página de internet.

En medios de comunicación se ha especulado sobre el contenido de la propuesta, y en el periódico reforma incluso se publicó que los legisladores del PRI proponían retirar la capacidad «investigativa» que había sido descrita originalmente.

Al mismo tiempo en la revista Emeequis se publicó un reportaje en el que el académico Mauricio Merino cuestiona la eficacia real de este tipo de instituciones, y algunos legisladores dicen que en todo caso ya existe una reforma aprobada por la cámara de Senadores para crear una fiscalía anticorrupción.

En la literatura académica las comisiones especializadas en combatir la corrupción no suelen tener mucho prestigio. Excepto por dos casos paradigmáticos de éxito, que son Singapur y Hong Kong, las comisiones anticorrupción no han sido exitosas.

Por ejemplo un breve documento del Banco Mundial incluso se dice que el riesgo de las comisiones anticorrupción es que, «las comisiones se conviertan en herramientas para reprimir a rivales políticos y miembros de la oposición o que gobiernos previos se conviertan en el objetivo de la investigación. Teniendo como impacto una mayor reducción en la legitimidad política». Y que cuando la corrupción es generalizada, «hay un incentivo para crear agencias anticorrupción como organizaciones huecas que quitan la atención a otras reformas posibles». Incluso en muchos casos este tipo de medidas incrementan las oportunidades para corromperse en vez de reducirlas.

El principal problema de este tipo de instituciones es que al final siguen siendo parte de un entramado social, político e institucional en el que la corrupción predomina. Es decir no hay actor que se pueda separar por completo de ese contexto. Una buena explicación de este argumento está en este trabajo «The failure of anti-corruption policies: A theoretical mischaracterization of the problem» en donde los autores cuestionan la premisa sobre la cual se fundan la mayoría de las políticas anticorrupción: hay un actor identificable capaz e interesado en enfrentar la corrupción pese a ser parte del sistema en el que la corrupción existe. Es decir, se espera que individuos paguen los costos de no ser corruptos pese a ser una mala estrategia considerando que saben o esperan que el resto de los actores son o sean corruptos. Dicen:

mientras las corrupción sea el comportamiento esperado en una sociedad en particular debemos esperar que los instrumentos de monitoreo y regímenes de castigo…sean ineficaces debido a que simplemente no hay actores con la voluntad de llevarlos a cabo. Esto se sostiene incluso si asumimos…que todo mundo condena la corrupción y se da cuenta que un resultado menos corrupto sería más beneficioso para toda la sociedad.

Después de revisar dos sonados casos en África del fracaso de comisiones anticorrupción, los autores sugieren que tal vez se necesita una estrategia distinta para enfrentar la corrupción. Una en donde la evidencia de que las reglas cambian de beneficios particulares a beneficios universales es tan fuerte que hay un efecto psicológico generalizado en donde unos y otros esperan que la corrupción sea la excepción y no la regla. Es decir una cambio completo del «equilibrio» en el que la gran mayoría de las personas usan la corrupción como estrategia a uno en donde la gran mayoría espera ausencia de corrupción.  Esto no sucede con comisiones e instituciones ad hoc sino con cambios profundos en las instituciones existentes.


4 comentarios en “Otra ineficaz comisión anticorrupción

  1. Según la propuesta de Andrés Manuel estaba fundada en la «calidad moral» de sus funcionarios, decía que personas incorruptibles sería el camino.

  2. LAS MISMAS MARRANADAS DEL SALINISMO, ERRADICAR LA CORRUPCION ES INADMISIBLE PARA QUE HAYA DEMOCRACIA EN UN PAIS COMO EL NUESTRO PRIMERO SE DEBE TERMINAR LA CORRUPCION Y PEÑA(PUTO) QUE EJEMPLO NOS PUEDE DAR SI JUNTO CON SU PARTIDO COMPRO EL PODER..QUE SE VAYA AL DIABLO CON TODO Y PRI BOLA DE DELINCUENTES..CORRUPTOS

  3. Muy interesante crítica hasta que llegamos a la propuesta de «cambios profundos.» Qué me expliquen que es eso y luego me digan que son profundos y modernos… ¿Alguien me puede recordar cuál era la propuesta de Andrés Manuel para combatir la corrupción? Ojalá que no haya sido «cambios profundos.» No creo que nadie esté pensando que la premisa del paper citado sea la que opere aquí pero bueno por lo menos nos da una referencia… Bah!

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