Presupuesto de egresos: ¡Sigan el dinero!

VS-J_Palacios723

Mucho se especula sobre la agenda del gobierno de Enrique Peña Nieto y la credibilidad de que lleve a cabo las diversas metas propuestas. Una manera sencilla de darnos una mejor idea de esto es “seguir el dinero”.  Analizar el Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal 2014 (PEF 2014) permite esbozar las prioridades del gobierno federal y la congruencia de éstas con lo establecido previamente.

Sin embargo, no hay que perder de vista que hay una limitante a este plan. Dada la falta de mecanismos de rendición de cuentas y transparencia sólo podemos seguir el dinero hasta cierto punto. Es decir, se puede analizar cuánto se destinará a cada secretaría, cada ramo e incluso ciertos programas específicos y proyectos de inversión, pero no podemos saber si los recursos destinados se gastarán de la mejor manera. Dicha limitante no es menor, pues el aumento de presupuesto a cierto rubro no necesariamente conlleva  una mejora en el área correspondiente, así como un recorte en cierta área o programa tampoco implica necesariamente que algo vaya a empeorar. Con esto en mente, sigamos el dinero.

La primera cuestión destacable sobre el PEF 2014 es que el gasto aumentará en términos reales en 8.8 por ciento con respecto a 2013, según datos de la SHCP, lo que no sorprende en un período de recesión como el actual. En términos nominales el aumento del presupuesto corresponde a 12 por ciento. Es importante tener esto en cuenta, pues el aumento de presupuesto a muchas secretarías y programas es posible sólo debido al aumento del presupuesto total. Dicho esto, es pertinente contrastar el PEF 2014 con los acuerdos y compromisos establecidos en el Pacto por México, para tener una idea de si el gobierno de Peña Nieto está siendo congruente con dichos compromisos, y cuáles está priorizando sobre otros. Los principales acuerdos del Pacto corresponden a (1) libertad y derechos, (2) crecimiento económico, empleo y competitividad, (3) seguridad y justicia (4) transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción y (5) gobernabilidad democrática. Para llevar a cabo el análisis, tomaré como rubros prioritarios para el gobierno aquéllos para los que el presupuesto aumentó en más de 12 por ciento en términos nominales. Es decir, más que proporcionalmente a lo que aumentó el PEF total. Rubros con aumentos del presupuesto menores a éste se considerarán como poco prioritarios, y aumentos del 12 por ciento se considerarán inerciales.

Bajo esta óptica, en materia de libertad y derechos, el PEF es congruente en muchos aspectos con los compromisos al aumentar el presupuesto del IMSS y el ISSSTE en 13.14 y 27.33 por ciento[1] en términos nominales, respectivamente, respecto al presupuesto de 2013. Asimismo, el presupuesto de SEDESOL aumentó en alrededor de 16 por ciento, a pesar de que el aumento fue menor al propuesto por el ejecutivo federal. Todas las dependencias mencionadas aumentaron su participación en el PEF total con respecto a la de 2013[2]. En cuanto a la educación, el presupuesto para la SEP aumentó un 12 por ciento en términos nominales, por lo que no se considera que ésta sea una prioridad para el gobierno. Aun contemplando la incorporación del Instituto Nacional de Evaluación Educativa en el PEF 2014, la proporción de SEP+INEE en el PEF es de 6.56 por ciento, mientras que la proporción de la SEP en el PEF 2013 era de 6.58 por ciento. Si además consideramos que dentro el presupuesto de esta secretaría  entra el de CONACULTA, tampoco queda claro que el gobierno esté dando importancia a la cultura, punto que se incluye en el Pacto por México como acuerdo 1.4: “La cultura como elemento de cohesión social”. Por otro lado, el aumento presupuestal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos será únicamente de 3 por ciento, proporcionalmente menor al aumento del PEF total y disminuyendo en .01 puntos porcentuales su participación en el mismo. Lo que muestra que no se da prioridad  del acuerdo 1.5: “Defender los Derechos Humanos como Política de Estado”

Pasando al área de Crecimiento económico, empleo y competitividad, vemos que el presupuesto es congruente al aumentar en más de 12 por ciento recursos de: SENER (41.13 por ciento), SEMARNAT (17.28 por ciento), CFE (13.14 por ciento) —aunque éstas no cambiaron su participación en el PEF total—, así como de CONACyT (23.13 por ciento) y la SCT (37.79 por ciento), quienes sí aumentan su participación en el PEF total. Por otro lado, SAGARPA (9.94 por ciento), SE (3.93 por ciento)[3], PEMEX (9.44 por ciento),y la STPS (9.58 por ciento) mantienen aproximadamente la misma participación en el PEF total. Además, se otorga el .6 por ciento del presupuesto total a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU). Dichos aumentos indican que sí habría presupuesto para cumplir con los compromisos hechos en materia de crecimiento, empleo y competitividad en el Pacto, falta que los recursos se usen (bien) para los programas propuestos.

El tercer rubro de acuerdos, que corresponde a Seguridad y Justicia, se aumenta el presupuesto[4] de la PGR (9.69 por ciento) y SEDENA (7.28 por ciento), teniendo ambas dependencias una disminución en la participación total del PEF.  El presupuesto de SEGOB aumenta en 20.47 por ciento, siendo el último el más notable y el único considerado como gasto prioritario. La proporción de la SEGOB en el PEF de 2014 es .11 puntos porcentuales mayor a la participación de SEGOB+SSP en 2013. El Tribunal Federal de Justicia Administrativa conserva su participación en el PEF total, mientras que el Poder Judicial la reduce. Esto sugiere que el gobierno da prioridad a los compromisos de Seguridad y Justicia que competen a la SEGOB, tales como reformas legales e institucionales, procesales y del sistema penitenciario.

En cuanto a transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción, es difícil hacer un análisis con base en el presupuesto asignado, puesto que este acuerdo principalmente tiene como objetivo que los gastos presupuestados en el PEF se hagan de manera transparente y eficiente. En ese sentido, el PEF 2014 obliga a las dependencias a publicar información sobre los cambios en la asignación de recursos, beneficiarios de programas y sus resultados, etc. Este es un cambio en la dirección correcta, sin embargo falta mucho por hacer en este tema.

Por último, en cuanto a gobernabilidad democrática la mayoría de los compromisos se centran en reformas legales, por lo que no es fácil analizar la congruencia del gobierno con dichos compromisos en términos de presupuesto asignado. Lo que sí observamos es que la proporción de presupuesto destinado al IFE no cambió entre 2013 y 2014, y el presupuesto aumentó en alrededor de 7 por ciento.

Vemos que hay áreas en las que el gobierno ha sido congruente con sus propuestas iniciales y otras que se han dejado de lado. Hay que recordar que este análisis sólo es un ejercicio para esbozar las prioridades del gobierno actual. Sin embargo, este no es el único análisis que debe hacerse pues hay que (tratar de) “seguir el dinero” hasta que se baje a los programas o reformas respectivos y ver qué resultados tienen éstos y cómo se destinan los recursos dentro de cada organismo. También hay que estudiar los presupuestos de los años que quedan en el sexenio pues aún hay espacio para incluir los compromisos que este año no se tomaron como prioritarios para el país.

Paulina López González es estudiante de las licenciaturas en Economía y Ciencia Política en el ITAM. Editora de la sección de Política en la Revista Paradigmas (paradigmas.mx).


Fuentes

Pacto por México.

CartograficaMx.

Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2014.

[1] http://cartografica.mx/graficas/pef_cambio/

[4] Términos nominales.