En un sorprendente reportaje en el New York Times sobre la migración mexicana a Estados Unidos, se presentan datos del Mexican Migration Project de la Universidad de Princeton sobre la migración ilegal. A primera vista llama mucho la atención que el estudio reporta que el número de mexicanos que cruzaron por primera vez a Estados Unidos ilegalmente es igual a cero.
En el artículo citan a uno de los directores del programa de investigación en Princeton quien explica:
…una encuesta extensa y de largo plazo en los centros de emigración mexicanos…muestran que el interés por salir hacia Estados Unidos por primera vez ha caído hasta su punto más bajo, al menos desde 1950. «Nadie quiere saber de ello, pero el flujo se ha detenido,» dice el Sr. Massey, refiriéndose al tráfico ilegal. «Por primera vez en sesenta años, el tráfico neto ha bajado a cero y es probable que sea un poco negativo».
La explicación de por qué esto ha sucedido no es sencilla y se le atribuye a varios factores, como la inseguridad para cruzar la frontera, la persecución de migrantes ilegales dentro de Estados Unidos, y la situación económica en ambos países. Sin embargo los factores que señalan como más importantes son al menos cuatro:
- el costo de cruzar la frontera.
- la oportunidades educativa y económicas en México (no hay gráfica).
- el cambio en el tamaño de las familias mexicanas.
- la expansión en la provisión de visas para trabajadores y turistas mexicanos.

Las razones de por qué se está deteniendo la migración ilegal de mexicanos a Estados Unidos paradógicamente parecen ser una combinación de buenas y malas noticias para los mexicanos. Las malas noticias son: el endurecimiento de la persecución de migrantes y el deterioro de la seguridad fronteriza. Las buenas noticias son: la percepción de que hay oportunidades de México y la ampliación en la oferta de cruces legales a Estados Unidos. ¿Qué significará este cambio en el largo plazo? ¿Las buenas noticias durarán más que las malas noticias?


El fenómeno migratorio vuelve a ser un punto crítico para la agenda
política. No creo en esta visión simplista que se presenta aunque en
el discurso se manifiesta un sustento sólido.
El «vox populli» expresa que la desaparición masiva de indocumentados – tema mediático o no-
guarda relación con este tema. Yo no lo sé. De hecho ¿ Quién puede sentirse con el
«saber legítimo» en la materia para detentar la razón en un sentido u otro?
¿ Cuál es el estado de cosas en este fenómeno fronterizo y los sujetos envueltos en él?
Con mucha incomodidad una y otra vez los ciudadanos nos sentimos
vulnerados por la «esquizofrenia» que nos produce por un lado, la negación en el discurso
de los acontecimientos de parte de los gobernantes y por otra, la realidad que día a día nos
muestra el acontecer de hechos graves no menores en nuestras calles,
barrios, municipios y el país mismo.
La disminución de ese flujo migratorio legal e ilegal; más lo último, se debe en gran medida a que en Estados Unidos no se ha salido de la recesión que los ha golpeado fuertemente. Los mexicanos fueron afectados en gran medida también por el factor hipotecario que fue lo que propició en gran medida la crisis que se expandió por el mundo con afección grave para México y los mexicanos de este lado de la frontera y de aquel otro lado también. Casas que les costaban 50 mil dólares allá, las pagaron y al pedir estado de cuenta debían la misma cantidad. O sea jamás las terminarían de pagar. Debido a esa situación , muchos ilegales se vieron obligados a regresar a México, independientemente al factor inmobiliario, a las leyes antiinmigrantes que se recrudecieron como la Ley Arizona implantada por la gobernadora republicana Jan Brewer y que ha sido antecesora de otras leyes a todas luces discriminatorias en diversos estados de la Unión Americana. Por otra parte los Estados Unidos están propensos a caer en una recesión mucho más grave que la anterior. Es el resultado de sus guerras sin sentido por el mundo y aunado al flagelo que los ha ido inexorablemente minando: la fuga de capitales imparables para pagar drogas; además su contracción interna de producción y su gran déficit fiscal. En conclusión: su imperio se les está derrumbando más rápido que lo que tardó en derrumbarse el Imperio Romano de la antigüedad.
A las causas sitadas por el articulo habria que ennunciar una, que sin duda es fundamental para reducir el cruce de mexicanos ilegalmente a territorio americano, sin duda la crisis financiera por la que esta pasado el vecino pais del norte que reduce las oportinidades para los imigrante ilegales que buscan trabajo en los Estados Unidos, y es una persepcion que se esta generaliado para muchos connacionales que prefieren sufrir el desempleo en su pais, que en un pais extranjero y hostil.
claro, si a este análisis le sumamos lo que publicó La razón en su edición impresa del fin de semana
http://www.razon.com.mx/spip.php?article83564
donde #dice el semanario Zeta de Tijuana que el 60% de los muertos derivados de la lucha contra el crimen se encuentran en 8 estados y seis de ellos son fronterizos con EEUU
digamos, que queda claro, que no es no quieran ir pa’alla, es que no ¡llegan!
Concluyo que, aunque la migracion total sigue siendo muy alta, la diferencia es que ahora los cruces en la frontera se realizan de una manera «legal»; via visa de turista, trabajo o residencia. Es una buena noticia. La mezcla de inmigrantes es mas diversa; ahora hay mas inmigracion de profesionistas e inversionistas que antes. La integracion sociodemografica de Norteamerica es un fenomeno inherente a su integracion economica. Lo que me pregunto es: por que ahora que los cruces ilegales se han abatido hay mas expresiones xenofobicas patrocinadas por los gobiernos estatales de EU? Mi unica respuesta es: la economia actual del mercado de trabajo en esas entidades.
Cuando Mexico ha cambiado el tono (a nivel gubernamental) en materia migratoria con su recien aprobada Ley de Inmigracion, pareciera que nuestro vecino del Norte -que historicamente ha abogado por politicas migratorias liberales- se dirige en el sentido opuesto.