Tomás Eloy Martínez (1934 – 2010)

Foto: efe
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He andado todo el día con Tomás Eloy en la memoria como una sombra bondadosa. Porque andar con Tomás era siempre andar protegido por su bondad sabia como pocas. He andado por Nueva York, por las calles que anduve oyéndolo, en las que tanto le aprendí en tan poco tiempo. Quise muchísimo a Tomás Eloy, lo admiro siempre. Había escrito un texto largo contando nuestros encuentros y mis aprendizajes. Era imposible hablar con él sin aprenderle algo, sin saberse tocado por su noble y larga generosidad. Se borró de esta máquina necia. Y ni modo. He de irme de aquí, porque estoy a media calle. Ya sabrá él lo que son las tres de la mañana y un cansancio triste, este cansancio que lo nombra y bendice.

Ángeles Mastretta. Escritora.

Tomado del Blog Puerto Libre de Ángeles Mastretta en elpaís.com


2 comentarios en “Tomás Eloy Martínez (1934 – 2010)

  1. Tomás Eloy Martínez lo conocí (en libro) en un viaje a los USA, desde entonces leí todo lo que de ël cayera en mis manos. Suerte la tuya que que te dió, como si fuera poco leerle un libro, el gusto de su presencia.

    Y a MARCELO…. Felicidades. Me gustó mucho tu poema.

  2. Trelew, Perón y Evita
    Fueron historia absurda
    y distinta de tu mano
    lúcida, implacable, generosa

    Le escapaste a la muerte
    en los setenta
    y perdiste a tu mujer
    en otro absurdo
    cruzando una calle en Nueva Jersey

    Cuantas muertes te rodearon ¡Tomás!
    Viniste a morir a nuestra tierra
    Tranquilo y perfumado (por las dudas)
    tus hijos cerca, y tu literatura

    Pediste que el sepelio fuera
    con música y gin tonics
    ¡Cuánto enseñaste, Eloy,
    hasta el final!

    Para mí seguís en la Argentina
    que tanto amaste.
    Vivo, en aquellos libros tuyos
    que aún no leí.

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